Encontrarse entre feministas
En conversaciones, entrevistas personales y también desde el escenario abierto aparece de modo recurrente la referencia a “La Feria” como ese espacio de encuentro que permite trascender la virtualidad en que se gesta “La Grupa”. Entendemos esta recurrencia en términos de reactualización de una necesidad de “encuentro” (Paredes y Guzmán., 2014) a través de la cual los feminismos se construyen como movimiento. En este sentido, desde el escenario, les administradores manifiestan que: “saltar la virtualidad y (ver) que esa amorosidad que encontramos en las redes se hace realidad también en esta Plaza Seca, nos llena de satisfacción" (B. Administradore, comunicación personal, 7 de octubre de 2018). Al respecto una visitante –y miembre de la grupa- entrevistade, plantea que las ferias “(ponen) en carne esto que estaba ahí en la red. (…) Me parece que ese es como el cable a tierra de esta virtualidad. (…) ahí se planta todo lo que se forma virtualmente." (E.A. Visitante, entrevista personal, de noviembre de 2018). De este modo ese espacio que se “territorializa” (Martín Barbero., 2002), “jala hilos de memoria” (Gutiérrez., 2019b) en tanto reactualiza la necesidad de encontrarse –autónomamente- presente en el movimiento feminista desde hace tiempo.
108 En reiteradas oportunidades aparece la idea de “comodidad” y “contención” en este espacio propio, aun cuando es un espacio que se abre y del que participan no sólo feministas. Como expresa una feriante:
"(...) si tenés pelos o no tenés pelos, si usas corpiño o no usas corpiño, (…) yo me siento completamente libre en este espacio. En otros espacios como que siento la necesidad de: ‘bueno no… hoy no quiero exponerme, me lo voy a poner al corpiño’ acá (…) me siento re tranquila y relajada y eso lo veo también en otres compañeres." (M. R. Feriante, entrevista personal, 16 de diciembre de 2018) Una feriante con experiencia en otras ferias explicita que la particularidad que observa en este espacio tiene que ver con el modo de tratarse: “nos escuchamos, nos abrazamos, podemos comprobar que somos muchas trabajadoras independientes en Córdoba (…) Te hacés amiga de la mitad (…) de la feria, de todas las edades." (M. Feriante, entrevista personal, 15 de diciembre de 2018). Este espacio se siente cómodo y contenedor debido a los vínculos que se establecen entre “compañeres”. Una feriante principiante explica que, según su perspectiva: "(...) te sentís más contenida (…) hay más margen para el error (…) no te están juzgando, porque hay un espacio, hay reglas muy claras, (…) pasa una piba diciendo: si querés te ayudo a armar el puesto" (A. J. Feriante, entrevista personal, 15 de diciembre de 2018).Una visitante comenta que la Feria: “es una fiesta (…) Me siento muy contenida con mis pares” (A. J. A. Feriante, comunicación personal, 15 de diciembre de 2018.). Así la idea de contención y de comodidad es recurrente y, como vimos anteriormente, el sólo hecho de moverse de la competencia entre pares ya parece un indicio de desacato al orden patriarcal.
Visibilizarse, ocupar el espacio e interactuar…
Si bien “La Feria” surge a partir de la demanda de encontrarse entre feministas, es un espacio abierto al encuentro con otres, no necesariamente feministas. De este modo, se constituye como una “manifestación política” (B. Administradore, comunicación personal, 7 de octubre de 2018).En tanto se presenta como un: “un lugar de resistencia y (…) un lugar en el que equilibramos un poco la desigualdad que existe (…) entre mujeres, trans y el hombre." (A.B. Feriante, entrevista personal, 9 de septiembre de 2018). Según indican les administradores:
109 “tratamos de que esté cargada de contenido, que las decisiones que se toman ahí adentro tengan (…) conceptos. (..) Estamos así porque vamos decidiendo que esto es así por esto, por esto (…) Vamos dándole rosca por el micrófono. Todes tienen cartelitos con consignas de bueno esto es un puesto feminista porque…" (B. Administradore, entrevista personal, 7 de noviembre de 2018).
Estas ideas que aparecen en conversaciones y entrevistas, también circulan en reuniones pre- feria y así lo expresan les administradores: “es importante que le pongamos a la Feria contenido.Hablemos con la gente, demos las discusiones. Aprovechemos al feria como ese espacio para visibilizar” (B. Administradore, comunicación personal, 9 de noviembre de 2018). Es una decisión con criterio político que se toma y se transmite en espacios de organización -como la reunión pre-feria- y que se expresa también desde el escenario abierto: “somos una manifestación política, visibilizándonos como fuerza de trabajo.” (B. Administradore, comunicación personal, 15 de diciembre de 2018).
La decisión de manifestarse políticamente puede observarse también en otras prácticas y situaciones como cuando: “Una chica que vende helados (y) lleva consigo un perrito con el pañuelito verde de la campaña del aborto puesto en el cuello.”12 O el registro de que: “muchos puestos tienen pañuelitos verde y en muchos otros se venden.”13 También hay banderas wiphalas y carteles con consignas feministas y otras demandas que se relacionan o articulan, como puede ser la defensa del monte nativo. Incluso el cartel de “puesto oficial” tiene leyendas de referentes feministas. Al respecto, en una observación de feria registramos que: “(…) todos los puestos (tienen) un cartelito (…) con la leyenda: “Quien no se mueve no siente las cadenas”14. Algunos puestos también exhiben productos con “significantes” (Williams., 1981) manifiestamente feministas: mates, pinturas, parches, remeras con símbolos y frases feministas. Observamos “carteles en madera tallada con consignas feministas ‘Ni sumisas ni devotas’ ‘Vivas nos queremos’ ‘Se va a caer’”. En un puesto vemos que se venden “(...) panchos aborteros, su mayonesa es verde (...) Este puesto tiene además de panchos pines feministas.”15 Así observamos esos juegos entre la disolución de las
12 Disponible en Anexo. Documento: “Observación. Feria N° 16 - 15 de diciembre de 2018”. 13Idem.
14Disponible en Anexo. Documento: “Observación Feria N° 14 – 7 de octubre de 2018” 15Disponible en Anexo. Documento: “Observación Feria N° 20 – 16 de junio de 2019”
110 dimensiones significantes en otras dimensiones de las prácticas y productos. Muchos productos parecen manifestar sentidos feministas en estos grados de disolución.
En lo que respecta a los intercambios con el público, una feriante nos explica que: “(...) el contacto con la gente es como distinto (…) porque te encontrás desde otro lado. (…) la que te está comprando y vos se encuentran por el lado del feminismo y eso está… es otra cosa (…)” (M. R. Feriante, entrevista personal, 16 de diciembre de 2018). Otra feriante manifiesta que para ella se trata de: “una cuestión ideológica” ya que no es “lo mismo ir al paseo de los artesanos que venir acá.” (A. B. Feriante, comunicación personal, 9 de septiembre de 2018).
Estas ideas se contrastan y dialogan con el relato de otra feriante quien nos explica con cierto desconcierto que: “(…) me preguntaron para nena, para nene. Y yo explicándole no señora acá estamos tratando de no replicar (…)” (A. Ce. Feriante, comunicación personal, 16 de junio de 2019). Ese discurso binario en el marco de la feria feminista “(…) hace ruido. No
venga a decir eso acá. Vaya a otro lado a decirlo (…)" (A. Ce. Feriante, comunicación personal, 16 de junio de 2019En el marco de esta feria discursos y actitudes machistas y patriarcales hacen ruido y son señalados ya que:
“no es una feria cualquiera. (…) es una feria feminista. (…) una feria que pide por el Cupo Laboral Trans, (…)Derechos Laborales para Trabajadoras Sexuales, la Correcta Implementación de la ESI a lo largo y ancho del país y que exige que el Aborto Legal Seguro y Gratuito sea Ley en todo el territorio. (…) Ésta es una feria que se proclama como una manifestación política. Ésta es una feria que está cargada de contenido.” (B. Administradore, comunicación personal, 7 de octubre de 2018).
Desde el escenario también se explicita que las intenciones de esta feria giran en torno a: "visibilizar nuestras posibilidades laborales y todos los trabajos que realizamos y de los que somos capaces de hacer y que no hay ningún tipo de condición de género que nos impida realizar nada." (B. Administradore, comunicación personal, 7 de octubre de 2018). Se amplifican voces con pronunciamientos de demandas y luchas feministas y también articulaciones con otras luchas, esas “amalgamas” (Gutiérrez., 2019b) que permiten presentar el espacio como: "total y completamente Anti-Macrista (…)” a la vez que pronunciar que “al
111 ajuste macrista (…) le hacemos frente organizándonos que es la única respuesta que conocemos.” (B. Administradore, comunicación personal, 7 de octubre de 2018)”.
Desde este escenario, además, se indica que se trata de una feria que promueve otras formas de intercambio como el trueque y también colaboraciones, rifas y regalos. En este sentido el círculo central del espacio de la feria se reserva para puestos que están abiertos al trueque, mientras que el resto del espacio se ocupa a medida que llegan les feriantes y arman sus puestos. Primero se ocupan aquellos lugares que se encuentran sobre el camino marcado de la plaza y que cuenta con iluminación. A medida que crece la demanda de puestos, se ocupan otros espacios, a la vez que se suscitan conflictos y transformaciones.
Es importante también dar cuenta de otros lugares relevantes como pasillos y espacios verdes en donde tienen lugar interacciones significativas y a considerar en relación con nuestro objeto de estudio. Tal y como observamos, en los pasillos se producen encuentros. Como se señala en uno de los registros: “un grupito de mujeres de 30 años aproximadamente. (Que) se miran, se abrazan, (…) Una de las mujeres tiene colgada de su mochila tres pañuelos: naranja, violeta, verde.”16 También se dan conversaciones e intercambios que en algunos casos se vinculan a temáticas feministas como puede ser el acoso callejero. Además en los espacios verdes de la plaza que quedan libres de puestos se arman rondas: “un grupito de chicas tomando mate sentadas en el pasto en ronda. También una señora de unos 50 y pico con una chica de unos 25 (…) toman mate sentadas en reposeras de plástico, (…) y (…) en círculo.”17 Estos espacios resultan importantes porque en ellos también circula y se produce sentido en torno a diversidad de temáticas, como puede ser compartir información sobre escraches, “La Feria”, “La Grupa” entre otros sentidos que circulan.
Defender el espacio propio
Finalmente, cabe destacar que en el espacio de “La Feria” se presenta con claridad la disputa a una autonomía que algunos varones cis parecen no entender o directamente no respetan. Les administradores advierten que: “los fuegos” en las ferias, “vienen más que nada por varones cis (…) uno viene a vender cerveza, otro viene y tiene una perimetral con una
16 Disponible en Anexo. Documento: “Observación Feria N° 17 – 10 de marzo de 2019” 17 Disponible en Anexo. Documento: “Observación Feria N° 16 – 15 de diciembre 2018”
112 compañera que está vendiendo, restricción (…) una compañera enojada porque su varón no puede algo." (B. Administradore, entrevista personal, 7 de noviembre de 2018). Por eso se reitera en múltiples oportunidades y espacios que: “el varón cis no puede ser protagonista en esta feria.” (B. Administradore, comunicación personal, 9 de noviembre de 2018). En ocasiones es necesario insistir desde el escenario para que se retiren de la venta y, desde ese lugar, se apela a prácticas de consumo consciente; solicitan a les visitantes que nadie les compre nada porque aunque la crisis afecta a todes: “entendemos que los espacios para las mujeres, lesbianas y trans siempre son más difíciles de gestionar." (B. Administradore, comunicación personal, 9 de septiembre de 2018).