4. Methodology
4.9 Ethical considerations
alta.
El balance frente al trabajo con la bitácora fue positivo, permitió consignar su experiencia de lectura, sus valoraciones frente al texto leído, organizar y planificar la información como productor de texto, reflexionar acerca de la historia para luego compartirlo con sus compañeros e invitar a otros niños a leerla. La maestra los grababa leyendo y compartiendo sus escritos, su opinión con la intención de mostrar la información a los demás niños de primaria para incentivarlos a leer esa obra en particular.
La bitácora, entró a formar parte de la vida escolar de los niños, a través de los textos en situación real, en torno a una experiencia de promoción de lectura literaria y los conectó con lo emocional frente a las valoraciones con que medían su gusto o disgusto frente a una obra, desde lo estético que gustó a los niños al recrear escenas y personajes con sus dibujos o desde la escritura de sus fragmentos preferidos. Este dispositivo fértil es un soporte que registra ideas, sentimientos en torno al proceso de lectura literaria y de ese modo se entiende que la letra escrita sirve como apoyo a la memoria, para rescatar experiencias del olvido a partir de diferentes modos de expresión.
Como conclusión, el manejo de la bitácora se realizó desde una experiencia empírica en dónde no se reconocía el potencial de esta herramienta y al concepto de construcción de la autoimagen lectora, por lo tanto resulta necesario destacar en el balance la manera en que se potenció: primero, la bitácora entro a formar parte en sus vidas de manera cotidiana; segundo, los niños se apropiaron de su cuaderno de lecturas, lo que permitió que reflexionaran frente a las historias, personajes, modos de presentar una obra, demostraron libremente sus gustos, emociones, que tipo de finales los sorprenden y eso conduce a formarse, a reconocerse como un lector equipado con su mochila conformada por historias que al final construirán su camino literario y tercero, es importante desarrollar teóricamente el concepto para mejorar las prácticas literarias con los niños.
4.1.2 Categoría uno: Lectura literaria: La interpretación desde los espacios vacíos o espacios de indeterminación
En primer lugar, se enmarca la rejilla para facilitar la lectura y la reflexión sobre ella y que quede claro cuál es la subcategoría y unidades de análisis.
Tabla 12. Subcategoría y unidades de análisis de la categoría lectura literaria
Interpretación desde los espacios vacíos o espacios de indeterminación
Respuestas a preguntas referidas a espacios vacíos desde la portada, las guardas y la doble página.
Formación de un metalenguaje literario básico:
Utiliza el lenguaje metaliterario durante el diálogo literario dando cuenta de los saberes que se han ido construyendo en torno a los elementos del libro álbum.
A medida que se consolidaba el marco teórico se descubre la noción de los espacios vacíos del teórico alemán Iser. Este concepto resulta ser de pleno interés para la investigadora quién se encuentra con los trabajos del autor Sipe (2009) y el de Díaz Armas (2008) que conectan el concepto de espacios vacíos (Teoría de la Recepción) con el libro álbum, género de interés para este trabajo.
Sipe (2009) propone llenar los vacíos, “especular acerca de los eventos entre los cortes de página” (p.70) es decir relacionar las indeterminaciones que ofrecen los saltos de página, porque el autor considera que “desarrolla su capacidad de crear inferencias y los posiciona como coautores, añadiendo así otro elemento a sus repertorios literarios” (p.70). Estas formas de usar los giros de página permiten visualizar los diversos caminos al que se enfrenta el lector, que bien pueden señalar los cambios emocionales, psicológicos o dramáticos que sufren los personajes o la obra en sí, y de igual manera se encargan de confirmar o refutar una predicción.
Por lo anterior, también implica aclarar que se consideró necesario incluir los espacios vacíos en el libro álbum como estrategia para formar lectores literarios, por ser un tema interesante de ahondar pues permite “crear puentes y llenar vacíos en una labor interactiva y recursiva de construcción de significados” (Arizpe, 2013, sp.) con los niños, aunque no de la manera rigurosa como se hubiera deseado.
4.1.2.1 A la búsqueda de los vacíos en un libro álbum sin palabras
Ésta práctica literaria, resultó ser un camino novedoso tanto para los niños como para la maestra, pues a estas alturas de la discusión en ningún espacio y menos en la
Hora del cuento, se había abordado una historia sin palabras, a sabiendas que dentro
del proceso interpretativo estaba inmersa la competencia visual. Lo sorprendente de esta práctica en torno a la historia (La bruja y el espantapájaros), fue el tiempo dedicado de 56 minutos leyendo 44 páginas.
Imagen 14: Doble página libro álbum La bruja y el espantapájaros de Gabriel Pacheco
Y es que en un álbum sin texto, de acuerdo a Bosch & Durán (citadas en Ramos & Ramos, 2014):
la tarea del lector consiste en Identificar los signos particulares descifrando las conexiones con los objetos que representan, reconstruir las secuencias de los diferentes significados a partir de las relaciones espaciales y temporales de los signos presentados en un espacio y orden determinados, y comprobar o refutar las hipótesis de lectura que se van generando continuamente a la espera de que se cumpla esa expectativa de coherencia global que por convención narratológica conlleva un álbum (p.10).
Esto si se tiene en cuenta que de acuerdo con García (2014), “hay algo común en las actividades de un lector activo o leedor, a saber: el reconocimiento de la labor inferencial [inmersa en el texto en donde se], entretejen símbolos, íconos e indicios” (p.122). Esta información se trabajó desde los elementos significativos para este trabajo (portada, guardas y doble página) y se apoyó desde las investigaciones ofrecidas por Sipe (2009) y Díaz Armas (2008), basado en el trabajo de llenar los espacios vacíos a partir de preguntas referidas a esas indeterminaciones, recordando
que esto da lugar para otro trabajo previo a un diseño centrado en inferencias, apuesta desde la teoría de Iser a concretizar y llenar esos espacios.
Pues bien, concretado el asunto frente a este concepto, este capítulo se aborda desde la lectura del libro álbum La bruja y el espantapájaros de Gabriel Pacheco, descubierto en el artículo de Arizpe (2013) “Imágenes que invitan a pensar: “el libro álbum sin palabras” y la respuesta lectora” por ofrecer al lector pistas en las imágenes que sirven para construir la historia, pero a la vez está lleno de vacíos y preguntas que deben llenar con imaginación.
Por lo expuesto hasta aquí, se iniciará con el análisis de la conversación literaria bajo la modalidad de lectura guiada con sentido, porque “si se agrega a la lectura la intervención avisada de un mediador […] los encuentros pueden ser mucho más beneficiosos” (Arizpe, 2013, sp.)
Registro 8. Fragmento del inicio de la lectura guiada del libro álbum La bruja y el espantapájaros y