68) Hacer el ganso
69) Hacer el oso (colmenero) 70) Hacer el mono
A pesar de presentar diferencias respecto a la estructura sintáctica (zoónimos distintos), las UFs mencionadas presentan un significado traslaticio parecido que se puede definir como BROMEAR, TONTEAR, DECIR DISPARATES, HACER REÍR A LOS DEMÁS VOLUNTARIA O INVOLUNTARIAMENTE. Esto es, se refieren metafóricamente al comportamiento ridículo del ser humano, designan a una persona que actúa de una manera burlesca, hace o dice tonterías para provocar la risa. No obstante, a nuestro parecer, no se puede decir que las locuciones verbales en cuestión sean variantes fraseológicas propiamente dichas (vid. 3.2.3.), puesto que aunque se dan en la misma lengua funcional y son fijas, presentan diferencias respecto a su nivel semántico (implicaturas evaluativas distintas) y no son independientes del contexto en el que aparecen.
Así pues, en principio, se podría pensar que la locución hacer el ganso ‘hacer o decir tonterías con el único propósito de divertirse y divertir a los demás (DRDP), ‘hacer o decir tonterías para causar risa (DRAE), ‘hacer gansadas: decir o hacer cosas
122 En polaco, sólo la estructura comparativa uparty jak muł provoca connotaciones referidas a la
para hacer reír’123 (DUE) presenta sólo implicaturas evaluativas, tanto en el bloque racionalizado como en el emotivo-emocional, tendentes hacia el extremo positivo, dado que la habilidad de hacer reír, comportarse de una manera ridícula para provocar la risa de los demás, se consideraría una característica positiva. Bajo esta premisa analicemos los ejemplos siguientes:
68.a. “Me gusta hacer el ganso con todo el mundo... Hacer reír a los demás” - Habrá días en que no tenga ganas de hacer humor...
- No creas... Hay veces que he tenido un mal día o he discutido con alguien, y lo hago igual. En mi caso, creo que no se nota si estoy cabreado... La verdad es que siempre me gusta, porque siempre me apetece hacer el ganso, con todo el mundo
(http://www.diariopalentino.es/noticia.cfm/Vivir/20110221/gusta/hacer/ganso/t odo/mundo/hacer/reir/demas/FFFB3070-E19B-65AC-DE0B96FE0924F337; fecha de consulta: 22/12/2011).
68.b. - ¿Es usted una persona seria?
- Lo soy para mi trabajo y para muchas cosas, porque el mundo de la comedia y del espectáculo es una cosa muy seria, aunque suene a tópico. Yo lo paso fenomenal haciendo reír a la gente.
- ¿Qué se considera: un payaso, un actor o un humorista?
- Un poco de todo. Lo que me gusta es nadar entre la comedia y la música, que es lo que siempre he hecho en la sombra y ahora voy a dar la cara (...)
- De todas formas, lo que mejor se le da es hacer el ganso, ¿no?
- En esto de presentar un programa no hay secretos. Lo importante es dar mucho de uno mismo y tener fantasía. Yo tengo que romper esquemas y no puedo ser un presentador al uso porque los hay mucho mejores que yo. Entonces, lo que tengo que hacer es traer al público a mi terreno (Corpus CREA, “Polifacético/Triunfa en televisión y graba su primer disco”, Tiempo, 17/12/1990).
No obstante, la misma locución puede adquirir un carácter despectivo, para referirse a una persona que presume de chistosa, sin serlo, a la que le falta la gracia. Así pues, la evaluación racionalizada se acerca al polo opuesto, presenta implicaturas más bien negativas:
123 El lexema gansear, que también expresa la metáfora zoomorfa en la lengua coloquial, presenta un
68.c. Hablaron de libros, sobre todo de la novela con la que batallaba desde hacía meses, de la casa rural y hasta de Suiza, donde ella tenía previsto ir con sus hijos durante la Semana Blanca. Porta había residido una temporada en Ginebra, como broche final de una procelosa investigación sobre traficantes de armas, lavado de dinero y financiación de ETA, pero no guardaba reminiscencias enternecedoras de su paso por la ciudad del lago Lemán.
- Supongo que habrá unas estaciones de esquí impresionantes, pero tengo muy claro que no iré a Suiza a pasar mi luna de miel.
Bárbara abrió mucho los ojos.
- ¿Pero es que te vas a casar? -inquirió ella guasona. - Sí -sentenció Porta, con seriedad de enterrador. - ¿Y quién es la afortunada?
- ¿No lo adivinas? - Pues no. ¿La conozco? - Creo que sí.
- Deja de hacer el ganso y dime.
El ex policía alargó el suspense, simulando concentrarse en la carta de vinos. (Corpus CREA, A. Rojo, Matar para vivir, Barcelona: Plaza y Janés, 2002).
68.d. ¿Has heredado una fortuna? ¿Te tocó la lotería? ¿Tienes un suegro rico? Si a estas tres preguntas respondes no, entonces hazte la siguiente: ¿Por qué un banco te prestaría medio millón de euros? No hagas el ganso. Piensa en lo que te va a costar el negocio, y piensa si puedes asumir ese gasto (http://blogs. lainformacion.com/zoomboomcrash/2010/06/04/errores-estupidos-de-los- jovenes-empresarios/; fecha de consulta: 27/12/2011).
Así pues, resulta evidente que mientras que en (68.a. y 68.b.) hacer el ganso “despierta” valoraciones más bien positivas, en los dos últimos ejemplos las implicaturas evaluativas tienden más al polo negativo. Es decir, en (68.a. y 68.b.) el comportamiento bromista, ridículo, se presenta como un rasgo positivo, incluso destacado, que permite conseguir el éxito y atraer al público, hacerle reír y sentirse bien. En cambio, en (68.c.) hacer el ganso no provoca la risa, sino más bien la irritación del oyente, puesto que el hablante no responde de una manera clara (violación de la máxima griceana de relevancia), parece no entender lo que se le está preguntando, se hace el tonto. Por lo que se refiere al (68.d.), la implicaturas desencadenadas por no
hagas el ganso se pueden definir como NO TE COMPORTES COMO SI FUERAS
TONTO Y NO VIERAS COSAS EVIDENTES. Así pues, en (68.c y 68.d), el comportamiento bromista se asocia más bien con el fingimiento y/o la ingenuidad, por
ello las evaluaciones racionalizadas de los respectivos bloques se tiñen de negatividad y dan lugar a un sentimiento de irritación, desaprobación, rechazo. Otra vez se trata más bien de divergencias en el bloque emotivo-emocional, puesto que dependiendo de si la acción se enfoca desde el punto de vista de los partidarios o de los adversarios del referente que hace el ganso, se puede considerar, respectivamente, beneficioso o perjudicial, el sentimiento provocado es más positivo o más negativo (cfr. Timofeeva, 2008: 423-424). Así pues, las valoraciones evaluativas de los respectivos bloques no presentan un carácter fijo, por ello, responden más bien al patrón de las implicaturas conversacionales generalizadas (ICGs).
En lo que atañe al origen de la locución en cuestión, cabe resaltar que presenta una motivación basada en factores culturales que juegan un papel decisivo en la descripción del lenguaje figurado (Dobrovol’skij y Piirainen, 2005: 214 y sigs.), esto es, viene de un antiguo y bárbaro regocijo popular, según el cual, por carnestolendas, se ataba al ganso con una soga en medio de la calle para que los que pasaran corriendo tratasen por todos los medios de arrancarle el pescuezo al pobre animal (DRDP).
Por lo que se refiere a locución (n.° 69), cabe mencionar que ésta no se asocia solamente con la payasada humana (‘hacer, voluntaria o involuntariamente, cosas que hacen reír’, DUE) sino que, en determinados contextos, puede significar también ‘galantear, cortejar sin reparo ni disimulo’ (DRAE). Así pues, tiene naturaleza polisémica. No obstante, como señala Rodrigo Castrillo (2008: 221) “en su otra acepción, hoy no es nada frecuente”124
Ahora bien, la locución hacer el oso ‘exponerse a la burla o lástima de la gente, haciendo o diciendo tonterías’ (DRAE), ‘actuar de un modo ilógico, ridículo, absurdo (DA), que puede ir complementada por el adjetivo colmenero cuya función principal es ponderar la acción del referente, desarrolla el significado traslaticio que se puede enunciar como CONDUCTA ESTRAFALARIA O GRACIOSA QUE PROVOCA LA IRRISIÓN DE LOS DEMÁS (DRDP)
.
125
124 A finales del siglo XVIII y principios del XIX incluso se decía que hacía el oso el novio al que dan
plantón y al enamorado que no esconde sus sentimientos y hace exhibición de ellos (cfr. DCFP).
. Como subraya J. L. García Remiro (2011: 347-348) hacer el oso “se suele decir en especial de personas que, por su condición social, se espera de ellas un comportamiento serio y circunspecto”. Así pues, la locución se usa con cierto tono peyorativo y despectivo (hacer el oso= quedar en ridículo), presenta, en el primer nivel de su significado fraseológico, unos valores implicaturales
125 Esta expresión ya se documenta desde 1905 en el Diccionario de argot común español de L. Besses hacer el oso ‘hacer un mal papel’ (cfr. DA: 610).
tendentes hacia el polo negativo que parecen totalmente fijos, integrados en su semántica. Esto es, no “despierta” valoraciones positivas ni en el plano semántico ni en el pragmático cuando forma parte de un enunciado mayor, no admite ciertas modificaciones en función del contexto:
69.a. Obama hace el oso frente a la reina Isabel II
La orquesta entonaba "God Save The Queen", cuando el Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se le ocurrió proponer un brindis por la Reina Isabel II de Inglaterra. Obama se dirigió a los invitados diciendo: "Señoras y señores, pónganse de pie conmigo y alcen sus copas en el brindis que propongo". "Por su Majestad, la Reina", expresó.
El protocolo exige que la gente escuche de pie con atención cuando el himno nacional se interpreta.
En lugar de hacer una pausa y continuar con el discurso después de la música, Obama siguió adelante. Fue el único en el salón con la copa levantada. La Reina lo miró indiferente y continuó escuchando la pieza. Mirando a su alrededor con timidez, Obama colocó su vaso sobre la mesa y juntó las manos hasta que la banda terminó (http://www.taringa.net/posts/noticias/ 10807975/Obama-hace-el-oso-Con-la-reina-isabel-II.html; fecha de consulta: 27/12/2011).
Asimismo, la locución en cuestión se caracteriza por una motivación icónica, puesto que alude a las desmañadas maneras con que suele moverse ese gracioso plantígrado, especialmente amaestrado, que conducido por músicos ambulantes, baila al son del tambor y de la gaita, levantando rítmicamente sus pesadas patas, haciendo reír a los presentes, que imitaban sus gestos haciendo el oso (ibídem).
Por otra parte, cabe señalar que en Uruguay, Bolivia y Argentina la locución verbal reflexiva hacerse el oso a pesar de coincidir con el componente animal se caracteriza por la imagen metafórica totalmente diferente: designa a una persona que aparenta que no ve o que no entiende algo claramente para no sentirse obligada a contestar o actuar. En el español peninsular la misma cualidad no se expresa a través de la metáfora zoomorfa sino la “nacional”: (71) hacerse el sueco. En cambio, los cubanos y los dominicanos para expresar metafóricamente la misma actitud humana utilizarían el zoomorfismo (72) hacerse alguien el chivo loco que comparte el mismo significado traslaticio, sin embargo, difiere respecto a la base metafórica. Los argentinos, los uruguayos y los chilenos disponen también de otra locución (73) hacerse el chancho
rango (el chancho es una de las denominaciones de cerdo en Hispanoamérica) que se
aplica a una persona desatendida que procura pasar desapercibida.
Todo lo presentado confirma, de nuevo, que las diferencias fraseológicas entre el español peninsular y el hispanoamericano provienen de distintas formas de ver y entender la realidad extralingüística, en cada comunidad al mismo zoónimo se le atribuyen cualidades diferentes. Además, como observa I. Echevarría Isusquiza (2003, en línea, fecha de consulta: 24/05/2011), “los zoónimos generales que han desarrollado acepciones metafóricas no coincidentes en regiones distintas de la misma lengua acreditan la naturaleza de la relación entre lengua y cultura”.
En lo que concierne a la última locución hacer el mono su significado traslaticio se puede enunciar como HACER TONTERÍAS, DISPARATES, COMPORTARSE DE FORMA IRRACIONAL. La UF presenta también una motivación icónica, esto es, se trata de un tipo de enlaces motivacionales que se realizan a través de la similitud entre ciertos elementos de la lectura literal (un comportamiento típico de estos simios) y los de la lectura figurativa (una persona que se hace la tonta, hace gestos o figuras parecidos a los de un mono). Así pues, como en el caso anterior, en el eje cualitativo la evaluación tiende más bien hacia el extremo negativo y las implicaturas emotivo-emocionales, a su vez, representan un sentimiento de disgusto con la situación:
70.a. ...bufones de la burguesía haciendo el ridículo. En el Karaoke, en Teleempleo, en La media naranja, en ¿Quién sabe dónde?, en Lo que necesitas es amor... Ahí tenemos la España profunda (lo que queda de la aldea) o la España de los barrios dormitorio (la de la mayoría de usar y tirar, de votar y aguantar). El tabladillo del karaoke, con un presentador ad hoc, va de pueblo en pueblo para que papá, la novia, el panadero, la carnicera de la esquina puedan ver a sus hijos, a sus enamorados, a sus vecinos y clientes -qué simpáticos- haciendo playback, imitando a las estrellas. Y sus pintas: las karas, los vestidos baratos de domingo, las camisetas horteras, las permanentes, las greñas, la bisutería, la piel grasa, las manos trabajadas... Como aquellos Salto a la fama o Primer Aplauso de los años 60 donde triunfó Rocío Durcal, pero sin boato ni premio ni la orquesta de Rafael Ibarbia; a la brava, sólo por el gustirrinín de que te vean
hacer el mono, los aplausos de la pandilla y un pequeño premio (Corpus
CREA, J. Maqua “Las karas del karaoke”, El Mundo, 16/07/1994).
Resulta obvio que la locución hacer el mono en el ejemplo presentado desencadena implicaturas cualitativas peyorativas, puesto que comportarse de una
manera ridícula, hacer el tonto, en este caso, imitando a las estrellas, se considera una característica negativa. En consecuencia, se perfila una fuerte actitud de rechazo y desaprobación hacia el referente en el bloque emotivo-emocional.
Con respecto al sistema fraseológico de la lengua polaca, cabe señalar que de los tres conceptos analizados -GANSO, OSO, MONO- sólo el último se asocia con el comportamiento irracional y ridículo del ser humano. Veamos los zoomorfismos siguientes: (74) Robić z siebie małpę [*hacer el mono de uno mismo] que mediante la metáfora zoomorfa (refiriéndose a unos gestos parecidos a los del animal en cuestión) expresa la PAYASADA y la BUFONADA humana y, además, presenta una equivalencia incompleta respecto a la locución española con el mismo CA; (75) Dostać
małpiego rozumu [*coger el juicio del mono] que tiene dos acepciones metafóricas, por
un lado significa ‘empezar a tontear’, por otro ‘empezar a comportarse de manera extravagante e irresponsable, perder el juicio, volverse loco’ (SFPWN), es decir, dependiendo del contexto expresa tanto la RIDICULIZACIÓN como la LOCURA.
76) Hacer el burro/el asno
Hemos decidido no incluir la locución en cuestión en el grupo antes analizado, puesto que, según nuestra opinión, su significado figurado es distinto, mucho más despectivo, esto es, perfila más bien el comportamiento ridículo violento, brutal, rudo y desproporcionado: hacer el burro ‘cometer burradas. Hacer alguna tontería o disparate’ (DUE), ‘actuar a la fuerza y sin pensar’ (DA), ‘comportarse de manera alocada haciendo tonterías’ (GDLE). Así pues, dicha locución denota metafóricamente a una persona que se comporta de manera ruda, torpe, desconsiderada, poco cuidadosa, sin entendimiento ni delicadeza, causando estropicios o agresiones sin ningún miramiento: “No hagáis el burro. Vais a romper el columpio” (DA).
Por ello, las implicaturas de los respectivos bloques se acercan al polo negativo, son fijas, de ahí que adquieran características de implicaturas convencionales (ICs)126:
126 Cabe resaltar que el burro no siempre aparece como animal ridículo ni digno de burla, como señala
Celdrán Gomariz (2010: 293) “no fue insulto llamar a alguien así, sino que se le tuvo por paradigma de laboriosidad y sensatez en los tiempos bíblicos. Como sinónimo de asno empezó a ser de uso común entrado el siglo XV.” En el mundo clásico tampoco tuvo mala prensa, ya Aristóteles en su Historia
natural decía que carecía de maldad porque ‘carece de hiel’ asegurando que sólo es inepto para la guerra,
76.a. Haciendo el burro con la moto de nieve
Un vídeo que te dejará sin habla en el que se realizan saltos y trucos que ni se te había pasado por la cabeza que se pudieran hacer con una moto de nieve. Una pasada de vídeo que te pondrá los pelos de punta y hará correr la adrenalina por tus venas (http://www.deportes-extremos.net/haciendo-el-burro- con-la-moto-de-nieve/; fecha de consulta: 27/12/2011).
76.b. El propio nombre de la ciudad del juego (Liberty City) nos da la clave con la cuál podríamos resumir GTA III: libertad, absoluta libertad para hacer lo que queramos con nuestro personaje. Ciertamente el objetivo principal del juego es ir cumpliendo misiones para los jefes e ir avanzando en la historia, pero luego tenemos disponibles una serie de misiones secundarias que nos permitirán estar horas y horas deambulando por las calles de Liberty City. Pero eso lo decide el jugador, si queremos, simplemente podemos ir andando o haciendo el burro
por la ciudad con todo el armamento disponible... (http://blogs.
gamefilia.com/daman-1985/16-03-2011/40583/grandes-colecciones-ps2-grand- theft-auto-iii; fecha de consulta: 27/12/2011).