“El miedo siempre surge de la ignorancia.”
Ralph WaldoEmerson
“El primer deber del hombre es vencer el miedo. Sin haberse librado del miedo, no es posible
¿Eres tú de los que no temen a nada? No lo creo. Todos hemos tenido alguna vez miedo de algo. Se puede superar pero alguna vez tienes que haber temido a alguna cosa externa o interna.
Como dije antes tienes programaciones que están muy dentro de tu mente y que pudieron en- trar desde la primera vez que alguien dijo: “Si no te comes la comida viene (la bruja, el coco, el hombre del saco, etc.) y te lleva,” o cualquier otra cosa tontería que te traumatizó para el resto de tu existencia.
Te mantienes encerrado en tus miedos por tanto tiempo que estos te paralizan y no te dejan avanzar. A veces llegas a viejo y todavía le temes a cosas que hace mucho tiempo debías haber su- perado y no debes temer. Quién mucho teme, muchas veces muere.
Las programaciones que nos acompañan desde nuestra infancia, nos siguen cuando empe- zamos nuestra vida laboral. “Somos pobres pero honrados” “El dinero es difícil de obtener”, “El dinero no crece en árboles,” “La moneda tan du- ramente ganada”: “Ahorra centavos y tendrás dólares”: Todo el que ahora nos lee, debe haber oído por lo menos una de estas frases alguna vez en su vida. Lo cierto es que esos dichos cada vez que los repetimos nos disminuyen como seres humanos y limitan nuestra prosperidad.
Las personas con esos programas en su sub- consciente ni siquiera se enteran que cada vez que comienzan a prosperar, estas programaciones los atrasan. Siempre comienza el temor de que el dinero no sea suficiente o que te vuelvas pobre. Aprende que tus miedos son el obstáculo mayor que enfrentas para lograr la abundancia. Una vez enfrentados y superados esos temores, puedes hacer con tu vida lo que te propongas.
Ten miedo, supéralo y obtén lo que quieres.
Contrario a lo que piensan algunas personas, el miedo es saludable, porque es una señal que el organismo envía al cerebro para advertirle de algún peligro. Debemos sopesar los costos: Una vez que sepamos que podemos hacer las cosas sin riesgo, dejar el miedo a un lado y aún cuando tengamos el temor helando nuestras venas hacer lo que tengamos que hacer.
Sé que las noticias del día no te han infor- mado de lo único que eres y que en toda la tierra no hay otro (u otra) como tú.
Debes avanzar tanto como desees y usar el temor como una herramienta para sopesar tus ca- pacidades y habilidades.
Muchas personas que enseñan prosperidad, ven la abundancia como el remedio para todos los males. La verdadera receta para cualquier si- tuación que enfrentes, eres tú mismo.
Sólo tú puedes salir de cualquier circunstan- cia y solucionar los líos que a veces creas.
Hay quien después de asistir a una conferen- cia espera que el dinero empiece a caer del cielo.
Tienes que trabajar por lo que quieres. A veces
te encuentras en el medio de la incomprensión y la soledad, con gente que se burla de ti porque no entienden tu visión. En esos momentos debes en- contrar quienes puedan ayudarte y se transformen en piezas clave de tu equipo.
El miedo es uno de los más grandes motiva- dores que existe (otros son; el placer y el dolor).
Las cosas que hacemos están encaminadas a causarnos placer o a evitar el dolor y en este último el miedo es el elemento disociador que usamos, para alejarnos de todo lo que pueda traer una mala experiencia.
Tienes que intentar nuevas cosas y tratar lo desconocido. Si no saltas nunca sabrás si el para- caídas se abre o no. (Por favor no quiero deman- das judiciales por un idiota que se quiera lanzar al vacío sin paracaídas).
Sé que lo que te digo es un poco drástico, pero a ese nivel funcionan muchas cosas.
Un amigo que se convirtió en millonario, tu- vo que emigrar de su país en su juventud y un día me dijo:
_ “Nunca perdí la perspectiva de que llegué a es- te país sin un centavo, a partir de que hice el pri- mer dólar todo lo demás ha sido ganancia.”
“Uso esta máxima como un arma en contra de la angustia y los miedos.”
“De esa manera puedo mejorar como perso- na, tomar riesgos calculados y moverme hacia delante y lograr todo sueño que tenga”.
“Si apuntas con tus flechas hacia la luna, siempre pudieras alcanzar una estrella”
No olvides nunca que viniste a este mundo en traje de Adán y nada más. Y eso es lo mismo que te vas a llevar.
Dan Kennedy, uno de los más grandes pro- fesores especializados en mercadeo y superación humana, enuncia los miedos que encaran las per- sonas cuando quieren obtener dinero para su me- joría económica:
“A) Tener dinero va a crear todo tipo de problemas para mi.”
“B) Tener dinero va a alejarme de mi fami- lia y mis amigos.”
“C) Tener dinero va a hacerme un blanco seguro de los estafadores y timadores que quieren tomar ventajas de otros.”
“D) Tener dinero va a hacerme una mala persona.”
“F) Los ricos son infelices.”
“G) El dinero no compra la felicidad.” Los tres primeros enunciados son ciertos y no hay nada que puedas hacer, excepto a apren- der a vivir con esas situaciones.
Cuando tienes dinero la calidad de los dile- mas cambia y eso está bien. Cambia las palabras “dilema” y “problema” por “situación” y resuél- velas tan pronto aparezcan.
El dinero revelará el carácter de tus amigos tanto como el tuyo. Vas a ser más visible y por tanto es más fácil atacarte. Pero en esos momen- tos sabrás que “nadie tira piedras al árbol que no da frutos”. Estoy seguro de que hay muchas más razones que te mantendrían donde estás sin un centavo y deseando no tenerlo, pero ninguna ex- cusa se compara a la satisfacción de ser próspero y llegar donde deseas.
Alguien dijo “Tuve miedo pero mis grandes miedos nunca se convirtieron en realidad.”
Es mejor hacer dinero fácil de forma honra- da que no hacerlo trabajando 16 horas al día: Las personas ricas son felices en proporción a su grandeza humana, a su filosofía y a su capacidad de disfrutar la existencia.
Es verdad que el dinero no compra la felici- dad, pero compra las cosas que hacen mejor la
Te conviertes en un resultado de lo que piensas, por lo tanto no seas un producto de tus miedos.
Tú integridad define quién eres, tener miedo es normal siempre y cuando sea también tu mi- sión derrotar esos temores, que van a desaparecer tan pronto comiences a actuar de forma continua y mejores como persona.
El miedo teme a los valientes
Si no te enfocas en tu prosperidad, no ob- tendrás ninguna. Donde está tu atención allí tam- bién estás tú. Parte de elevar el nivel de concien- cia consiste en hacer lo que se debe hacer cuando uno quisiera hacer lo contrario.
Cuentan que un hombre muy vago estaba muriendo porque no conseguía comida para ali- mentarse.
El alcalde como un acto de caridad organizó el funeral y todos los habitantes de la pequeña ciudad asistieron a tan singular procesión.
Llevaban en sus hombros el ataúd abierto con el vago hambriento adentro. Uno de los luga- reños se compadeció y detuvo al cortejo fúnebre: “Buen hombre,” dijo, “le puedo dar un poco de arroz para que reponga fuerzas y viva”.
“¿Está crudo o cocinado?” Preguntó el medio difunto
“Está crudo,” respondió el caritativo vecino. “Entonces que siga el velorio.” Dijo el vago.
El miedo de vivir y la necesidad de hacer algo, le hizo escoger la muerte en lugar de la ac- ción.
Hay una frase latina que dice: “Audaces for-
tuna juvat,” “La fortuna ayuda a los audaces.”
Cuando cambias tus actos y tu opinión sobre el dinero, comienzas a atraer riqueza en grandes cantidades. Te mueves en la dirección opuesta a las cosas que temes y conquistas aquellas que te dan felicidad y alegría. Sé que es difícil erradicar los miedos más profundos y por esa razón es que se debe trabajar diariamente en esta faceta.
Es fabuloso estar vivo y disfrutar la vida sin estorbos. El miedo nos detiene de muchas mane- ras. Ésa es la razón por la que debes temer sólo una cosa: El miedo. No te acobardes. Cuesta el mismo esfuerzo ser un cobarde que un valiente. Pero el coraje recompensa mejor.
El miedo es una reacción natural como dije antes. Sácalo de tu organismo cuanto antes. Esta actitud desarrolla nuestros talentos y habilidades y nos hace mejores. A veces crees que el ser po- sitivo solamente te traerá riqueza. El positivismo es parte de un proceso. Pero por sí solo no traerá la abundancia que buscas.
El gran motivador norteamericano Anthony Robbins decía: “La vida es una aventura audaz o es nada”.
Lo que va a marcar la diferencia en tu futu- ro es tu habilidad de actuar rápido y de adaptar- te a diferentes situaciones que se presentarán: Hazlo pronto, ajústate y cambia lo que no fun- ciona y sé persistente. El mundo pertenece a los persistentes: Conviértete en dueño del mundo.