• No results found

En los párrafos subsiguientes intentamos dar cuenta de nuestras prácticas de investigación y para ello consideramos oportuno advertir previamente, que nos valemos de ciertos elementos que aporta la etnografía; aun cuando no se trate éste, de un estudio específicamente etnográfico. Desde esta perspectiva el trabajo de campo se puede entender como una práctica

85 investigativa cuyo proceso central es: “la constante observación e interacción en una localidad” (Rockwell, 2009, p. 48). Así lo asumimos en esta investigación. Y esa observación e interacción permanente de la que habla Rockwell. (2009) resulta en una fuente fundamental de información en este estudio.

Asimismo, otro aporte refiere al lugar que ocupa la explicitación de las perspectivas epistemológicas desde las que se realiza el trabajo de campo, en tanto se entiende que siempre están presentes, aunque sea de modo implícito. Así comprendemos que lo que nos permite “una formulación explícita de las concepciones usadas” a la vez que vuelve “más inteligible el mundo empírico” es la teoría, los referentes conceptuales. Desde esta lógica compleja de la que ya hablamos, el trabajo teórico se desarrolla al tiempo que también se desarrolla el trabajo de campo. Con momentos donde alguno de los modos de conocer se vuelve más presente, o recurrente o prioritario o disfrutable o fluido. El trabajo de campo se presenta como la guía a partir de la cual orientar nuestras búsquedas, las lecturas y perspectivas teóricas dan forma e hilvanan esos supuestos o “pensamientos” que surgen en el camino de investigar. Describir es también un modo de interpretar y eso es algo importante a tener en cuenta siempre que se trate de un proceso reflexivo. Como indica Rockwell: “la descripción misma (es) producto de un trabajo analítico y conceptual.” (2009, p. 49)

Otra explicitación que resulta necesario hacer, desde la óptica que nos interesa en este trabajo, se vincula a una “dimensión subjetiva” presente al momento de: “establecer las relaciones en el campo y registrar esa experiencia” (Rockwell, 2009, p. 49). Es decir que resulta necesario tener presente que nuestra mirada es parcial; es construida desde un punto de vista, desde un lugar particular (Rockwell., 2009). Consideramos que esto se presenta en nuestro trabajo como un proceso de aprendizaje, progresivo, conforme se llevan adelante observaciones, se concretan diálogos en campo, notas, se realizan mapas o se toman fotografías. A medida que se lleva adelante este trabajo de campo, se incorporan esos “consejos” que nos ofrece la autora al referirse al cómo y dónde registrar la mirada propia. El ejercicio de reconocer nuestra óptica, nos permite progresivamente también, reconocer las miradas de otres sujetes e incorporar éstas últimas cada vez con mayor presencia. Al fin y al cabo ese es uno de los objetivos del trabajo de campo, conocer diversas miradas sobre la problemática que nos interesa.

86 Asimismo, queremos señalar algunos aspectos acerca de la relevancia que cobran el contexto social e institucional de la investigación en tanto se entiende que “enmarca las reflexiones sobre el proceso” (Rockwell., 2009). Según esta corriente: “las condiciones de trabajo y de vida imponen restricciones y abren perspectivas” (Rockwell, 2009, p. 42). Así, para nosotras es significativo poder explicitar que el contexto social de crisis y lucha, que se desarrolla en el capítulo dos de este trabajo final, afecta a esta investigación también debido a que es parte de las condiciones de vida y trabajo de quien la realiza.

Finalmente, destacar que: “la interacción en el campo se desenvuelve en gran medida implícitamente, con los recursos que cada quien tiene y pone en juego, y con las disposiciones de quienes nos reciben” (Rockwell, 2009, p. 54). Y así sentimos que sucede en cada situación que observamos, cada una con sus particulares descripciones, recorridos, planteamientos, inquietudes, sorpresas. Porque además los contextos son distintos también e influyen de diversas maneras y ofrecen diversas respuestas a la siguiente pregunta: ¿qué miramos, qué y cómo registramos?

Aprendiendo a ver: confundir-nos para conocer.

El referente empírico de una investigación es: “el recorte que se realiza del universo geográfico, poblacional, temporal, -o de otro tipo- desde el que se construye la base documental de la investigación. Supone definir, desde determinados criterios, el espacio/universo de la información empírica.” (Achilli, 2005, p. 53). Dicha decisión, implica un proceso de exploración que nos permite definir/construir los criterios a partir de los cuales se realiza ese recorte. Así en nuestra investigación el recorte del universo tarda en definirse, hasta avanzado el trabajo de campo, en tanto encontramos distintos espacios/universos que pueden aportar información para dar respuesta a nuestra problemática y construir el objeto de estudio. Es así que a través de un proceso reflexivo exploramos ese universo en la Feria Feministas Trabajando Córdoba, en “La Grupa”, en las reuniones pre-feria, y en la Fan Page Feria Feministas Trabajando Córdoba. Durante el recursivo trabajo de campo, en un principio consideramos suficiente abocarnos a lo que sucede en “La Grupa” luego nos centramos en la Feria Feministas Trabajando Córdoba. Finalmente, optamos porque nuestro referente empírico estuviera compuesto por “La Feria” como principal espacio de interacción en el campo y ciertos intercambios en “La Grupa”. Estos últimos definidos por su vínculo con “La

87 Feria”; es decir intercambios que se vincularan y entraran en relación de manera explícita con el espacio de “La Feria”. Con “La Feria” aparece también la necesidad de incorporar las reuniones pre-feria, en tanto allí se discuten y deciden cuestiones que afectan a su despliegue. Desistimos de tomar situaciones de la Fan Page por una cuestión de factibilidad. Y por factibilidad también, desistimos de tomar los intercambios del grupo WhatsApp de les administradores.

Las definiciones en torno a les sujetes, otra dimensión de ese referente empírico, también resultan de un proceso reflexivo permanente. Un proceso recursivo en el que los recorridos por referentes conceptuales nos vuelven la mirada para dialogar con los referentes empíricos, con las preguntas de investigación como guía y con el objetivo de construir criterios para nuestra investigación. Así finalmente optamos por trabajar con: cuatro administradores, al menos ocho feriantes y dos visitantes –todes miembres de “La Grupa”.

Definiciones en torno a nuestro trabajo de campo

Este trabajo de campo se lleva adelante en el transcurso de 15 meses durante los cuales se despliegan diversas estrategias de recolección de información –estrategias que desarrollamos en el próximo apartado. Entre septiembre de 2018 y diciembre de 2019 asistimos a diez ediciones de la Feria Feministas Trabajando Córdoba. En cuanto a las reuniones pre-feria, concurrimos a tres. Tanto “La Feria” como las reuniones pre-feria se realizan en “Plaza Seca” de Ciudad Universitaria, en la ciudad de Córdoba.

En cuanto a “La Grupa”, recuperamos documentos y publicaciones; realizamos múltiples capturas de pantalla de interacciones entre miembres –sesenta y ocho. También realizamos seis entrevistas con administradores, feriantes y visitantes; cuatro de dichas entrevistas se realizaron en el marco de “La Feria”; dos de ellas en la vivienda de une de les entrevistades. Todo el material se encuentra disponible en el anexo digital de este trabajo final.

Nuestras estrategias de recolección de información

Cabe aclarar que optamos por hablar de estrategias de recolección precisamente porque entendemos que son flexibles y toman forma conforme avanza el estudio y se presentan desafíos, inquietudes. En este sentido entre las que llevamos adelante nosotras se reconocen

88 - Observación participante

- Diálogos en campo y entrevistas semi-estructuradas - Análisis de archivos y otros documentos

A estas nominaciones las retomamos de Achilli. (2005) en diálogo con la propuesta de Rockwell. (2009). Y reiteramos que son estrategias que se entienden en coherencia con la lógica interna que se configura en esta investigación. Es decir que no se presentan de modo autónomo a la construcción del problema de investigación y a la construcción del objeto de estudio. Es por eso quizás que se definen de un modo paulatino, a medida que avanzan otros aspectos de la investigación y se toman otras decisiones.

Observaciones participantes, descripciones y registros en el campo

Para iniciar este apartado retomamos una definición de la observación participante que la presenta como la indagación que involucra la interacción entre investigadores y participantes en el “milieu” de les últimes “y durante la cual se recogen datos de un modo sistemático y no intrusivo” (Taylor y Bogdan, en Achilli, 2005, p. 67). Es decir que se vincula con lo que Rockwell. (2009) despliega como descripciones y observaciones. Asimismo para Guber. (1991) es necesario aclarar que se trata de dos procedimientos principales que la constituyen: “la observación sistemática y controladamente de todo lo que acontece en torno a (le investigadore) y participar en una o varias actividades de (les) pobladores” (en Achilli, 2005, p. 68).

En las primeras observaciones está presente la intencionalidad de ejercitar la recolección de información y por ello nos proponemos describir en detalle. Es posible reconocer que, durante estos primeros acercamientos, implícitamente existe una mirada atenta -de un modo preferencial- a la presencia de varones cis y a lo que sucede en el escenario. En el caso de este trabajo, quiénes hablan allí y qué dicen.

Sin embargo, aunque en un principio se intenta describir todo, progresivamente aparece la necesidad o el deseo de: “determinar las situaciones que se tomarán en cuenta para el estudio” (Rockwell, 2009, p. 54). En oportunidades registramos mediante grabaciones los discursos que se amplifican por el micrófono abierto en el marco de “La Feria”. En el afán de incluir versiones textuales de lo que se dice y escuchamos. A medida que avanza el estudio con observaciones al trabajo de campo y que se profundiza en referentes conceptuales acordes y

89 pertinentes en relación con el tema, comienzan a poder reconocerse recurrencias y diferencias entre feria y feria; como así también áreas de vacancia, aspectos que no hemos considerado, entre otras cuestiones.

Así, luego de tres observaciones consecutivas en “La Feria” reconocemos la necesidad de extender nuestra mirada hacia lo que sucede también en otros espacios –además del escenario- y así incorporamos descripciones sobre lo que acontece en pasillos, puestos, entre otros espacios. A partir de re-conocer conceptualmente la noción de prácticas comunicativas, comienzan a surgir estos planteamientos, a darnos cuenta y evidenciar que observamos más detenidamente sobre un espacio en un momento y que luego es necesario ampliar esa atención hacia otros. Y así lo incorporamos al trabajo de campo.

Sobre los modos de registrar, nuestro cuaderno/diario de campo

Para dar cuenta de la tarea de registrar, compleja y desafiante, recurrimos a las expresiones de Achilli. (2005) para referirnos a la “construcción de registros de campo”. Al respecto la autora indica que se trata de un “documento” en el que se: “inscriben tanto las distintas manifestaciones observables –verbales y no verbales- de una situación, evento o acontecimiento como del contexto de la observación y/o entrevista” (Achilli, 2005, p. 74). De este modo, la elaboración de nuestro registro puede pensarse como un aprendizaje, un trabajo de constante exploración y conocimiento de la tarea de registrar. Y ese proceso puede observarse en el cuaderno de campo. Transitamos por libretas y cuadernos hasta que finalmente uno se sostiene como tal y hace de cuaderno y diario.

Progresivamente incorporamos a los registros la explicitación, mediante corchetes, de lo que entendemos que son interpretaciones propias. Y aparecen las inquietudes por realizar mapas, tomar fotografías… distintos modos de registrar, distintas maneras de acercarnos a conocer. Esto figura en el diario de campo, ya que emerge como una inquietud que se plasma para luego retomar.

También se presentan situaciones en que no es posible registrar in situ y entonces se lo hace posteriormente.

90 En nuestro cuaderno optamos por diferenciar las interpretaciones provisorias entre corchetes. Y a las sensaciones y pensamientos las diferenciamos colocando líneas, en recuadros. De todos modos, como advierte Rockwell:

“El registro está mediado por interpretaciones semánticas (…) Por la selectividad propia de toda observación se registra aquello que es más comprensible o significativo en cierto momento. (…) La forma en que se narra y describe implica, de por sí, varios niveles de interpretación.” (2009, p. 62).

También es importante señalar que, dado que el trabajo de campo demanda esfuerzos de: “atención, concentración y observación mayor al que caracteriza a la conciencia cotidiana” es necesario alternar con momentos en lo que “simplemente convivir, estar en el lugar, familiarizarse”. Estos momentos resultan también importantes para conocer. Como explica la autora: “la intención de observar y registrar todo, que surge inicialmente, se va reemplazando por la conciencia de que aún lo fragmentario puede ser significativo; lo recurrente puede ser representativo.” (Rockwell, 2009, p. 52). En ese proceso nos auto- percibimos.

Entrever con otres: entrevistas y diálogos en campo

Si retomamos la comprensión sobre las entrevistas como “una comunicación personal suscitada con una finalidad de información” resulta que desde el inicio de esta investigación realizamos tareas ligadas a esta estrategia de recolección de información. Aunque no todas son iguales y cada una presenta sus particularidades, de todos modos encontramos aspectos similares en el modo de comprenderlas: según se trate de diálogos en campo (Rockwell., 2009) o de entrevistas semi-estructuradas (Achilli., 2005).

Así, desde los primeros acercamientos propiciamos “diálogos en el campo” (Rockwell., 2009) y a medida que transcurren las ferias, nuestra presencia frecuente habilita otros intercambios más abiertos con quienes asisten asiduamente. Tal como expresa Rockwell: “al avanzar en el trabajo, a menudo se tiene la sensación de que los encuentros con personas de la localidad son cada vez más fortuitos, menos planeados, pero a la vez muchísimo más ricos.” (2009, p. 58). De este modo, para conversar en torno a pareceres y perspectivas

91 propias y ajenas, en un inicio nos presentamos y conversamos con feriantes y visitantes y pensamos pautas sobre lo que nos interesaba con anticipación. A medida que se generan vínculos de confianza, emergen diálogos más fluidos en los que aparece lo que les sujetes consideran relevante o significativo de compartir con nosotras.

Conforme pasa el tiempo no sólo dialogamos con les sujetes de un modo más fluido sino que además podemos hacerlo desde otros lugares, por ejemplo desde atrás de un puesto o desde una ronda entre amigues. Cambiamos literalmente la perspectiva desde donde miramos y escuchamos. Finalmente, señalar que en este tipo de conversaciones, no es posible –o deseable- registrar in situ y entonces se realiza el registro a posteriori.

En cuanto a las entrevistas que se llevan adelante en esta investigación, pueden entenderse como entrevistas semi-estructuradas(Guber., 1991) en tanto hay una focalización en ciertas temáticas. Además, se solicita consentimiento para grabar y/o registrar la conversación in situ. Se busca a les entrevistades con ciertos criterios, en nuestro caso, realizamos un mapa de actores que reconocimos en las observaciones. En ocasiones también resultan a partir de emergentes en alguna observación, como puede ser luego de un debate o discusión en una reunión pre-feria; selecciones atentas también a lo que sucede durante el proceso. En este sentido, entonces, también se dan algunas de ellas in situ, otras en espacios cotidianos de les sujetes entrevistades como pueden ser talleres de trabajo o sus casas.

Además recuperamos ciertos aportes de la entrevista antropológica (Guber., 1991) ya que retomamos el ejercicio de la atención flotante y el interés por las temáticas que pueden plantear entrevistades. Repreguntar ante la presencia de lo que parece de sentido común, o al menos compartido, esas cuestiones que se dan por entendidas. En todos los casos se describen aspectos que dan cuenta del contexto en que se producen las entrevistas y se incorporan al registro aquello que escapa a las grabaciones como gestos, miradas, movimientos, entre otros.

Análisis de archivos y otros documentos

El uso de esta estrategia de recolección de información se relaciona con la necesidad de registrar de algún modo esos intercambios que se dan en “La Grupa” y que resultan significativos en nuestra investigación. Así, la primera tarea de recolección de información en torno a “La Grupa” y los intercambios que allí suceden tiene fecha de mayo de 2018, es decir que la primera estrategia de recolección que realizamos con la intención de trabajar en

92 el campo de un modo más sistemático es la elaboración de documentos digitales en los que se “copia” el contenido de la interacción en el grupo de Facebook.

Como indica Achilli. (2005) los planteamientos investigativos surgen en cada estudio y en ocasiones resulta necesario consultar otros “campos de información” como pueden ser documentos visuales, posteos, publicaciones. Así: “según las características y pertinencia de la información requerida en un problema pueden incluirse otros recortes que refieren a distintos corpus documentales” (Achilli, 2005, p. 53). De este modo, durante el proceso investigativo modificamos el modo de registrar y comenzamos a tomar capturas de pantalla de dichas interacciones. Realizar dichas capturas sobre intercambios y situaciones en “La Grupa” se reconoce como una necesidad luego de que Facebook cerrara el primer grupo y se perdieran muchas de las publicaciones a las que ya no se tiene acceso. Luego de esto, realizamos las capturas desde el convencimiento de que ese espacio tiene información para aportar a nuestra investigación. Es importante señalar en este sentido, que durante los momentos iniciales solicitamos autorización a administradores para desarrollar esta estrategia de recolección. Comprometidas en el respeto de la privacidad de quienes participan tanto como de aquellas publicaciones en las que se solicita de modo explícito no compartir por fuera de “La Grupa”.

Finalmente, luego de un proceso recursivo que demanda focalización, decidimos que esta estrategia metodológica fuera utilizada en aquellos casos en que el contenido se vincula de un modo evidente con la Feria. De todos modos, por el hecho de ser una estrategia que se desarrolla desde el inicio, entendemos que colabora en la construcción del objeto de estudio y, también en su momento, con la elaboración del problema de investigación.

Distanciamiento y reflexividad en el trabajo de campo

Preguntarse acerca del lugar propio como investigadoras en el marco de este trabajo final, nos despierta múltiples inquietudes acerca de situaciones experimentadas en torno de ese rol. Así, el ingreso al trabajo de campo -ya sea con las capturas de pantalla, con las observaciones participantes y con las entrevistas- “no es neutro ni contemplativo”. Al contrario, el: “(…) bagaje teórico y de sentido común” de quienes investigan “(…) acompaña, pudiendo guiar, obstaculizar, distorsionar o abrir” miradas. Por eso aparece la noción de “diálogo” en tanto

93 “significa eliminar, lo más posible, los monólogos tautológicos” como así también las “ilusiones empiristas”. (Guber, 2005, p. 49). Es decir que no vamos al campo a comprobar teorías como tampoco lo hacemos para registrar un reflejo de la realidad en nuestro cuaderno de campo. De este modo en nuestro proceso investigativo, realizamos sistemáticamente una práctica que intenta ejercitar una mirada distanciada; se trata de escribir metódicamente los supuestos -teóricos o de cualquier tipo- con que nos acercamos a observar y participar en las ediciones de la Feria Feministas Trabajando Córdoba. De esta manera se manifiestan pensamientos y sensaciones propias que necesitan encontrar un espacio donde ser expresadas para evitar que emerjan y coopten otras situaciones sin percatarnos de ello. Tal como adelantamos en el apartado en torno a cómo y qué registrar todas estas cuestiones tienen un espacio para ser registradas en esta investigación: el diario de campo.

Al respecto nos interesa un claro posicionamiento en torno a la reflexividad en el campo que aporta Guber:

“(…) aludimos a la reflexividad desde un enfoque relacional, no ya como lo que el investigador y el informante realizan en sus respectivos mundos sociales, sino como las decisiones que toman en el encuentro, en la situación del trabajo de