5.5 Evaluation
5.5.5 Summary
1904, Berlín
Arquitecto: Walter Spickendorff
En 1902 se funda al noroeste de Berlín un centro de terapia infantil antituberculoso y poco después ante el problema que planteaban las largas estancias de los niños en estos centros en cuanto a su escolarización, el miembro del consejo escolar municipal de Charlotemburgo, Hermann Neufert y el médico escolar Bernhard Bendix conciben la idea de crear un ambiente en el cual los niños pudiesen seguir sus clases a la vez que se les aplicaban las terapias de aire puro. Así surge en1904 la propuesta de la primera escuela al aire libre: la escuela en el bosque de Charlotemburgo, cuyo proyecto fue dirigido por el arquitecto municipal Walter Spickendorff.
En su primer verano en funcionamiento llegó a acoger 120 niños de ambos sexos envia- dos por los médicos desde las escuelas estatales. El Doctor Bendix les hacía un recono- cimiento al llegar, y dos o tres veces a la semana visitaba el centro para controlarles el peso y condiciones higiénicas. Por otro lado las clases duraban dos o tres horas al día, con recreo cada media hora. Las clases de ciencias naturales, sociales, canto y ejerci- cio físico tenían lugar al aire libre, así como los juegos, otras actividades en grupo, y las cinco comidas al día. Dormían una siesta de dos horas. Los profesores estaban allí desde las 7.45h hasta las 19h y se les pedía que sus métodos, incluso el tono que empleasen fuesen adecuados a las circunstancias para animar a los niños en condiciones de salud delicadas.
82 Distribución general
El montaje de la escuela empezó el 5 de julio de 1904 en un recinto de algo más de una hectárea y tan sólo un mes más tarde ya estaba inaugurada. Spickendorff fundamentó el proyecto en tres objetivos fundamentales:
1. La disposición de las construcciones debía facilitar la vigilancia del conjunto.
2. El aprovechamiento de la topografía del recinto con acentuadas colinas y la protec- ción de los pinos existentes.
3. La elección de la orientación más adecuada.
Inicialmente el único recinto cerrado destinado a aulas era una barraca Döcker (1), una construcción desmontable de madera y pasta impermeable cuya patente había sido desarrollada en Dinamarca para paliar la escasez de instalaciones sanitarias militares, y posteriormente fue adquirida en 1882 por la empresa Christoph und Unmack. A partir de este momento la ligereza y rapidez de montaje motivó la generalización del uso de estas barracas69 para albergar usos escolares.
Se situó próxima a la entrada del recinto albergando dos clases, y un par de años más tarde se añadió otra barraca más al sur (2). Entre ambas y perpendicularmente se dis- ponían las construcciones destinadas a la administración (3), y por último más alejados hacia el suroeste se situaban los aseos (4). Junto a las construcciones administrativas se situaba la cocina (5) y delante de ella dos porches en medio de la pinada resguarda- ban las mesas y bancos del comedor al aire libre (6). Hacia el oeste se situaban diversos aparatos para ejercicios gimnásticos (7) y al norte del recinto se hallaban los dormitorios 69 En la exposición ¨Der neue Schulbau¨ aparecía otra escuela en la que se habían utilizado estas barracas
ubicada en Nyesky (Schlesien).
Conviene destacar la gran diferencia entre aquellas barracas y los llamados ¨barracones¨ que suplen la falta de colegios en la actualidad. Las primeras se ubicaban en entornos naturales privilegiados, estaban hechas con materiales naturales y sólo estaban pensadas para usarse esporádicamente, ya que la instrucción se realizaba principalmente al aire libre.
83 (8) que se abrían hacia el sur con grandes huecos horizontales que se protegían con el vuelo de la cubierta. La marcada horizontalidad de los pabellones de descanso y de sus huecos resalta la verticalidad de los troncos de los árboles que adquieren todo el protagonismo en la composición.
Módulo pedagógico
Las clases se desarrollaban generalmente bajo los árboles, donde se contaba con me- sas y bancos corridos realizados con madera y troncos que quedaban a la intemperie, perfectamente integrados en el entorno aunque no parece que resultasen demasiado adecuados para favorecer buenos hábitos posturales (véase imagen en la pág. 471). La disposición de las construcciones, todas de madera, envolvía el espacio central de juegos y enseñanza al aire libre que quedaba así vigilado desde éstas y protegido por las copas de los árboles que constituyen un plano elevado como techo que unifica todo el recinto de la escuela.
84 ESCUELA UFFCULME
1911, Birmingham
Arquitectos: Cossins, Peacok y Bewlay
Esta escuela se considera la primera escuela al aire libre construida de nueva planta70. Se construyó en las cercanías de Birmingham gracias a la cesión del terreno por parte de la familia Cadbury e inicialmente estaba destinada a acoger 120 niños.
Distribución general
Los arquitectos proyectaron tres de las cuatro aulas (1) como pabellones independien- tes, además se contaba con otros dos edificios y una zona cubierta para la siesta (2). Uno de dichos edificios (3) albergaba el comedor e instalaciones para la higiene y reco- nocimiento médico, mientras que en el otro (4) se ubicaba la cocina, estancias adminis- trativas y dependencias para los profesores.
Tanto el comedor como las cuatro aulas contaban con el mismo sistema de acristala- miento plegable de suelo a techo. Tres de ellas se disponen como pabellones indepen- dientes, mientras una cuarta aula se situaba a continuación del comedor, y era posible comunicar ambas estancias mediante un cerramiento opaco pero también plegable. La sala de descanso, indicada como “barraca” en el plano de proyecto, únicamen- te constaba originalmente de un techado y un muro ciego en la orientación más fría, quedando totalmente abierto y sin acristalar en las tres caras restantes. Se trataba en definitiva de construcciones que trataban de reproducir el ambiente exterior, evitando 70 CHÂTELET , Anne-Marie. “Die Freiluftschulen in Europa”, artículo incluido en Das Jahrhundert der Schulre- formen. Íbidem nota 39.
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85 algunas de sus desventajas.
Módulo pedagógico
Los pabellones de aulas eran de planta cuadrada y estaban acristalados en las orien- taciones sur, este y oeste; mientras que en la cara Norte contaban con un muro ciego en el que se situaba la pizarra. En todo el perímetro acristalado y bajo una rejilla en el suelo se situaban tuberías de agua caliente, con la intención de que calentasen el aire frío exterior que entrase al aula.
Las aulas se disponían alineadas en zig-zag según una disposición en planta que deli- mita recintos al aire libre parcialmente acotados frente a cada una de ellas y que fue imitada en numerosos ejemplos posteriores.
Apesar de la gran innovación de la solución planteada para su época desmaterializan- do tres caras del aula, en este ejemplo no queda aún resuelta la continuidad entre el interior y el exterior. El aula queda ligeramente elevada y rodeada por una superficie pavimentada que resulta insuficiente como zona de estancia, funcionando más bien como camino de circulación. Por otro lado la fuerte presencia de los pilares de ladrillo en las esquinas y las puertas que al plegarse se recogen en el centro de cada cara, siguen haciendo clara la lectura del límite entre interior y exterior incluso con el cerra- miento plegado. Asimismo el techo sobresale ligeramente para albergar los toldos pero sin llegar a definir un umbral de transición entre el interior y el exterior, acentuando de nuevo un límite brusco entre uno y otro ámbito.
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Camino hacia el pabellón de aulas.
Camino de acceso.
Pabellón de aulas. Patio de niñas.
Patio de niños.
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