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Alcalá de Henares se asocia directamente con el nombre del escritor más conocido en lengua castellana, Miguel de Cervantes, ya que fue aquí donde nació y vivió parte de su vida. De hecho, las huellas de este literato y su obra son evidentes por toda la ciudad: Plaza de Cervan- tes, Casa Natal, Instituto Cervantes, Centro de Estudios Cervantinos, Premio Cervantes… Pero son otros moti- vos también los que hacen de Alcalá de Henares una ciudad relevante desde el punto de vista literario y cultu- ral. El lugar ha estado siempre vinculado a su universi- dad, la universidad complutense, centro vital de la po- blación. La UNESCO declaró, en 1998, Patrimonio de la Humanidad “la Universidad y el Recinto Histórico de Alcalá de Henares”.

Los orígenes de Alcalá de Henares se remontan a la época de los romanos, quienes llamaron al lugar Complutum. Fue obispado durante la época visigótica y fortaleza en época árabe. La época del Cardenal Cisne- ros fue la de mayor esplendor para Alcalá, que consegui- ría el título de ciudad el 5 de mayo de 1687 de manos de Carlos II.

Sin lugar a dudas, además de Cervantes, una de las figuras más relevantes de Alcalá de Henares fue el Cardenal Cisneros. A él se debe la Universidad, uno de los centros más importantes de vida intelectual eu- ropea de la edad moderna. En 1499 Cisneros, reto- mando con aire renovado los Estudios Generales, fun- dó la Universidad de Alcalá de Henares, un lugar lle- no de una actividad que ha llegado así hasta nuestros días. En un principio sólo se crearon tres facultades: la de Artes, Cánones y Teología, posteriormente se suma- ría Medicina. El centro surgió con tres fines: religioso, político y cultural y con el objetivo de conseguir cum- plirlos se construyó toda una ciudad universitaria do- tada de un correcto sentido urbanístico y de buenas infraestructuras. Alcalá pasó de ser una villa medieval a convertirse en el primer modelo de ciudad universi- taria de la Edad Moderna. Los colegios mayores y me- nores que surgieron alrededor de la universidad fue- ron muchos, alcanzan los 40 en algunos momentos. No obstante cabe destacar el colegio mayor de San Il-

defonso, desde donde se dirigían los destinos de la universidad.

La propia estructura de la fachada de la universi- dad, realizada por Rodrigo Gil de Hontañón, está llena de simbolismo. La obra consta de tres pisos y presenta una compleja iconografía. El primer piso simboliza la base de la sabiduría, el segundo alude al esfuerzo en el estudio y el tercero representa la victoria de la luz y del saber sobre la oscuridad y la ignorancia.

La preocupación de Cisneros por la calidad de la enseñanza le llevó a supervisar al profesorado con visitas anuales a las cátedras para conocer el cumplimiento de las labores docentes. Entre los profesores que pasaron por las aulas de la universidad destaca Elio Antonio de

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Nebrija y entre los alumnos Lope de Vega, Calderón de la Barca, Francisco de Quevedo, Melchor Gaspar de Jo- vellanos…

La biblioteca universitaria tenía ya en 1523 un al- to nivel de dotación, comparable al de las universidades de Oxford, Cambridge o París.

El centro intelectual de Alcalá vivió su época os- cura cuando, en 1836, la uni-

versidad se trasladó a Madrid. En 1977 resurgió, volviendo a adquirir su carácter de ciudad universitaria. La de Alcalá de Henares es hoy día una uni- versidad que conecta el activo presente con el esplendoroso pasado.

En su origen, la univer- sidad de Alcalá estuvo muy li-

gada a la religión y a la Teología. De hecho, la Catedral es la única en el mundo, junto con la iglesia de San Pe- dro, en la ciudad belga de Lovaina, que posee el título de Magistral, lo que significa que el Abad de la iglesia debía ser Maestro Canciller de la Universidad, así como que todos los miembros del cabildo fueran maestros. Es- ta vinculación religiosa llevó a que la Biblia fuese objeto de interesantes e innovadores estudios. Como resultado de estos trabajos se editó la Biblia Políglota Compluten- se, un estudio en el que se compararon textos de distintas versiones bíblicas: latina, grie- ga, hebrea y aramea. El trabajo se realizó en la Universidad de Alcalá gracias al mecenazgo del cardenal Cisneros, quien para su estudio reunió a los más prestigiosos especialistas, hom- bres cultos dedicados al estu- dio de la teología y la filología. Entre estos expertos se encon-

Fachada de la Universidad.

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Algunas portadas de “El Quijote” traducidas a otras lenguas.

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Sepulcro del cardenal Cisneros.

Paraninfo de la Universidad. Biblia Políglota.

traba Elio Antonio de Nebrija, gran latinista y autor de la Primera Gramática de Lengua Cas- tellana. A la publicación de la Biblia Políglota contribuyó también el hecho de que la impren- ta jugó un papel fundamental en el desarrollo de la universidad. Alcalá fue uno de los focos de publicaciones más importantes de Europa. Importantes impresores realizaron en la ciudad sus publicaciones, entre ellos, Arnau Guillén de Brocar, en cuyo taller se imprimió la Biblia Políglota, relevante exponente de la cultura re- nacentista.

El ambiente universitario e intelectual de Alcalá no fue ajeno a la literatura. La vida de los estudiantes universitarios ha sido novelada en muchas obras, especialmente a través del gé- nero narrativo de la picaresca, que surgiría con el anónimo “Lazarillo de Tormes”. Otras apor- taciones a este género serían “Vida del pícaro

Guzmán de Alfarache”, de Mateo Alemán y tam- bién “El Buscón don Pablos”, de Francisco de Quevedo. Estas obras recrean la vida picaresca del mundo estudiantil de la Universidad de Al- calá de Henares. La ciudad ha visto desfilar a otros grandes literatos como Juan Ruiz, el Arci- preste de Hita, autor de una de las principales obras de la poesía castellana medieval, “El Libro

del Buen Amor”. El texto tiene la intención de adoctrinar en contra de los vicios y tentaciones de la vida, expresa la sensualidad, picardía y ex- travagancias que refleja el sentimiento amoroso que envolvió a su época. Félix Lope de Vega, Calderón de la Barca, Agustín Moreto, Leandro Fernández de Moratín o Tirso de Molina son otros de los autores vinculados, de un modo u otro a Alcalá.

La producción literaria, en muchas oca- siones obras de teatro, fueron representadas en uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad, el Corral de Comedias, o Corral de Za- pateros, un teatro estable documentado como el más antiguo de Europa (1601) que se cons- truyó como espacio público dedicado a la repre-

sentación de obras teatrales. Ha conservado, adaptándo- se a los nuevos tiempos, su actividad de forma ininte- rrumpida durante cuatro siglos, manteniendo siempre la filosofía de lugar donde disfrutar las obras de los autores del Siglo de Oro.

De entre todos los escritores que ha conocido Al- calá de Henares, el que ha marcado para siempre su fir- ma en la ciudad es Miguel de Cervantes, nacido en Al- calá en 1547. Cervantes es referente universal dentro de la literatura castellana, aunque su obra más conocida es

El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, este autor cultivó otros géneros narrativos habituales en la segunda mitad del siglo XVI, novela bizantina, pastoril, picaresca y morisca, la sátira lucianesca, la miscelánea... Renovó el género, la “novella”, que se entendía entonces a la italia- na como relato breve, exento de retórica y de mayor tras- cendencia. Entre sus obras, además de las dos partes de

El Quijote cabe destacar: La Galatea, Novelas Ejemplares,

Los trabajos de Persiles y Segismundo...

Es obligado hacer alusión a la obra Don Quijote de la Mancha, conocido también por el nombre de “Príncipe de los ingenios”. Esta novela, cuyo argumento se origina en una crítica y parodia de los libros de caba- llería que tanto éxito habían recogido, ha sido conside- rada por muchos críticos la primera novela moderna, obra cumbre de la literatura en lengua española y una de las mejores de la literatura universal. Su primera par- te apareció en 1605 y contó con una gran acogida que ya anunciaba lo que vendría en el futuro. El éxito le ha lle- vado a traducirse a infinidad de lenguas, es, de hecho, la obra más traducida después de la Biblia.

Por todos los rincones de la ciudad existen alusio- nes a este insigne escritor que ayudó a universalizar la

Plaza de Cervantes.

Murallas de Alcalá de Henares.

lengua castellana. Podemos encontrar su casa natal, hoy convertida en museo que recrea la vida en un hogar cas- tellano de la época. En el lugar se exhiben ediciones cer- vantinas, tanto españolas como extranjeras. La propia plaza dentro del casco histórico lleva su nombre, Plaza de Cervantes, presidida por una estatua del escritor, rea- lizada en bronce por el escultor Carlo Nicoli. El pedestal está decorado con relieves que aluden a escenas de El

Quijote. La Capilla del Oidor, S. XIII, se ha restaurado como lugar de exposiciones, pero todavía conserva la pi- la donde fue bautizado Cervantes.

A las manifestaciones monumentales vinculadas con la figura de Cervantes que hoy se conservan en Al- calá de Henares hay que sumar otras relacionadas con la lengua castellana, su estudio e investigación. La ciudad es sede del Centro de Estudios Cervantinos, donde se desarrollan seminarios sobre Cervantes y la literatura del Siglo de Oro. El insigne escritor ha dado nombre también al Instituto Cervantes, institución que, desde 1991, se encarga de la difusión y promoción de la lengua española a través de sus centros, distribuidos por todo el mundo. La sede del Instituto Cervantes en Alcalá de Henares se encuentra en el Colegio del Rey, residencia de Quevedo y de otros universitarios durante su periodo de estudiantes en Alcalá.

Es obvia la presencia de Miguel de Cervantes si- glos después de su muerte. Las estatuas, plazas e institu- ciones rinden homenaje a la obra del escritor, pero el mejor reconocimiento que se le podía rendir era apoyar la creación literaria, dar continuidad al quehacer litera- rio al que él dedicó su vida. Este homenaje viene dado con la creación del Premio Cervantes, máximo galar-

dón de las letras españolas. Desde el año 1977, los Reyes de España entregan este premio en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá. La ceremonia se repite todos los años el día 23 de abril, aniversario de la muerte de Mi- guel de Cervantes y Día Internacional del Libro. En un lateral de la sala del Paraninfo pueden leerse, en letra roja salmantina, los nombres de todos los escritores que han recibido este galardón. Junto a cada nombre apare- ce también el correspondiente retrato en bronce que re- produce su imagen.

Un paseo por la ciudad de Alcalá de Henares evi- dencia las huellas de literatos, vida universitaria e inte- lectualidad palpable, aún hoy día, a través de sus edifi- cios, monumentos, historia y obras literarias.

Claustro de la Universidad.

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