Chapter 4 Implementation
4.3 Weaving Library
4.3.2 Weaver Architecture
4.3.2.1 Code Generation Architecture
En su lucha por la vida, y desde tiempos remotísimos, el hombre ha buscado y ha hallado en la naturaleza, agentes energéticos que le han ayudado a ser el verdadero rey del mundo, y, al mismo tiempo, el esclavo de la Naturaleza.
En artículos pasados hablámos del carbón y del petróleo, los verdaderos amos del mundo, hoy por hoy, y que han sido los factores decisivos del engrandecimiento de dos pueblos. Inglaterra le debe su posición al primero y Estados Unidos al segundo. Pero hay en la Economía mundial otros factores, otras fuerzas aun no bastante explotadas y que serán en el futuro palancas poderosas de energía.
La primera fuerza natural es el agua, la “hulla blanca”, de cuya importancia se está hablando por primera vez en nuestra tierra.
De día en día aumenta la competencia que la fuerza hidráulica hace al carbón, y aunque desde tiempos remotos se ha utilizado en molinos, etc., hoy en día, por medios diversos, especialmente de presas, se racionaliza la utilización, venciendo los obstáculos que le oponen el clima y las estaciones.
Europa está magníficamente dotada en materia de energía hidráulica, debido a su riqueza en montañas y a su espléndida distribución; a su situación respecto al mar y a la libre entrada de los vientos del occidente, portadores de lluvia. Esta energía, unida a las existencias carboníferas, harán que por mucho tiempo esta parte del mundo vaya a la vanguardia en cultura técnica.
El país de Europa que actualmente va adelante en su entusiasmo por aprovechar su fuerza hidráulica, es Italia, debido en parte a su pobreza en carbón, y por otra, al exceso de población, pues los mejores países de emigración están cerrados a los italianos. Nada menos que 48 presas se construyeron en 1923, y el entusiasmo continúa, aprovechando su abundante energía hidráulica, pues cuenta con los Alpes, los Apeninos, e innumerables ríos y lagos.
Mal está Asia de fuerza hidráulica, y solamente el Japón ha dedicado un consciente aprovechamiento a esta energía, pues su progresiva industrialización y la pobreza y carestía de carbón y de petróleo, lo han obligado a hacerlo.
África es el Continente mejor dotado, por su configuración y por estar situada en los trópicos lluviosos. Su porvenir económico, si no fuera por ésto, sería nulo, pues el carbón no existe casi en esta parte del mundo.
Estados Unidos quedan por debajo de Europa en energía hidráulica. La gran llanura central, cerrada por el oeste, y por donde corren ríos muy caudalosos, hacen que éstos sean de escasa pendiente e inútiles para producir fuerza eléctrica de base hidráulica. En el oriente, existe la famosa cuenca entre los Apalaches, el Golfo y la depresión del Atlántico. Allí están las famosas cataratas del Niágara, origen de una poderosa industria que, cosa rara, no le ha restado belleza a la maravillosa catarata. No sucede lo mismo en las cataratas de Anthony, en el Mississippí, afeadas al ser industrializadas.
Es el Brasil el más privilegiado de los países de la América del Sur, aunque en conjunto le ganan los países que como el nuestro son andinos. Esta riqueza está inexplotada, y ni siquiera nos hemos dado cuenta de su verdadera magnitud. Motivo de orgullo, y perdónesenos el regionalismo, es el ver que Antioquia va a
ser la primera que va a hacer uso de la hulla blanca en grande escala, con el magno proyecto del aprovechamiento de la cascada de Guadalupe.
La hulla blanca suplantará al carbón y al petróleo y naturalmente cambiará la faz del mundo político, pues será la fuerza que se aproveche para resolver el problema en que están interesadas las grandes potencias; la transformación del combustible sólido en líquido, el carbón en petróleo.
El aprovechamiento de las aguas de Guadalupe determinará la industrialización progresiva de Antioquia que tendrá como consecuencia el aumento rápido del número de habitantes, y la ley geográfico-económica de la reciprocidad de los fenómenos demográficos, estadísticos y económicos, se cumple inexorablemente.
ECONOMÍA
En los primeros tiempos, cuando la economía doméstica bastaba a los pueblos para su propio sostenimiento, no se daba cuenta el hombre de las relaciones económicas, ni delos muchos factores que entran a formar la cultura técnica de un país. Hoy que estamos en la etapa más alta de las relaciones económico-geo-políticas, tenemos obligación todos de ilustrarnos a ese respecto, pues en ello va envuelto el porvenir de la patria.
Fuera de las dos grandes potencias anglosajonas, que están a vanguardia precisamente por su riqueza en carbón y en petróleo, los demás países cuentan con pobres reservas. Francia, por ejemplo, muy pobre en carbón y petróleo, ha vista caerse su importancia política exterior debido a esta deficiencia y lucha denodadamente por llenar ese vacío. De allí la incautación de los carbones alemanes del Sarre y del Ruhr y el exigir el pago de reparaciones en carbón. Ni esto ni el haber vuelto a ser dueña de los yacimientos alsacianos, han remediado el mal. De allí que haya puesto todas sus esperanzas en los yacimientos polaco- galitcios y rumanos, y en el desarrollo de su energía hidráulica.
Cuenta Francia –para el desarrollo de la “hulla blanca”- con la parte septentrional de los Alpes franceses y los Alpes centrales y occidentales, en cuyas abundantes precipitaciones se han hecho ensayos desde hace mucho tiempo há.
La guerra, con sus consiguientes trastornos en el Norte de Francia, hizo que en los Pirineos septentrionales se desarrollara una floreciente industria hidroeléctrica que unida a las represas que actualmente construye en el Ródano, Isere y Durance, hará que Francia pueda economizar parte de su producción carbonífera.
Menguada es la producción petrolífera de Alemania; los yacimientos de Hanover, y tiene este artículo una importación característica; en carbón, empero, es muy rica, y en él tendrá su base el renacimiento industrial de este país. Aunque le fue incautada la rica región del Sarre, que según el tratado de Versalles, todo el carbón que se extraiga de allí tiene que ser entregado a Francia durante quince años, le queda la rica región del Rhur, los yacimientos de la alta Silesia.
Se está hablando ahora del trascendental invento del doctor Bergius, mediante el cual el lignito, que actualmente posee una notable importancia económica, se convertirá en “Carbón líquido”. El 1° de Septiembre de 1926 se formó un consorcio financiero con un capital de 1.000 millones de marcos oro, lo que prueba la gran trascendencia de este invento, que será una de las muchas sorpresas que en el porvenir dará Alemania al mundo.
Colombia apenas está entrando a figurar en el rol de las naciones civilizadas. Urge la formación de hombres preparados en los actuales problemas económicos, para que inteligentemente guiada y con ayuda del capital extranjero, explote sus riquezas naturales que son enormes, aunque otra cosa diga el doctor Laureano Gómez.