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The field site: Indore

3. The Study Context

3.6 The field site: Indore

El diseño de investigación en el que se suscribió este trabajo es el de IA por una parte con el fin de mejorar y transformar las prácticas de lectura literaria, fortalecer el saber pedagógico y reflexionar desde las enseñanzas construidas por medio de una secuencia de talleres y en segunda instancia, organizar y reconstruir la práctica de la Hora del cuento, y así resignificar, “la actividad del profesor acerca de sus propias acciones y la de sus alumnos en torno a los procesos de enseñanza aprendizaje, las

condiciones culturales y cognitivas y los contextos de la propia práctica” (Baquero & Villa, 2013, p.57) y está orientado hacia la comprensión de las acciones en el aula en toda su complejidad y al profesor como sujeto de dicho proceso.

Es por ello, que de acuerdo a Elliot (2000) principal representante de la investigación acción para los profesores que investigan en sus aulas desde los problemas prácticos cotidianos, este señala de manera clara la diferencia entre investigación educativa e investigación sobre educación manifestando las implicaciones de la primera que es la del interés de este trabajo.

La investigación educativa:

 Conceptúa la clase desde la perspectiva de la acción de profesores y estudiantes, reformula sus puntos de vista frente a las prácticas desde la comprensión de lo que les ocupa en vez de sustituirlas. Es así que se describiría como “reflexión relacionada con el diagnóstico” (Elliot, 2010, p.23). Esto conlleva a evidenciar la enorme responsabilidad como docentes frente a nuestros estudiantes y la obligación a desaprender antiguas rutina y modos de hacer, por lo tanto se asume la autorreflexión propuesta por Schón citado en Elliot (2010) que consiste en la reflexión en la acción en dónde es “efectuada a medida que se desarrolla la acción […] [de este modo] un área problemática mal definida se aclara y el práctico ha de desarrollar una nueva teoría de la situación que pueda ser comprobada en las acciones siguientes” (p.13). Como señala María Teresa Buitrago (citada en Baquero & Villa, 2013):

La investigación acción es un ejercicio de y para la autonomía del profesor y de sus estudiantes, porque los posiciona como protagonistas responsables de sus propias acciones en relación enseñanza aprendizaje, al permitir la identificación de las problemáticas que verdaderamente interesan al aula como nicho ecológico (p.60).

 Adopta como método principal de construcción teórica el estudio cualitativo.

 Trata de desarrollar una teoría sustantiva de la acción en el aula, es decir a partir de la enseñanza – aprendizaje que se da en un contexto específico, en dónde los profesores y estudiantes son participantes activos en el proceso de investigación. Por ello las acciones estudiadas son subjetivas por que al estar más próximos a los datos se está en una mejor posición para interpretarlos.

Elliot (2010) recuerda que estas acciones se hacen inteligibles al relacionarlas con los significados subjetivos que se viven en un entorno escolar y que los participantes las adscriben. Por lo anterior es importante reconocer la observación participante desde la mirada del docente como una herramienta dentro del contexto de IA, como apoyo para la cualificación de las prácticas de lectura literaria, interés de este estudio, al posibilitar a los estudiantes desde un contexto particular y específico “la comprensión de sus propias acciones desde la cual emerge lo nuevo como capacidad de extrañamiento frente a lo cotidiano del aula” (Baquero & Villa, 2013, p.59), es decir posibilita otras intervenciones en el aula desde la participación y colaboración enriqueciendo su carácter reflexivo a la vez que transforma la mirada y permite que el profesor se apropie de su rol de investigador.

Esta fórmula diferente de las concepciones tradicionales requiere compromiso y afinar la mirada frente a otras formas de reflexión de la práctica educativa en relación con la organización escolar, adopción de decisiones, métodos del aula y la evaluación. Desde la escuela la IA comprende la situación social dirigida a mejorar la acción humana dentro de la misma. Es decir, se relaciona con la experiencia cotidiana que afrontan los profesores desde su disciplina del saber y cuya mirada se dirige a adoptar una postura exploratoria encaminada a conseguir una comprensión más profunda del problema y así desde las acciones modificar la situación.

Para ello, Baquero & Villa (2013) proponen que debe ser “una actividad de carácter formativo, que cuestiona y produce con el alumno y que en consecuencia exige de profesor y estudiante la revisión de sus propios modos de aprender” (p.58), sin establecerse en verdades absolutas. Es decir que propicia la transformación progresiva de la práctica al tiempo que la transformación del mismo currículo, es decir que sus logros teóricos son siempre “contexto-dependientes […] toda vez que apuesta por la resignificación de las acciones en el aula como escenario particular” (Baquero & Villa, 2013, p.58), que contienen en sí mismas la posibilidad de transformación significativa donde se construyen significados únicos y de realización en la vida cotidiana del aula. Ahora bien, la investigación en el aula, defiende el sentido común, es decir Elliott (2010) explica que “se puede elaborar teoría tanto desde el punto de vista de la ciencia como desde el de la práctica y que el último consiste sobre todo en desarrollar nuestra

comprensión de los conceptos de sentido común mediante el estudio de casos concretos (p.30). En otras palabras, es importante de acuerdo a Schön citado en Elliot (2000) la relación entre teoría y práctica, concluyendo

Cómo los educadores prácticos deben haber adquirido cierto grado de comprensión de lo que hacen y un conjunto elaborado, si no explícito, de convicciones acerca del sentido que tienen sus actuaciones prácticas, han de tener alguna “teoría” que explique y dirija su conducta (p.13).

Por lo tanto, los conceptos de sentido común que orientan la práctica siempre son susceptibles de mejorar a través del estudio de casos, recalcando que “no se desarrolla con el fin de producir generalizaciones predecibles fiables, como en el caso de la teoría científica” (Elliot, 2010, p.31) sin embargo contribuye a orientar las acciones como proceso reflexivo e innovador, en donde los estudiantes tienen la libertad para plantear problemas a investigar que surgen a partir de las necesidades, intereses y contexto, lo que implica que puedan expresar y desarrollar sus ideas, tomar una serie de decisiones que da cuenta de diversos momentos, objetivos y técnicas, que van acompañados por una apuesta teórica que lo orientará y cuyo proceso incide en la transformación de la realidad.

Esto implica que las personas se involucren en el proceso, tal como lo sintetizan Kemmis & McTaggar (1988) desde una propuesta metodológica que desarrolla en forma de espiral introspectiva que incluye un ciclo de planificación – acción- observación y reflexión.

Es así que este diseño se convierte en un proceso sistemático de aprendizaje que induce a teorizar acerca de sus prácticas, sometiendo a prueba las acciones y teorías, en este caso de investigación desde la planificación de talleres pedagógicos como puesta en común de sentidos que surgen de la comprensión de una LEC (lectura etnográfica del contexto) desde una reflexión con el objetivo de generar otras posibilidades de intervención en el aula, aunado a una Hora del cuento que posibilita construir una cultura literaria compartida desde un modelo cíclico de experiencia de promoción para la formación de un lector literario.