• No results found

Introduction to Intrinsic Operations

In document Making Use of Python.pdf (Page 82-84)

Para la sociedad actual es importante promover la formación de nuevos lectores. Desde la escuela se diseñan estrategias para el desarrollo de competencias lectoras que no en todos los casos alcanzan a ser efectivas, de modo que, aunque se logre conducir hacia un conocimiento sobre tipologías textuales, géneros discursivos, historia literaria, temas y autores, pocas veces se logra formar hábitos de lectura caracterizados por autonomía e independencia de un compromiso escolar, de manera que se contribuya a la gran tarea que tiene el sistema educativo, la de formar lectores críticos que sean capaces de interactuar efectivamente con su entorno.

Si bien es cierto que el currículo de las instituciones educativas se nutre mediante la inclusión de una gran variedad de lecturas, también lo es el hecho de que la mayor parte de esas lecturas se llevan a cabo como deberes y no voluntariamente mediante la afinidad entre el estudiante y el texto escrito, lo que termina generando, en muchos casos, aversión por el libro. Pero nuestro caso es el de la biblioteca pública, un espacio que no por tener una naturaleza distinta a la de una institución de educación básica, se libra de enfrentar los retos que presentan las nuevas generaciones aparentemente cada vez más alejadas de los libros, y más cercanas a fenómenos de la cultura, tal como se observa en la relación de simpatía entre el niño y el computador.

La lectura debería considerarse para cada individuo como una posibilidad para avanzar en sus maneras de pensar y de representarse el mundo, no como un deber o una norma sino como un medio para alcanzar algo, un algo que por supuesto no alcanzará sin esfuerzo, pues la lectura nos lleva a pensar, a reflexionar, a discutir con las ideas de uno mismo y también con las de los otros.

La biblioteca infantil tiene un compromiso con la formación de lectores y productores de textos pues le compete, junto con la academia, acompañar a los niños en el camino que permite descubrir el mundo y la vida a partir del encuentro con los libros.

Los cambios en el concepto de biblioteca han incidido en la transformación de algunas bibliotecas públicas y, en menor medida, de algunas bibliotecas infantiles. De ser depósito de libros han pasado a convertirse en espacios de comunicación e intercambio de una comunidad, lugares generadores de acciones culturales, verdaderos motores de transformación social. La biblioteca se concibe así como un espacio que busca generar sentido de pertenencia cultural a través de la prestación de múltiples servicios que buscan contribuir a la erradicación del analfabetismo, así como a la formación de lectores autónomos que puedan satisfacer sus necesidades de información, conocimiento, educación, uso del tiempo libre y de

participación ciudadana. Se entiende como "un espacio vivo y dinámico, cuya misión principal es la de generar un sentido de pertenencia a un lugar determinado y a una cultura propia y universal a la vez, a través de la comunicación” (Robledo, 1994:7)

Desde esta perspectiva, la biblioteca es un lugar destinado a favorecer aprendizajes y experiencias significativas con el mundo de la información, con los libros y la lectura, gracias a una serie de recursos y servicios que están a disposición de todos los miembros de la comunidad por igual, sean cuales fueren su etnia, su nacionalidad, edad, sexo, religión, idioma, discapacidad, condición económica, social y laboral, y nivel de instrucción.

La biblioteca y en particular la biblioteca infantil tiene hoy día tiene el reto de atraer usuarios y cultivar el hábito lector entre sus usuarios.4 Los medios interactivos, las nuevas tecnologías y el Internet han provocado drásticos cambios en las bibliotecas y sus hábitos de lectura de libros en medio físico, es así que la

4

Humberto Eco ha expresado su preocupación por una posible disminución universal de la lectura. Al mismo tiempo que enlazó el problema con el creciente uso de la Internet. Eco considera que la Internet no podrá nunca sustituir los libros, ya que la lectura constituye un proceso de formación profunda que influye en la conciencia, en la capacidad intelectual y hasta en la misma

personalidad. Con una gran industria editorial, bibliotecas públicas donde funcionan los sistemas de préstamo y, sobre todo, millones de lectores. La falta de hábito de lectura en los estudiantes universitarios. En:

falta de hábito de lectura se ha llegado a convertir en un verdadero problema para los estudiantes. Entre algunas de las razones de este fenómeno se destacan:

Falta de incentivo por parte de los padres, ellos mismos con bajos índices de lectura.

Falta de bibliotecas en la mayoría de las escuelas públicas, dificultando el acceso a los libros.

Ausencia de estímulo por parte de las escuelas para que los alumnos realicen visitas a las Librerías.

El desinterés por la lectura.

Falta de accesibilidad. Generalmente los libros son caros.

Falta de modelos. Si nuestros padres no leen difícilmente tomaremos el hábito de lectura por nuestra cuenta, repetiremos modelos.

Maestros. Nuestros Maestros no leen y muchos están mal informados.

Tiempo. La vida en estos tiempos está corriendo a mil por hora y difícilmente encontramos el tiempo para leer.

Cultivar en la niñez. Las cosas que jamás se olvidan se aprenden en la niñez, los niños deben relacionarse con la lectura desde que nacen, incluso se pueden encontrar libros musicales o que contienen canciones, y otros más que contienen efectos ópticos y hasta diferentes texturas, todos ellos con la finalidad de captar la atención del niño que empezará a familiarizarse con el libro y que le permitirá acercarse a ellos en forma natural en el futuro. (Robledo, 1994:2,5)

Modernamente, la biblioteca es pensada como "un lugar de placer en donde lo importante ya no es el libro sino el lector, su relación con los libros y con otros lectores que se reúnen para conocerse, comunicarse, intercambiar conocimiento e información" (Robledo, 1994:1). Es concebida como un lugar abierto en el que cualquiera puede entrar sin necesidad de pedir permiso, teniendo libre acceso a toda clase de material escrito y actividades interpersonales, las cuales permiten "el ejercicio de la democracia, el acceso a la información, al conocimiento y a la comunicación con los miembros de la comunidad" (Fundación para el fomento de la lectura [FUNDALECTURA], 2001:30)

Es responsabilidad de la biblioteca infantil ofrecer a los niños distintas posibilidades de acceso a diversos tipos de textos, principalmente de la literatura para permitir que se beneficien de estos elementos vitales de desarrollo personal, que los enriquecerán e intensificarán su contribución a la

sociedad. En este sentido, la biblioteca también ha de ser un espacio que proporcione libros, recursos y servicios de aprendizaje que ayuden a todos los miembros de la comunidad educativa a pensar con sentido crítico y a utilizar eficazmente información en una multiplicidad de formatos y medios, con vínculos a la red general de bibliotecas y medios informativos.(International Federation of library associations [IFLA], 2002:15)

Desde esta concepción, las bibliotecas son espacios llamados a dinamizar acciones en pro de la formación de lectores. "El objetivo central asumido por las bibliotecas es el de vincular al niño, joven, ciudadano con los materiales de lectura en una relación recreativa de su propio espacio interior y comunitario. La biblioteca coloca a disposición del ciudadano los medios y materiales para la constante promoción intelectual y espiritual, es decir, la auto -educación" (IFLA, 2002:22). De esta manera, espacios como éste se convierten en "verdaderos gestores de “ciudadanos más libres, más autónomos, más creativos, capaces de transformar la sociedad" (IFLA, 2002:9)

Las bibliotecas, y en especial las bibliotecas infantiles tienen como objetivos básicos promover el encuentro significativo y a la vez gratificante, entre los niños y los materiales de lectura, además permitir el acceso a diferentes tipos de textos con los cuales los niños se identifiquen por sus gustos, aficiones o intereses.

Dado el papel que pueden jugar las bibliotecas infantiles en la promoción y animación de la lectura, y en atención a que estas actividades han de trascender las técnicas puramente bibliotecológicas, este espacio ha de contar con docentes, bibliotecarios y con promotores y animadores de lectura, que a través de distintas actividades mantengan los libros al alcance de los niños, teniendo una selección variada y de calidad que responda a sus gustos e intereses, y estableciendo un ambiente de confianza que garantice la participación de todos, incluida la de padres de familia y demás miembros de la comunidad educativa y de la sociedad cuya participación se requiera para desarrollar los programas propuestos.

A través del desarrollo de programas de promoción y animación a la lectura, la biblioteca infantil como centro informativo y de gestión cultural puede desempeñar un papel cada vez mas importante en el proceso de formación lectora de los niños, al considerarlos como sus destinatarios más relevantes, al tener en cuenta sus intereses y necesidades, podrá ofrecer programas en los que les sean dispuestas oportunidades diversas de convertirse en lectores autónomos y críticos y de desarrollar con mayor calidad el proceso de comprensión y de interpretación de textos. Disponiendo de una amplia y bien seleccionada colección de libros de literatura y de otras áreas, acorde con las diferentes edades de los niños y desarrollo lector de sus usuarios potenciales, la biblioteca puede desarrollar una

amplia serie de actividades encaminadas a mostrarle a los niños y jóvenes las múltiples posibilidades y funciones que tienen la lectura, la escritura y los libros, así como los materiales escritos y visuales (Robledo, 1998:17)

In document Making Use of Python.pdf (Page 82-84)