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3.4 Spectral Methods

3.4.2 Fluorescence Spectroscopy

Primer espacio propio y virtual

Como ya mencionamos, “La Grupa” es el primer espacio propio, y virtual, que crean estes feministes para contactarse. Se trata de una bolsa de trabajo administrada a través de un grupo de Facebook. Este surgimiento puede entenderse como una apropiación de las redes sociales que les posibilita manifestarse y defender las pautas que construyen como colectivo y grupo organizado. Une miembre de “La Grupa” consultade indica que al principio: "(…) se empezó a gestar y se escuchaba. Era como un rumor que había como una bolsa de trabajo nueva que era solamente de feministas” (E.A. Visitante, entrevista personal, 10 de septiembre de 2018). En esta “cultura mediatizada” (Mata., 1999) la “mediación tecnológica” (Echeverría., en Martín Barbero, 2002) se convierte en “estructural” (Martín Barbero, 2002). De este modo la técnica se entrelaza con la “cultura cotidiana” (Huergo., 2010). En este marco, le entrevistade se entera por múltiples medios “rumores” (E.A. Visitante, entrevista personal, 10 de septiembre de 2018) sobre la existencia de este espacio virtual. El concepto de cultura mediatizada nos permite comprender aquí el lugar de las redes sociales y de los “cambios tecno-culturales” (Martín Barbero., 2002) desde una “transversalidad” (Richard., 2010) que toma forma cuando las vinculamos de modo indisociable a la cultura. Es en un contexto de luchas feministas y crisis económica con “feminización de la pobreza” (La Tinta., 2016) en el que se “reactualizan” ciertas demandas o necesidades feministas de antaño; aunque difieren con ellas en algunos aspectos también sostienen otros. Como desarrollamos en el capítulo dos, desde esta perspectiva se “repone” para la cultura su “estatuto de dimensión significante de todas las prácticas” sin renunciar a las transformaciones estructurales que se desenlazan a partir del surgimiento de estos espacios virtuales. Las redes sociales “operan unas nociones” que se presentan como: “organizadoras de las interacciones de les sujetes entre sí y con el mundo en que viven”. (Mata, 1999, p. 87).

Es posible entender ciertas prácticas como particulares de “La Grupa” en tanto espacio virtual de comunicación entre feministas y en el marco de las preguntas de nuestra investigación.

104 Así encontramos prácticas diferenciadas según se trate de administradores o miembres. En este sentido, y como desarrollamos en el capítulo uno, hay ciertas prácticas que se encuentran circunscriptas al lugar de administradore. Entre ellas las tareas de admisión, es decir “los ingresos a la grupa”, también la eliminación o el silenciamiento por incumplimiento de pautas (L.L. Administradore., comunicación personal, 27 de mayo 2019).

Virtualidad y lógicas feministas

En el proceso de organizarse a partir de “lógicas feministas” (B. Administradore., entrevista personal, 7 de noviembre de 2018) se producen cambios interesantes en la grupa que retomamos para pensar para construir nuestro objeto de estudio. En lo que refiere a las modificaciones en el nombre de “La Grupa” –desde ese inicial “Mujeres Trabajando” (La Tinta., 2017) al actual “Feministas Trabajando (mujeres e identidades y sexualidades disidentes)” “La Grupa” realiza una transformación, en el ejercicio de “nombrar” (Martín Barbero., 2002) que manifiesta e invita a gestar “alianzas insólitas y prohibidas” (Galindo., 2005) entre sujetes entre quienes se promueve la competencia y el aislamiento.

También en lo referido a los mecanismos para los ingresos se dan transformaciones durante el proceso. Al principio los ingresos casi no tenían restricciones, mientras que en la actualidad se cuenta con un mecanismo que prevé la asunción de responsabilidad de les miembres quienes son les encargades de “solicitar” dichos ingresos. Con prácticas como etiquetar en pautas o publicar un texto en el que se explicitan los motivos de dicha solicitud. Para les administradores este mecanismo posibilita el cuidado del espacio y de sus miembres. Y se trata de un aprendizaje organizativo, ya que los cambios en los formatos del grupo y en los mecanismos de ingresos, muchas veces surgen a partir de la presencia de “infiltrades” que publican información privada por fuera del espacio o les avisan a varones cis de posibles denuncias. Sucede también que en mayo de 2019, Facebook desactiva el grupo inicial. Cuando les administradores dan aviso por la Fan Page, la publicación se comparte y así muches miembres se enteran; se puede leer entre los comentarios que: "seguramente algune infiltrade denunció algo” (F. Miembre, comunicación personal, 25 de mayo de 2019) y también que: "alguien de 'adentro' se puso la gorra" (T. Miembre, comunicación personal, 25 de mayo de 2019) En ese marco se configura el mecanismo de ingreso que no está exento tampoco de tensiones internas ni de la posibilidad de modificarse nuevamente.

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Cuando feministas se contactan entre sí…

Según la mirada de les administradores: "la grupa lo que hace es mostrar ciertos caminos que se abren” (B. Administradore, entrevista personal, 7 de noviembre de 2018) al contactar a feministas entre sí, estes pueden poner en común qué saben hacer, qué demandas están cubiertas y también identificar aquellos espacios que aún faltan ocupar. Dónde no estamos aún. Estas propuestas se gestionan a través de publicaciones que surgen de manera autónoma, aunque todas deben ser autorizadas por les administradores. Como la propuesta de, a través de una publicación que luego se puede comentar, realizar un relevamiento de oficios/ocupaciones/productos que se buscan y para las que no hay respuesta:

“Ponele instalación de aire acondicionado o reparación de heladera. (…) Y bueno sabemos de gente compañeras y compañeros que se han armado en base a eso, en función a ciertos pedidos, a ciertos intereses que venían siendo y no se animaban a largarse o no veían el por qué y lo encontraron.” (B. Administradore, entrevista personal, 7 de noviembre de 2018)

Estas prácticas se entretejen con otras vinculadas a la noción de “consumo consciente” que implica entre otras cuestiones, buscar primero en “La Grupa”, ese espacio propio. Como expresa una entrevistade "Siempre que yo voy a consumir algo primero lo busco en la grupa (…) y si ya de ahí no lo consigo, me voy por afuera.” (E.A. Visitante, entrevista personal, 10 de septiembre de 2018).

Cuando hay espacios no cubiertos en “La Grupa” se interpretan además como vacantes que despiertan el interés en otres miembres de organizarse para cubrir esos espacios y generar fuentes de trabajo. Y así se configuran procesos transversales que implican lo subjetivo y lo colectivo: “nuevos modos de percepción y de lenguaje, (…) nuevas sensibilidades y escrituras.” (Martín Barbero, 2002, p. 4). De este modo la presencia de esta “Grupa” se “articula en la cultura cotidiana” de quienes la integran y transforma “los modos de sentir y percibir” como así también las formas en que se produce la experiencia social (Huergo., 2010). De igual manera, les sujetes que participan ocupan otros lugares, distintos a los previstos para elles en el espacio social que sabemos se caracteriza por lógicas patriarcales y capitalistas.

106 Asimismo, entendemos que el espacio de comunicación virtual de “La Grupa” genera condiciones a partir de las que se facilitan la “participación”, los “encuentros” y las “articulaciones” (Bonavitta et ál., 2015). Es así que a través de “La Grupa” como espacio virtual, feministes articulan “redes locales” y “acciones conjuntas” (Cruells., Vergés., y Hache., 2014, en Bonavitta et ál., 2015). Así, como indican estas autoras las redes sociales parecen facilitar interacciones entre sujetes anónimes: “cuyas probabilidades de interactuar por fuera del ciberespacio, quizás, serían reducidas o nulas por diferentes motivos” (Bonavitta et ál, 2015, p. 39). En “La Grupa” la red entre feministas “se mantiene en movimiento” (E.A. Visitante, entrevista personal, 10 de septiembre 2018). Sin embargo, esto no significa que desaparezcan las desigualdades ni se borren “barreras comunicativas” (Mata., 1999). Como bien expresa la autora: “tejer una red que (…) acerca superando distancias, no es lo mismo que experimentar el sentimiento de interconexión y menos aún haber eliminado barreras comunicativas.” (Mata, 1999, p. 87).

Diferencias entre feministas

En “La Grupa” en tanto espacio virtual de comunicación entran a jugar también “factores micro-políticos de desigualdad” (Bonavitta et ál., 2015) ya que las transformaciones que suscita la “cultura mediatizada” no se producen de maneras “homogéneas” ni “unificadas.” (Da Porta., 2011). Tal como advierte una feriante en una reunión pre-feria: “no todes tenemos acceso a internet, no es lo mismo ser feminista en Nueva Córdoba que en una villa o en el monte” (B. Feriante, comunicación personal, 10 de noviembre de 2019). Además, estos modos desiguales de distribución del poder dan cuenta de un modo de funcionar de la “hegemonía” siempre presente en la cultura, como indican las corrientes latinoamericanas de los estudios culturales que desarrollamos en el capítulo dos. Entonces, en los intercambios en este espacio virtual entre feministas, une feriante identifica relaciones de orden a partir de las cuales: "(…) a veces el rol de admis, o de amiga de admis, hace que ciertas voces sean más legítimas que otras y que esas voces legitimadas después puedan cancelar una discusión sumamente legítima.” (L. G. Feriante, entrevista personal, 10 de noviembre de 2019). Para explicitar esta idea retomamos un fragmento de la entrevista en el que le feriante da cuenta de un intercambio que lee en el espacio virtual:

107 “para ingresar a une cumpe tenés que hacer el posteo (…) el comentario es que lea las pautas, te aviso que el ingreso es responsabilidad tuya, blablablá. (…) Sigo stroleando y veo une amigue de les admis pide ingresar a otre. Ah! Sí! Ya está ingresada, ‘Ia tu sá’. Claro, le cumpe, mi amigue, sabe. No le tengo que decir nada.” (L. G. Feriante, entrevista personal, 10 de noviembre de 2019).

Hay diferentes posiciones y prácticas diferenciadas según el lugar de miembre o administradores. Le feriante advierte que este posicionamiento deviene de estar “hilando finito” (L. G. Feriante, entrevista personal, 10 de noviembre de 2019) pero se enlaza con ese deseo que también es recurrente de ser coherentes entre lo que se dice hacer y lo que se hace. También en cómo se lo dice. Ampliamos estas discusiones en apartados siguientes.