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Chapter 2. Literature Review

3.6 Methods of Data Collection

3.6.4 In-depth Interview

3.6.4.3 Interview development and structure

Quienes utilizan el procedimiento de la dicotomía intentan dar cuenta de un tipo particular de animal dividiendo en dos la clase a la cual éste podría pertenecer; empero, el método es difícil y de ejecución imposible, porque por medio de la división dicotómica no se aprehende esa particularidad animal o su ser substancial. Las diferencias que se obtienen de este método conducen a una última y única distinción cualitativa del viviente, que puede resultar una característica superflua del mismo, de modo que identificar la clase animal particular del objeto de estudio no es posible, pues se busca aquello que lo determine, y esto no puede ser una característica superficial. Por ejemplo, si se sigue la diζiγión de εna claγe animal enδβe loγ gβεpoγ con paδaγ, bípedoγ o con pieγ pβoζiγδoγ de

dedoγ 44, la última de estas distinciones será asumida como la diferencia determinante por

medio de la cual se dé cuenta del grupo animal en discusión; sin embargo, esta sola diferencia, superficial para aprehender la totalidad y complejidad del ser, no es suficiente para explicar al viviente, no sólo en virtud de la única característica que representa, sino también porque en ella misma no se recoge una división anterior importante, a saber, la

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Aristóteles, 642b8. Aristóteles. Partes de los animales. Trad. Elvira Jiménez y Almuneda Alonso. Editorial Gredos, Madrid, 2000, p. 64.

35 de animal bípedo45. Sumado a este problema, debe evitarse separar los miembros de un mismo género, contrario a lo que ocurre en las divisiones escritas46 donde, por ejemplo, algunas aves se agrupan con los animales acuáticos y otras se ubican con los animales que vuelan. Al respecto, puede señalarse que de hecho existen dos grupos de animales diferenciados, catalogados por un nombre y que comparten características similares, a saber, el grupo de las aves y el de los peces. Esta alusión a la unidad de una clase animal establecida en comunidad a través de un nombre no se limita a aceptar que el criterio de agrupación es el que las clases estén nombradas47; de inmediato Aristóteles hace referencia a otros géneros de seres vivos que, si bien no tienen un nombre común y aceptado por todos, comparten similitudes y forman un grupo distintivo, como los animales sanguíneos, por una parte, y los no-sanguíneos por otra.

Es vano separar animales que de por sí ya pertenecen a un grupo animal establecido, como ocurre cuando proceden quienes utilizan el método dicotómico y, al distinguir sólo un par de características de los vivientes, en nombre de esas cualidades los mezclan con otras agrupaciones animales a las que ya en principio no pertenecían. Si se clasifican animales de múltiples patas como terrestres y simultáneamente como acuáticos, en vez de asir el verdadero ser de una clase animal, lo que ocurre es que no se logra distinguir lo que cada grupo animal es en verdad, de modo que parcial y momentáneamente se responde por unas cualidades que luego serán excluidas por mezclarse con las de otros grupos de seres vivos. En otras palabras, si se busca determinar el grupo al cual pertenece un animal o, en general, el grupo que unos ciertos animales pueden conformar, es inapropiado mezclar el tipo de características de estos seres con las de otros animales ya diferentes. Si se procede así, no hay diferenciación alguna de los vivientes, sino la mezcla entre aquello

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El pasaje al que se hace referencia (Aristóteles 642b5-9) es de difícil interpretación. Se sigue, en general, la lectura que propone Lennox, quien ayuda a comprender cómo Aristóteles muestra que, a través de la división dicotómica, se llega a una sola e insuficiente diferencia para determinar el ser de una clase animal. Cf. Commenδaβι en la δβadεcción del libro I de PA por James G. Lennox: Aristóteles. On the Parts of Animals I - IV. Trad. James G. Lennox. Clarendon Press, Oxford, 2001, p. 153.

46 Aβiγδóδeleγ 642b12. En el δeθδo gβiego γe lee .

Puede entenderse por estos escritos unos esquemas de la Academia, en donde podía observarse el proceso de división dicotómica animal conδβa el cεal Aβiγδóδeleγ pβeγenδa γε pβopεeγδa. Cf. ὸoδeγ en la δβadεcción del libβo έ de PA por David M. Balme: Aristóteles. De Partibus Animalium I and De Generatione Animalium I. Trad. David M. Balme. Oxford University Press, Nueva York, 1992, p. 108.

47 Cf. Commenδaβι en la δβadεcción del libβo έ de

PA por James G. Lennox: Aristóteles. On the Parts of Animals I - IV. Trad. James G. Lennox. Clarendon Press, Oxford, 2001, p. 155.

36 que, en principio y en general, se había rescatado como una distinción, como la que hay entre peces y aves.

Ahora bien, quienes clasifican usando la dicotomía también dividen teniendo como criterio la privación. Para Aristóteles, este criterio es indispensable a la hora de estudiar animales, pero la manera como aquellos lo usan no le parece adecuada, dado que hacen de la privación una diferencia en sí misma, cosa que no tiene sentido por la sencilla razón de que no puede haber cualidades y formas de aquello que no es. Por ejemplo, del grupo de animaleγ aladoγ haι foβmaγ (o gβεpoγ diγδinδiζoγ), cεaleγ γon animaleγ de ala diζidida ι de ala sin división (o ala completa)48, mas no puede decirse que hay tipos de la ausencia de alas. Quienes dividen por dicotomías truncan la clasificación animal, dado que, por ejemplo, establecen una distinción entre animales alados y no-alados como divisiones valiosas por sí mismas en la clasificación animal cuando aquello que no es no puede clasificarse. Ahora bien, como de la privación no se pueden derivar grupos de formas, quienes utilizan la dicotomía se equivocan, pues pretenden dar cuenta de la forma de un animal partiendo de un género de lo que no existe o de una diferencia que no expone el ser del viviente. Dicho de otra manera, ellos obtendrán la siguiente división: animales con alas y sin alas; bajo el grupo de los alados pueden hacer otras divisiones, como la de aquellos que tienen el ala dividida y quienes la tienen completa, y así distinguir la agrupación que investigan; por el contrario, bajo el grupo de los animales sin alas, no pueden encontrar forma alguna dado que no hay formas de lo que no es, de manera que los animales de esta sección de la división se quedarán en mitad de camino respecto de la búsqueda de su ser substancial, de su forma y de la clasificación animal en general.

El Estagirita llama la atención sobre el arduo trabajo que implica distinguir las formas de un género animal y no niega que es difícil evitar que los animales de un mismo género se identifiquen con cualidades de más de uno de ellos; paradigma de ello es que tanto la hormiga como la luciérnaga hacen parte del grupo de animales alados y sin alas, puesto que en ambos géneros hay grupos de formas de animales con alas y sin ellas. Ahora bien, ya es lo suficientemente difícil aceptar estas contradicciones en un proyecto de

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Por animales de ala dividida se entienden aquellos que tienen alas con plumas o que están compuestas por más de una parte; por animales de ala completa se entiende los animales que, como las alas de las moscas, δienen εna o ζaβiaγ pieκaγ compleδaγ como alaγ. Cf. Commenδaβι en la δβadεcción del libβo έ de PA por James G. Lennox: Aristóteles. On the Parts of Animals I - IV. Trad. James G. Lennox. Clarendon Press, Oxford, 2001, pp. 156 y s.

37 clasificación y definición animal, mas quienes aplican la división dicotómica no alcanzan a responder a esta exigencia de manera aceβδada, βeγεlδan con gβεpoγ de aαεello αεe no eγ (sin alas, sin patas), impidiendo que se lleve a cabo el intento de identificar animales en virtud de sus cualidades inmanentes.

La espinosa labor de aprehender la forma del ser substancial de un animal tiene que suplir un requerimiento fundamental, a saber, que su definición se muestre distinta de la definición de las formas de otros grupos animales, aun cuando el género o forma animal del que se hable comparta una o varias características con otros tipos de animales. Es decir, patas pueden tener tanto las aves como los humanos, pero para que éstas hagan parte de lo que define su esencia tendrán que poder diferenciarse las patas de un grupo de las del otro, y así con toda cualidad que pretenda entenderse como esencial para el grupo animal discutido, de lo contrario, no debería ser reconocida como un atributo tal del mismo. Con lo anterior, Aristóteles trae a la luz el hecho de que es necesaria una diferenciación rigurosa de las cualidades de los seres vivos49, en razón de aprehender su ser más propio. Si la diferenciación ha de ser cuidadosa, en el sentido de que las partes animales que conforman la esencia de un grupo tengan que justificarse como exclusivas del mismo, quienes practican la dicotomía yerran al intentar alcanzar esta meta cuando aceptan en su método de clasificación la privación del modo como lo hacen. Se equivocan puesto que pretenden mostrar que seres particulares conforman un género al agruparlos bajo un conjunto demasiado amplio y vano, cual es el de la no-existencia de algo, de manera que, a través de él, es imposible asir la realidad del grupo.

Lo que sucede con la labor del estudio animal es que, si las cualidades particulares y exclusivas de los vivientes son las que permiten dar cuenta de su ser propio, la cantidad de diferencias entre animales serán tantas, cuantos tipos de formas o géneros animales haya, puesto que si son diferencias en verdad exclusivas, no habrá más agrupaciones animales ni diferencias comunes aparte de las establecidas. Así las cosas, si hay una diferencia común a varias formas, los animales que la comparten tendrán la misma forma respecto de esa cualidad, por ello, es de esperarse que para clasificar los seres vivos con la mayor precisión posible, las diferencias que distinguen a las formas animales deben ser todas

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Respecto de los géneros animales, estas descripciones no serán sólo del género de la cualidad sino también de las formas que la constituyen, así como se mostró en el párrafo anterior: si es alado, qué especie de alas, si tiene patas, qué especie de patas. Aristóteles, 643a1-5. Aristóteles. Partes de los animales. Trad. Elvira Jiménez y Almuneda Alonso. Editorial Gredos, Madrid, 2000, pp. 65 y s.

38 particulares o no debe haber ninguna diferencia común entre los grupos diferenciados. Si no se identifican estas disimilitudes exclusivas, será imposible cumplir el objetivo de encontrar el ser propio de los seres vivos, puesto que todos serían iguales; por consiguiente, cada género o forma animal debe identificarse con un solo tipo de diferencia entre un grupo de varias de éstas, animales distintos no deben ir agrupados bajo una misma diferencia y todos los animales deben pertenecer a alguna de ellas.

Aristóteles concluye que es imposible aprehender la forma última e indivisible de los animales por medio de la división en dos de sus cualidades. Por un lado, se encuentra la incapacidad de la clasificación por división dicotómica para aprehender la esencia de los vivientes al asumir la privación como criterio válido de agrupación animal; por otro lado, según el filósofo, en orden a captar las mentadas esencias tienen que encontrarse todas las cualidades específicas del ser substancial que sean necesarias para definirlo, sin orientar el estudio hacia los atributos accidentales del ente en cuestión, cosa que hacen quienes practican la dicotomía. Es muy importante no olvidar que para el filósofo el estudio de la forma animal es el que rige el estudio de la materia del mismo, de modo que, por más copiosas y distintas que sean las partes de los animales, no existe materia ni condición animal alguna sin forma que verdaderamente determine su lugar en el ser animal. Así, podría interpretarse que la distinción entre cualidades esenciales y accidentales de las partes animales radica en que las primeras desempeñan una función como lo hacen las patas mientras que las segundas no lo hacen como el color de los ojos 50.

Aristóteles suma a la lista de condiciones para lograr una división acertada de géneros animales el principio de que ésta se ha de conseguir por medio de la separación por opuestos. Al ir en contra de quienes practican la dicotomía, señalará que hay que dividir entre opuestos por ejemplo, recto y curvo y no entre contrarios, como hacen aquéllos por ejemplo, alado y sin alas . Se vio cómo este último procedimiento impide asir el ser animal, mas también se encuentra otro obstáculo con el método de clasificación como división de sólo dos contrarios, pues es propenso a mezclar atributos de órdenes distintos, impidiendo que se lleve a cabo una investigación animal adecuada al centrar su atención en cualquier cualidad y no en las que den verdadera cuenta del mismo. Por ejemplo,

50 Cf. ὸoδeγ en la δβadεcción del libβo έ de

PA por David M. Balme: Aristóteles. De Partibus Animalium I

and De Generatione Animalium I. Trad. David M. Balme. Oxford University Press, Nueva York, 1992, pp. 114

39 aquéllos dividen entre animales alados y sin alas y, a continuación, entre salvajes y domésticos, mas esta distinción no se conecta con la anterior y carece de sentido, no sólo por parecer arbitraria, sino porque, para Aristóteles, los humanos, el ganado y los perros (entre otros animales) pueden encontrarse tanto en estado salvaje como en estado doméstico, por lo que la distinción no elucida las características de la forma de los animales en cuestión.