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Practical Experiments

4.2 Exploiting Session Fixation

4.2.3 Practical Experiments

es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.

Al tener una relación con Dios, muchas veces le hemos hecho caso al tedio, hemos damos poco valor a la rutina, sobrevaloramos el descontento, y no aprovechamos la familiaridad, comenzando a tramar, a conspirar, y a planear algo impensado hasta ese momento.

El tedio, la rutina, la familiaridad forman parte de una vida real que debemos aprender a sobrellevar y aprovechar, porque a veces las cosas se tornan tan familiares que dejamos de sorprendernos.

Por esto, Santiago nos advierte sobre traicionar a Dios coqueteando con la insatisfacción y buscando la felicidad en otra fuente que no sea Él (Jeremías 2:13).

Nuestra familiaridad con Dios puede llevarnos a dejar de sorprendernos con Su amor. Somos adúlteros, no porque tengamos una relación con el mundo, sino porque llegamos a pensar que esa relación podría solucionar nuestra insatisfacción. Para Dios, la forma en la que buscamos la felicidad define nuestra fidelidad a Él, cuando abandonamos la búsqueda de la satisfacción en el mundo y nos sorprendemos por Su amor cada día.

2. Se ordena nuestro deseo

(v.5)

5 ¿O pensáis que la Escritura dice en vano: El Espíritu que

Él ha hecho morar en nosotros nos anhela celosamente?

La Nueva Traducción Viviente (NTV) de la Biblia nos ayuda a solucionar la interpretación de este texto. Esta versión nos sugiere: “¿Qué creen ustedes que quieren decir las Escrituras cuando afirman que el espíritu que Dios ha puesto dentro de nosotros está lleno de envidia?” Para Santiago, buscamos satisfacción en el mundo, porque nuestro espíritu e s t á l l e n o d e e n v i d i a y c o d i c i a . No n o s sorprendemos con el amor de Dios, porque nuestro

Santiago 4:4-6

4 ¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad

d e l m u n d o e s e n e m i s t a d c o n t ra D i o s ? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios. 5 ¿O

pensáis que la Escritura dice en vano: El Espíritu que él ha hecho morar en nosotros nos anhela celosamente? 6 Pero él da mayor gracia.

Por esto dice: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes.

Tema central

Para Dios nuestra búsqueda de la felicidad define nuestra fidelidad a Él, cuando abandonamos la búsqueda de la satisfacción en el mundo y nos sorprendemos por Su amor cada día. Por eso, debemos ordenar nuestro deseo primordial, nuestra relación con lo sagrado por medio de una relación con Cristo, quien desmorona nuestra arrogancia con mayor gracia de lo que podríamos imaginar.

Para comenzar

Existe un abuso de esta cultura en querer convencernos de nuestra insatisfacción. Queremos lo que el otro quiere y deseamos lo que el otro desea y por lo mismo, esta búsqueda por la felicidad no obtiene nada. Santiago dice, que si estás pidiendo y no estás recibiendo, es porque estás pidiendo mal.

El tema es que nuestro deseo está definido por ese vacío intrínseco que todos tenemos y que pretendemos llenar todo el tiempo con cualquier otra cosa menos con Jesús. Por eso, el tema central es solucionar ese conflicto que puede llegar a ser opresivo, es un sentimiento de violencia, de culpa y de pecado, una gran tensión psicológica y existencial que nos lleva a querer liberarnos de alguna forma.

A mayor GRACIA, mayor OBEDIENCIA

Espíritu está buscando en otro lugar y no en la fuente de satisfacción.

Por eso, para buscar bien la felicidad debemos solucionar primero nuestro conflicto con lo sagrado. Se han escuchado voces que le atribuyen a la religión la responsabilidad ser origen de la violencia, sin embargo, la violencia es antropológicamente anterior a la religión. Por lo tanto, la religión viene a liberar a los grupos humanos de la violencia. La religión no es intrínsecamente violenta, sino lo contrario; pero por nuestro pecado ha quedado atrapada en la historia por nuestras estructuras violentas más primordiales.

La verdadera religión no crea violencia, soluciona nuestro conflicto, cuando por medio de Cristo somos conducidos a solucionar nuestro problema con lo sagrado, y de esta manera ordenamos nuestro deseo primordial.

3. Se desmorona nuestra arrogancia (v.6)

6 Pero él da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes.

Ya que el espíritu que Dios ha puesto dentro de nosotros está lleno de envidia, “Dios da mayor gracia…” (v.6). Él viene a solucionar nuestro problema con lo sagrado, porque nuestro espíritu está lleno de envidia y de orgullo, pero Dios da mayor gracia.

Nuestras búsquedas siempre serán infructíferas, insatisfactorias y frustrantes, y por eso, Santiago nos dice que Dios se encargará de desmoronar nuestra arrogancia y soberbia.

Cuando nos sintamos desorientados, insatisfechos, frustrados, no nos aferremos a nuestras búsquedas, a nuestra envidia, a nuestros deseos, miremos al cielo y recibamos la gracia que será mucho mayor de lo que esperamos, de lo que deseamos para no dejar de sorprendernos del amor de Dios.

No caigamos en la arrogancia de pensar que nuestra relación con Dios es “lo que hay”, Dios resiste esa arrogancia y nos invita a evaluar nuestra infidelidad constante y nuestro coqueteo con el mundo. Dios nos invita a arrepentirnos de nuestra soberbia y promete dar gracia a los que se humillan delante de Él.

Preguntas para discusión en grupos

1. Se define nuestra fidelidad (v.4)

1. ¿De qué manera el tedio, la rutina y la familiaridad podrían afectar nuestra relación con Dios?

2. ¿Qué aspectos positivos del tedio, la rutina y la familiaridad podemos considerar?

3. ¿Cuál es la advertencia primordial de Santiago en este versículo?

4. ¿Qué es lo que nos lleva a ser adúlteros en nuestra relación con Dios?

2. Se ordena nuestro deseo (v.5)

1. ¿De qué manera la versión NTV nos ayuda en la interpretación de este versículo?

2. ¿ P o r q u é b u s c a m o s satisfacción en el mundo? 3. ¿Qué es lo primero que

debemos solucionar para buscar bien la felicidad? 4. ¿ D e q u é m a n e r a l a

v e r d a d e r a r e l i g i ó n contribuye a buscar bien la felicidad?

3. Se desmorona

nuestra arrogancia (v.6)

1. ¿De qué manera Dios s o l u c i o n a n u e s t r o problema con lo sagrado? 2. ¿Qué debemos hacer

c u a n d o n o s s i n t a m o s insatisfechos en nuestras búsquedas?

3. ¿En qué actitudes se m a n i fi e s t a n u e s t r a arrogancia y soberbia? 4. A qué nos está invitando

1. Sometimiento a Dios (v.7)

7 Someteos, pues, a Dios.

La palabra “someteos” es un término militar y quiere decir: “tu quédate en tu puesto, no te muevas de ahí”. Es la actitud de un soldado que se pone por debajo de las órdenes de un superior, pero sin hesitar, sin decir nada. Es un soldado que sabe ubicarse perfectamente en su lugar de manera entusiasta y voluntaria.

Esta figura muestra que el deseo de Dios es que comprendamos que no nos quiere obligar a nada. Dios provoca en nosotros que nos rindamos a Él voluntaria, entusiasta e incondicionalmente.

Si evaluamos la actuación de Dios en nuestra vida, la conclusión y disposición natural es nuestro sometimiento total y completo a Dios, porque no podemos someternos a ninguna otra cosa y no hay ninguna plena satisfacción en otra cosa que no sea en Dios. Esta es la forma en que evidenciamos nuestra humildad delante de la grandeza y fidelidad de Dios.

2. Resistencia al diablo (v.7b)

7b resistid al diablo, y huirá de vosotros.

Santiago no desea colocarnos a la ofensiva, reprendiendo demonios a diestra y siniestra. De hecho, nos dice que al diablo no se le teme, se le resiste; por lo tanto, solamente quien se somete a Dios primero, puede resistir al diablo.

“Resistir” no significa enfrentar, sino pararse firme, afirmarse, no retroceder, no claudicar, ni abandonar, es quedarse en el puesto. Nuestra verdadera lucha es contra nosotros mismos, contra nuestra desobediencia constante y rebeldía contra Dios. “Resistid al diablo” es una experiencia de madurez en el que Cristo es suficiente para nosotros, y nadie nos moverá de esa convicción. Por lo tanto, no es decretando, atando o expulsando, sino obedeciendo al Señor y teniendo convicciones f irmes e inamovibles.

Santiago nos llama a fortalecernos y ser obedientes a la Palabra de Dios como la mejor forma de resistir al diablo, pues cuando haya obediencia y firmeza en

Santiago 4:7-10

7 Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de

vosotros. 8 Acercaos a Dios, y él se acercará a

vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones. 9

Afligíos, y lamentad, y llorad. Vuestra risa se convierta en lloro, y vuestro gozo en tristeza. 10

Humillaos delante del Señor, y él os exaltará.

Tema central

El deseo de Dios es que nos rindamos a Él voluntaria, entusiasta e incondicionalmente. Nos llama a permanecer firmes y ser obedientes a la Palabra de Dios como la mejor forma de resistir al diablo. Necesitamos humillarnos y correr hacia Dios para experimentar su abrazo, perdón y amor.

Para comenzar

Dios quiere que nosotros dependamos de Él, mientras el diablo quiere que dependamos de nosotros mismos. El gran problema de la iglesia hoy es que tiene muchas celebridades y pocos siervos y no hay espacio para la gloria de Dios. Sin embargo, frente a la frustración de siempre ceder a nuestros deseos y no buscar la satisfacción en Dios, Él nos dice en el versículo anterior (v.6), muy misericordiosamente, que nos dará “mayor gracia”.

Esta “mayor gracia” es mayor que nuestras búsquedas, nuestras expectativas y nuestros mejores deleites, y mayor que c u a l q u i e r c o s a q u e p o d r í a m o s experimentar en esta vida. Pero, esta gracia divina no nos exime de responsabilidades. La gracia de Dios nos capacita para poder obedecer, porque “a mayor gracia mayor obediencia; a mayor bendición, mayor responsabilidad”. Por lo tanto, cuando le pedimos a Dios su gracia y su bendición, le estamos pidiendo mayor responsabilidad y la posibilidad de crear imperativos que buscan nuestra felicidad.

A mayor GRACIA, mayor OBEDIENCIA

Cristo, no tendrá nada más que hacer allí y “huirá de nosotros”.

3. Comunión con Dios (v.8)

8 Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad

vuestros corazones.

Dios nos invita a acercarnos y correr hacia Él de manera urgente. No importa que tan lejos hayamos estado del Señor, cuando nos acercamos a Él, Él se acerca a nosotros sin condiciones ni reglas.

Santiago les dice que se han alejado del Señor con peleas y codicia, discriminando al pobre, destruyendo con la lengua, abandonando a las viudas y a los huérfanos, y les dice con voz profética que “vuelvan a Dios” porque Él se volverá a ellos y la forma de hacerlo es “limpiando las manos y purificando vuestros corazones”.

Santiago los llama de “pecadores” y eso era algo insultante para el judío que creía que “el gentil” era el pecador y ellos eran el pueblo de Dios. También les dice que son de “doble ánimo” refiriéndose a su inconstancia que revelaba un conflicto espiritual y una lealtad dividida.

En todas las áreas de nuestra vida necesitamos correr hacia Dios, y Él va a correr hacia nosotros para abrazarnos, perdonarnos y purificarnos de toda maldad que haya inundado nuestros corazones.

4. Humildad ante Dios (v.9)

10 Humillaos delante del Dios, y él os exaltará.

Santiago manda a sus lectores a ubicarse de tal manera que reconozcan la soberanía y misericordia de Dios. Nuestro lugar, físicamente hablando, delante de Dios es de rodillas. Primero nos ponemos de rodillas para que el Señor nos ponga de pie.

La figura es la de un soldado al servicio del rey que hace su entrada a la corte del soberano y al hacerlo se humilla y se pone de rodillas. Pero, la sorpresa viene al enterarnos que el rey es su padre. El soldado humillado, ve como el rey se baja del trono para abrazarlo y poniéndolo de pie, lo sienta con él a su diestra. Cuando estamos en situaciones complejas, humillémonos delante del Señor. Porque el rey saldrá de su asiento sin indiferencia y nos abrazará como un padre para darnos Su amor. Humillémonos delante de Dios, para que nos acoja por medio del sacrificio de Cristo.

Preguntas para discusión en grupos

1. Sometimiento a Dios (v.6-7)

1. ¿De qué manera la orden “someteos” nos ubica en nuestro lugar?

2. ¿Qué es lo que Dios desea para nuestra relación con Él? 3. ¿ C u á l e s l a evaluación de la actuación de Dios en nuestra vida? 4. ¿ Q u é r e v e l a d e nuestra espiritualidad l a r e s p u e s t a d e sometimiento a Dios? 2. Resistencia al diablo (v.7b) 1. ¿Cuál es la intención d e S a n t i a g o a l desafiarnos a “resistir al diablo"? 2. ¿Cuál es la primera c o n d i c i ó n p a r a poder resistir al diablo? 3. ¿ Q u e s i g n i fi c a “resistir”? 4. ¿Cuál es la mejor forma de “resistir al diablo”? 3. Comunión con Dios (v.8) 1. ¿Cuál es la invitación que Santiago nos h a c e d e m a n e r a urgente?

2. ¿De qué manera se alejaron del Señor? 3. ¿Qué significado

tenía para el judío q u e l o l l a m a r a n “ p e c a d o r ” y d e “doble ánimo”? 4. ¿Cómo se puede volver a Dios? 4. Humildad ante Dios (v.9) 1. ¿ Q u é e s l o q u e re c o n o c e m o s d e Dios al humillarnos delante de Él?

2. ¿Cuál es la figura que usa Santiago?

3. ¿ Q u é d e b e m o s h a c e r f r e n t e a situaciones difíciles? 4. ¿Qué hará el Rey

c u a n d o n o s humillemos?