2.7 SUGGESTIONS ON WHAT CAN BE DONE TO AMELIORATE THE BARRIERS
2.7.2 Suggestions to address barriers through using first order, second order and third order
2.7.2.1 Addressing first order barriers (school level)
Tras la detonación de una mina o cualquiera de los artefactos explosivos señalados, el primer momento de vuelta a la realidad es un contacto con el horror. Ante esa experiencia tan atroz como súbita, las víctimas se encuentran en una fase de shock. Muchas de ellas perdieron el conocimiento en el momento, o por varias horas. Otras fueron conscientes de todo desde el primer instante, a pesar de que la situación es inenarrable. La escena se puede vivenciar desde la extrañeza de un testigo de la situación, a la vez que se intenta dar sentido a la brutalidad del impacto en un primer momento. Mohamed Chaban Blal, natural de Mali, jamás había oído hablar sobre las minas ocultas en el terreno, ya que en su lugar de origen no corría ese riesgo.
Sí, estaba en el suelo, estaba tumbado. Un instante perdí la conciencia. Luego veía mi cuerpo, veía lo que estaba ocurriendo. No sentía dolor, estaba mirando mi cuerpo. Mohamed Chaban Blal, Fedras Legtaf, 2012 (E).
Por su parte, Enhamed Abdalahe Hadan se refiere también a ese momento inicial en el que no es capaz de identificar lo que le está pasando tras la explosión de una mina antivehículo que le hizo volar por los aires en 1996.
No entendí lo que me ocurrió, pensé que a lo mejor era un avión que me había tirado algo, hasta que no vi el coche no me di cuenta. Quería levantarme y vi que no podía, tenía un brazo y una pierna rotos, también tenía una metralla clavada en la costilla... No sabía en qué dirección estaba, miré a un lado y vi una parte del coche, miré en otra dirección y vi otra parte aún ardiendo. Es ahí cuando pensé que a lo mejor era una mina. Enhamed Abdalahe Hadan, Meheris, 1996 (E). Para otras personas, la primera interpretación de la situación que están viviendo les lleva directamente a pensar en la muerte. Es el caso de Mohamed Moulud Ballal, que temió por su vida ante las poco esperanzadoras posibilidades que se le presentaban en medio de la noche. Las situaciones dramáticas vividas por las víctimas tras la explosión traen la muerte como primera idea, marca y atmósfera del momento de los hechos.
Perdí la esperanza porque vi que he perdido mucha sangre y era de noche y lo que vi todo apuntaba a mínimas posibilidades. Estaba convencido de la muerte, de que cada uno tiene su destino, pero también estaba convencido de que ya estaba en esa situación y había que hacer algo. Mohamed Moulud Ballal, Aglab El Camun, 2000 (E).
116
El fuego escondido
Cuando hay familiares muy cercanos, las prioridades se vuelcan hacia ellos. Mohamed Salem Ramdan Mohamed Lamin fue víctima de una explosión y acompañaba a su hijo cuando éste pisó una mina.
Lo primero que pensé es que mi hijo se ha muerto. A lo que me pasó a mí no le di mucha importancia porque lo que primero pensé fue en mi hijo. Mohamed Salem Ramdan Mohamed Lamin, Gdeim Ech-ham, 2000 (E).
La explosión involucra en ocasiones a familiares o personas cercanas con las que se convive o viaja a través del desierto. Para Elhafed Hamudi Bouchaab fue muy traumático enfrentarse a la muerte de su madre Fatima Ali Bouchaab, que falleció en 2008 cuando lo acompañaba a recoger el ganado en Miyek. Los recuerdos traumáticos acompañan a muchos sobrevivientes en forma de memorias intrusivas, de flash-back, de imágenes de lo sucedido, pero también de la pérdida que ello supuso en sus vidas.
Mi madre murió al instante. No recuerdo mucho, solo que iba conduciendo y perdí el conocimiento. Cuando desperté estaba debajo del coche; había mucho humo. Me recuperé un poco y me di cuenta de que había sido una mina. Salí a buscar a mi madre, que estaba tirada en el suelo a 3 ó 4 metros del coche. Tenía múltiples fracturas en la cabeza, le faltaba un dedo de la mano... Me di cuenta de que había fallecido. Así que la envolví en una manta que llevaba en el coche. Yo estaba muy nervioso y no sabía qué hacer. No controlaba lo que hacer. Ver morir a mi madre, la situación en general, tener que recogerla y envolverla en una manta... fue algo muy impactante para mí. Es algo que no me puedo quitar de la memoria. Es algo que me acompañará siempre. Me enfrento a ello con mi creencia en Dios y con el apoyo familiar y de vecinos. Elhafed Hamudi Buchaab, Greyer Atrich, 2008 (O).
La escena del horror implica a veces a familiares o vecinos que acuden en auxilio de los suyos, convirtiéndose en testigos del fallecimiento de sus seres queridos. Marbihrabu El Wali fue testigo de cómo el coche en el que su padre, Talebuya Dris El Wali, regresaba del pastoreo con su hermano, Hasenna El Wali, explotaba súbitamente a unos 300 metros de las jaimas donde se encontraba. Acudió a rescatarlos, pero su padre falleció a los pocos minutos en sus brazos.
Le pregunté por mi padre. Él me contestó que quizá había muerto. Al llegar a mi padre, vi que no estaba aún muerto. Tenía una hemorragia, le estaba saliendo un hilo de sangre por la nariz y la boca. Le cogí entre mis brazos sujetándole la cabeza pero murió a los pocos minutos... Fue un impacto muy fuerte para todos los miembros de la familia, es normal cuando pierdes un padre. Perdimos todos los recursos, fue un buen trabajador. Marbihrabu El Wali, Anajim, 1995 (O). El testimonio de El Haj El Jerchi, residente en el Sáhara Occidental, refleja el horror al encontrar destrozado el cuerpo de su hermano gemelo, Abdalahi El Jerchi, el 25 de agosto
117
III. Consecuencias y secuelas en víctimas y sobrevivientes
de 2014 en la zona de Medlachiat, a unos 40 km del Cabo Bojador. El joven salió por la mañana a pastorear con las cabras, pero a la tarde regresó el ganado sólo.
Eran las 10 de la mañana y al ver el cadáver a unos 100 metros me percaté de que era mi hermano, di un par de vueltas en círculo sin acercarme, noté que estaba desintegrado y parte de su cuerpo estaba tirado a unos cuantos metros. Supe claramente que había fallecido, no pude acercarme. No pude realmente mirar con exactitud, ni fijarme en las partes desintegradas pero diría que lo que vi lejos de él serían partes de sus manos. El Haj El Jerchi, Medlachiat, 2014 (O).