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6.3 Cleaning data using monoids

6.3.3 The CleanM language

El principio de intervención social se enfoca desde una perspectiva holístico-sistémica de la orientación, según la cual, se deben incluir en toda intervención orientadora las condiciones ambientales y contextuales del individuo, ya que estas condiciones influyen en su toma de decisiones y en su desarrollo personal. Se considera el contexto como un elemento de referencia imprescindible de la acción orientadora.

Para Rodríguez Espinar (1998, citado en Ministerio de Educación de España, 2009) asumir el principio de la intervención social supone que:

• La intervención orientadora debe estar dirigida tanto a modificar aspectos relativos a la organización y funcionamiento del centro educativo (organización de grupos, sistemas de evaluación, metodología, etc.) como del contexto social del alumno o alumna (becas, ayudas, asistencia social, etc.). Según este autor, no deben aceptarse posturas pasivas enmascaradas en argumentos dudosos como la competencia del profesional de la orientación.

• Hay que sensibilizar a la persona que recibe la orientación acerca de la necesidad de actuar sobre los factores ambientales que están impidiendo el logro de sus objetivos personales. La concienciación es esencial para lograr en el orientado u orientada una actitud activa que posibilite el cambio de tales factores.

• Cuando aparezcan discrepancias entre los objetivos personales y los de la sociedad, debe resolverse el conflicto desde una perspectiva dialéctica de la relación individuo-sociedad.

Marín y Rodríguez (2001, citado en Ministerio de Educación de España, 2009) consideran que la acción orientadora, y por tanto la intervención, debe seguir dos condiciones:

• Analizar el desarrollo y la conducta de los destinatarios en el marco de los sistemas que actúan sobre la persona a través de procesos de socialización en valores, normas, expectativas y metas.

• Diseñar una intervención que tenga como objetivo eliminar los efectos negativos de los ambientes sobre las personas.

El empowerment como principio de intervención

Según Hervás Avilés (2006, citado en Ministerio de Educación de España, 2009), el empowerment (fortalecimiento personal) es un término que se ha incorporado con fuerza a diferentes disciplinas (Educación, Medicina, Trabajo Social, Psicología) y que recientemente se relaciona con los principios de prevención, desarrollo e intervención social. Desde una concepción

España, 2009) lo describe como el proceso mediante el cual las personas, las organizaciones o las comunidades adquieren un dominio sobre los asuntos de interés que le son propios.

McWhriter (1998, citado en Ministerio de Educación de España, 2009) afirma que el empowerment es un proceso en el que las personas, las organizaciones o los grupos que no tienen fortaleza, que no se sienten competentes o que se encuentran marginados, llegan a conocer las dinámicas de poder que actúan en su contexto vital, desarrollan las habilidades y capacidades para tomar el control de sus propias vidas sin interferir en los derechos de otras personas, y apoyan y refuerzan el fortalecimiento personal de los demás componentes de su grupo o comunidad. La autora elabora el modelo de las “5 Cs” en el que propone las condiciones para favorecer el fortalecimiento personal:

• Colaboración para aislar los problemas y establecer un plan de actuación.

• Contexto, reconocimiento de los elementos del contexto que impiden el fortalecimiento personal (pobreza, marginación, sexismo, racismo, etc.) que dificultan la superación de los problemas.

• Conocimiento crítico, que permite definir un problema, organizar y clasificar de manera eficaz la información relevante para su solución.

• Competencia necesaria para la resolución de los problemas.

• Comunidad, refiriéndose a la unión de quienes comparten unos mismos objetivos y participan de una identidad común apoyándose en el fortalecimiento personal de todos y cada uno de los miembros de la comunidad.

Bajo el enfoque de este principio el profesional de la orientación adquiere un rol activo como agente social y desde una perspectiva crítica ejerce lo que McWhriter (1998, citado en Ministerio de Educación de España, 2009) denomina activismo social. Para esta autora, sólo se producirá una orientación para el fortalecimiento personal cuando exista un compromiso del orientador u orientadora para cambiar las estructuras y sistemas que están impidiendo el desarrollo de los menos favorecidos.

Se puede establecer un cierto paralelismo entre el significado de empowerment en el contexto de la empresa y en el contexto escolar, entendido éste como una institución que tiende hacia la calidad y la excelencia. Para la empresa el empowerment es una estrategia de motivación en el trabajo que consiste en la delegación o transmisión de mayor capacidad de decisión a los empleados para que se sientan más implicados en la actividad y los objetivos de la empresa. Así, el centro escolar debería implicar de forma activa a sus miembros para que participen de los objetivos del mismo. Rodríguez Espinar (1998, citado en Ministerio de Educación de España, 2009) defiende este planteamiento con respecto a la participación del alumnado en los centros educativos, su propuesta es que cuando se implica a los estudiantes en el funcionamiento y transformación de los mismos, mejora tanto su cultura como su convivencia. En el caso contrario, según afirma Hervás Avilés (2006, citado en Ministerio de Educación de España, 2009):

[…] cuando los estudiantes carecen de posibilidades para poder influir en su propio contexto de aprendizaje, adoptan un rol pasivo en el que esperan instrucciones en lugar de tomar decisiones, ejecutan en lugar de proponer, su actitud tiene un carácter reactivo en lugar de proactivo y creativo, se centran solamente en los contenidos y no en los procesos, atienden a la cantidad más

Capítulo III

Estrategias para desarrollar la tutoría

Damos algunas estrategias y técnicas de tutoría grupal que podemos aplicar realizando las modificaciones que creamos convenientes para trabajar mejor con nuestro grupo-clase en la hora de tutoría.

a. Sociograma

También conocido como test socio métrico, es una técnica de análisis de datos que se usa para poner de manifiesto los vínculos sociales establecidos entre los integrantes de un determinado grupo (García, 2013).

El sociograma es una pequeña encuesta con preguntas sobre tres rubros: ayuda personal, estudio y recreación. Este instrumento nos permite conocer rápidamente las preferencias de nuestros estudiantes, así como los subgrupos y líderes que hay en el aula. Su aplicación es sencilla, si tomamos en cuenta ciertas pautas:

finalidad y subrayar el carácter reservado de los datos que pondrán.

• Si aplicamos el sociograma al comienzo del año escolar, es mejor esperar que pase al menos un mes, para que se reconfigure la dinámica grupal, porque las vacaciones suelen alterar la estructura de la clase, dada la inestabilidad de la etapa adolescente.

El uso del sociograma en el escenario docente, permite al tutor saber si las percepciones que él tiene sobre sus alumnos son ciertas o erróneas, conocer aquellos alumnos rechazados o con dificultades de integración en el grupo, los miembros que funcionan como líderes o descubrir la presencia de bandos en el grupo (Bruner, 1984, citado en García, 2013).

Nombre:

Grado y sección: Fecha:

1

¿A qué compañeros(as) de tu salón elegirías para formar un equipo de trabajo y estudio? Elegiría a:

1º... 2º... 3º...

2

¿A qué compañeros(as) de tu salón no elegirías para formar un equipo de trabajo y estudio? No elegiría a: 1º... 2º... 3º...

3

¿A qué compañeros(as) de tu salón elegirías para realizar una actividad recreativa (diversión, fi estas, etc.)?

Elegiría a:

1º... 2º... 3º...

4

¿A qué compañeros(as) de tu salón no elegirías para realizar una actividad recreativa (diversión, fi estas, etc.)? No

elegiría a:

1º... 2º... 3º...

5

Si tuvieras un problema, menciona tres compañeros(as) a los que buscarías para pedir ayuda. Le pediría ayuda

1º... 2º... 3º...

6

Si tuvieras un problema, menciona tres compañeros(as) a los que no buscarías para pedir ayuda. No le pediría ayuda a:

1º... 2º... 3º...

b. Estudiantes Monitores

Son aquellos estudiantes designados por nosotros, que tienen la capacidad para ayudar a los compañeros en algún aspecto de su desarrollo, como el académico o el social, y que aceptan libremente realizar esta labor de manera planificada (el art. 34 del Reglamento de la EBR menciona que los estudiantes también son agentes de la Tutoría y Orientación Educativa).

Durante la adolescencia el grupo de pares es un punto de referencia fundamental, por eso debemos aprovechar esta influencia natural y organizar a los estudiantes para que se ayuden mutuamente, bajo nuestra supervisión y capacitación. Además de las temáticas específicas, a través de esta estrategia se ponen en práctica valores como la solidaridad, favoreciendo el desarrollo de los estudiantes que reciben la ayuda y el de los que la brindan.

Es posible implementar un sistema de estudiantes monitores, teniendo siempre en cuenta que la responsabilidad final es del estudiante que recibe la ayuda –no del monitor– y que debe ser acompañado por nosotros, los docentes y la familia.

El Monitor es el alumno que apoya en las actividades de tutoría académica y enseñanza tutorial que se realizan en el Sistema Tutorial de un programa educativo. Estarán sujetos a la supervisión de un Tutor Académico o un Profesor Tutor, según corresponda, y en ningún caso

acreditada será reconocida por escrito en términos de lo establecido en el Estatuto de los Alumnos respectivo. A partir de lo estipulado en el reglamento se establecen las siguientes precisiones (Dirección general de desarrollo académico e innovación educativa, 2016):

• El monitor podrá ser supervisado directamente por el tutor e informará a éste su actividad tutorial.

• Será un apoyo en las actividades tutoriales de su institución, pero en ningún momento se podrá delegar en él la responsabilidad de la revisión y seguimiento de trayectorias escolares de sus pares.

• Participará en la ayuda académica, a través de la asesoría a sus compañeros en la dimensión de integración y permanencia.

• El trabajo del monitor estará centrado en el apoyo a sus pares y ser enlace entre tutorados y tutor, por lo que no será una figura de apoyo para llevar a cabo actividades propias de un tutor.

• Podrá proponer estrategias que permitan realizar mejoras en la atención y seguimiento brindado a sus pares.

c. Encuestas

Son un medio sumamente útil para desarrollar nuestra labor como tutores. Nos permiten conocer rápidamente las opiniones de los estudiantes sobre los más diversos aspectos (Ministerio de Educación, 2005). Podemos aplicar encuestas con diversos objetivos:

• Conocer los temas que los estudiantes consideran prioritarios para incorporarlos al trabajo de la tutoría. Por ejemplo, una manera rápida de hacerlo es pedir a los estudiantes que escriban tres temas que les parece importante trabajar en la hora de tutoría.

• Evaluar los resultados de las sesiones dedicadas a trabajar un tema específico. • Recibir sugerencias para optimizar la conducción de las sesiones de tutoría. • Saber cuáles son las sugerencias de los estudiantes para mejorar el ambiente.

d. Dilemas Morales

Los dilemas morales son medios para estimular el razonamiento moral de los estudiantes, componente fundamental del desarrollo moral. La técnica del dilema moral está compuesta por una narración breve, a modo de historia hipotética o real, que plantea una situación de conflicto entre dos valores morales, frente a lo que los estudiantes deberán tomar una decisión y elegir entre las dos alternativas de acción moral, decidiendo qué debe hacer el personaje y fundamentar porqué. El siguiente es un ejemplo de dilema moral (Ministerio de Educación, 2005).

A su vez, un dilema es un tipo de problema cuya resolución supone nuestra libertad y responsabilidad ya que requiere nuestra elección ante una alternativa entre dos valores de una misma jerarquía. Requiere, además de nuestra reflexión y la estimación de las consecuencias posibles de nuestra acción, de nuestra toma de posición o nuestra decisión. Una situación se nos presenta como un dilema cuando pone en conflicto valores que en nuestra escala se sitúan en el mismo nivel. Si su puesto en nuestra tabla de valores fuese diferente, si uno fuese más alto que otro o tuviese más peso, no habría dilema alguno, ya que presumiblemente optaríamos por el más valioso. El docente ejemplificará ambos (UNICEF, 2010)

• Girar en torno a las conductas mismas de las personas. • Suponer la acción libre

• Su complejidad y la múltiple manera de plantearlos y de enfocarlos • Combinar múltiples elementos: morales, jurídicos y políticos • Tener múltiples causas;

• No admitir una única respuesta ni una única solución valida

• Precisar del aporte de múltiples saberes para su comprensión y explicación.

Es importante remarcar la característica según la cual los problemas y dilemas propios del área suponen la acción libre. El docente se explayara acerca de esta característica y pedirá a sus alumnos ejemplos y aportes para ilustrarla

Es recomendable que el dilema sea claramente identificable y comprensible para todos. Luego de presentar el dilema a los alumnos, se debe dejar tiempo para que éstos piensen qué decisiones tomarían si estuvieran en esa situación y las razones de las mismas. El paso siguiente es la discusión de cada una de las decisiones adoptadas por los alumnos. A través de esta actividad se busca que los alumnos reconozcan que la libertad es una característica específica de la acción humana y que sean capaces de admitir grados de responsabilidad en las propias acciones, en las de sus compañeros, en las de los docentes. Se trata de que los alumnos desarrollen sus capacidades de argumentación y de reflexión crítica para aplicarlas a sus decisiones vitales y, de ese modo, ir ganando cada vez mayor autonomía en la resolución de sus propios problemas y dilemas (UNICEF, 2010)

José, un muchacho de 14 años, desea mucho ir a un paseo. Su padre le prometió que podría ir si ahorraba por sí mismo el dinero necesario. Entonces, José trabajó mucho vendiendo periódicos y logró ahorrar hasta un poco más del dinero que necesitaba. Pero justo antes del paseo su padre cambió de opinión porque sus hermanos irían a visitar al padre, abuelo de José, que estaba ya muy viejo y vivía en otra región; y él no tenía el dinero suficiente para acompañarlos. Así que le dijo a José que le diera el dinero que había ahorrado, porque quizá sería la última vez que podría estar con su padre y sus hermanos UNICEF, 2010)

José quiere ir a su paseo, así que está pensando negarse a darle el dinero a su padre.

¿Qué debería hacer José? ¿Por qué?

Se trata entonces, de presentar a los estudiantes un dilema moral y debatirlo con ellos. Lo fundamental radica en el proceso de discusión, que permite ampliar la comprensión de cada una de las situaciones, tomando en cuenta diferentes perspectivas. En este sentido, el rol del tutor no es determinar lo que está “bien” o “mal”, sino favorecer el razonamiento moral, ayudando a sus estudiantes a ponerse en el lugar del otro y cuestionar su punto de vista. La idea es propiciar el debate para que los estudiantes tomen una posición crítica frente al conflicto cognitivo.

Podemos plantear actividades que complementen el trabajo con dilemas propuestos con anterioridad. Por ejemplo:

situaciones dilemáticas y realizar un comentario crítico respecto a las mismas. Pueden ser temáticas de periódicos murales.

• Dramatizaciones: los estudiantes representan personajes que asumen las distintas perspectivas de los dilemas. Pueden presentar su punto de vista y luego de un tiempo, cambiar de papel y representar el punto de vista alternativo.

• Encuestas: se organizan grupos para realizar encuestas respecto a cómo actuarían diversas personas ante un dilema específico. Se exponen y discuten las conclusiones en la hora de Tutoría.