Como hemos señalado en el capítulo anterior, desde un punto de vista tradicional, la noción de motivación de las UFs idiomáticas se relaciona con el grado de transparencia del significado fraseológico. Ambos fenómenos, la motivación y la idiomaticidad fraseológicas, según este enfoque están relacionados de modo inversamente proporcional, es decir, cuanta más motivación pueda percibirse en una UF, menos idiomática será ésta y, al revés, la UF presentará más idiomaticidad en la medida en que su motivación semántica se vaya debilitando a los ojos del hablante (Olza Moreno, 2009: 163). En la opinión de Ruiz Gurillo (1997: 79): “la motivación parece depender de la comprensión de la imagen que emana del significado recto de su homófono literal. Por ello, las combinaciones sin homófono literal no suelen ser motivadas, o mejor dicho, se ha perdido la posibilidad de recuperar la imagen que las originó”. Así pues, “la falta de motivación o el carácter metafórico de ciertas expresiones contribuyen a su idiomaticidad” (Ruiz Gurillo, 1998: 14)80
En algunos estudios del ámbito cognitivo (cfr. Gibbs, 1990) la motivación idiomática se equipara con la analizabilidad de su estructura semántica. Sin embargo, a nuestro parecer, la motivación de una expresión idiomática no necesariamente resulta de su analizabilidad. Es decir, compartimos la opinión de Dobrovol’skij y Piirainen (2005: 84-85), según los cuales:
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Motivations and analysability are not identical because it is not only the meanings of the constituent parts that make up the meaning of the whole. There are also other factors that provide links between the image and the actual meaning. The analysability of the semantic structure of idiom is just one reason why the idiom in question is
80 Cabe resaltar que Ruiz Gurillo (2001: 107-132) modifica un poco su postura considerando que “las
unidades fraseológicas idiomáticas deben su significado figurado al procedimiento de formación que les dio origen, por lo que la no-composicionalidad, el sentido literal de la expresión, la motivación o el isomorfismo constituyen, con cierta frecuencia, indicios de su estructura interna”.
perceived as being motivated. There are many idioms which are not semantically analysable in the sense that it is not possible to ascribe autonomous meanings to their constituents parts, and yet they are motivated.
Penadés Martínez y Díaz Hormigo (2008: 60-61) respecto al estatus de la motivación fraseológica y las repercusiones que conlleva, opinan lo siguiente:
Pero que la motivación en fraseología se corresponda con la idiomaticidad o que se haya analizado preferentemente en relación con la metáfora y la metonimia como mecanismos formadores de unidades fraseológicas motivadas no significa que se haya definido este fenómeno. En efecto, en los trabajos citados81 no se encuentra tampoco respuesta a la pregunta ¿qué es la motivación? Tan solo se fijan dos condiciones
alternativas para la existencia de una unidad fraseológica motivada: o la no idiomaticidad, dicho de otra manera, la composicionalidad del significado de la unidad fraseológica, o la existencia de un homófono literal del fraseologismo. [...] Se sigue aplicando el concepto de motivación al plano del significado, cuando en el ámbito estrictamente lingüístico la motivación debería referirse a la relación entre el significante y el significado de un signo lingüístico.
Para solventar las dificultades planteadas por Penadés Martínez y Díaz Hormigo, Olza Moreno (2009: 164) propone su propia definición de la motivación fraseológica, es decir, según ella, la UF se considera semánticamente motivada “cuando aún se perciben
y se entienden los mecanismos figurativos que han activado su significado idiomático,
es decir, cuando se hace posible establecer lazos de cierta lógica entre la forma literal dada por sus componentes y el significado figurado arrojado por dicha secuencia lingüística en su lectura fraseológica”.
Así pues, esta aproximación a la motivación fraseológica que tiene en cuenta la interacción entre idiomaticidad y mecanismos figurativos (vid. 5.1.), como resalta la misma autora (ibídem), permite proporcionar datos suficientes para comprender por qué a un significante fraseológico le corresponde un determinado significado idiomático, es decir, investigar cómo se relacionan los planos de la forma y del contenido de las UFs.
Según la TLFC (vid. 5.2) el requisito de imagen está vinculado con la noción de
motivación, sin embargo, no depende de ella directamente. Como ponen de manifiesto
Dobrovol’skij y Piirainen (2005:17), es cierto que las unidades figurativas plenamente
81 Se trata de los trabajos de Tristá Pérez (1985a y 1985b), Corpas Pastor (1996), Kövecses y Szabó
motivadas desde un punto de vista sincrónico poseen el componente de imagen más sobresaliente que las unidades sincrónicamente opacas (p.ej. la expresión inglesa to kick
the bucket). No obstante, sería incorrecto decir que este tipo de unidades ni es figurativo
ni tiene componente de imagen alguno. Incluso cuando los hablantes no son capaces de determinar la conexión entre la imagen mental que subyace la estructura léxica de una expresión y su significado actual, están conscientes de que significa algo más de lo que nos “dice” su sentido literal. La conciben como figurativa, puesto que designa un referente a través de otros conceptos, es decir, es una unidad de denominación secundaria (vid. 5.2.2). Así pues, como admiten los autores de la TLFC, “(...) even opaque structures can become motivated in special contexts or just individually, as speakers may have their own explanations for the relevant motivating links, other than the original etymology, or even possess etymological knowledge“ (ibídem: 17-18).
Por ende, las expresiones idiomáticas ya no se conciben como elementos “congelados” del lenguaje y, generalmente, son arbitrarios sólo desde un punto de vista de su producción, y no de su comprensión, puesto que la mayoría está claramente motivada por las estructuras subyacentes del conocimiento (Dobrovol’skij y Piirainen, 2005: 31):
From the cognitive viewpoint, most idioms are considered motivated in some way or another because the speaker intuitively looks for an interpretation that makes sense (Dobrovol’skij y Piirainen, 2005: 85).
Entonces, la motivación fraseológica, así como la idiomaticidad (vid. 5.4.), es un fenómeno gradual, puesto que en el universo fraseológico existen tanto unidades que, desde el punto de vista sincrónico, son semánticamente opacas como las fuertemente motivadas, en el sentido de que los lazos conceptuales entre el sentido actual y el componente de imagen son comprensibles inmediatamente. Por otro lado, existen expresiones cuya motivación no es tan evidente, sin embargo, se puede (re)construir sobre una base un tanto subjetiva y, por último, se pueden encontrar unidades que la mayoría de hablantes considera inmotivadas, por ejemplo, to beat about the bush ‘no ir directamente al asunto, hablar de rodeos’ (Dobrovol’skij y Piirainen, 2005: 85-86).
Asimismo, como subrayan los propios autores, la motivación no se puede confundir con la figuratividad, incluso las expresiones opacas son figurativas hasta cierto punto, puesto que aunque resulta imposible explicar su motivación, son unidades
del sentido secundario y, además, la imagen mental evocada por la estructura léxica de dichas expresiones parece muy clara: “What is “opaque” is the link between this lexical structure and the actual meaning of the idiom. The motivation of an idiom has to be separated from its figurativeness” (Dobrovols’kij y Piirainen, 2005: 25). Como corrobora A. Langlotz (2006: 45): “Motivation refers to a speaker’s ability to make sense of an idiomatic expression by reactivating or remotivating their figurativity”.82
Según Lakoff (1987: 45) la motivación de las expresiones idiomáticas se basa en la etimología popular (folk etymology), la única etimología relevante para el hablante:
Motivating links for idioms- that is, cases where there is some link (L) of the form
conventional image+ knowledge+ metaphors relating the idiom to its meaning- have
traditionally been called folk etymologies. (…) Folk etymologies are, to historical linguists, things to avoid, things students are warned against. But since the real history of an idiom is hardly ever known, folk etymologies are just about all there is for a historical linguist to go on. Moreover, since hardly any ordinary person ever really knows for sure the real origin of an expression, the folk etymologies that people automatically-and unconsciously-come up with are real for them, not historically, but psychologically.
Así pues, dado que “[...] las expresiones idiomáticas (o, al menos, la mayoría de ellas) son por naturaleza conceptuales, y no lingüísticas”83 (Kövecses y Szabó, 1996: 330) “(...) su materia lingüística -formal y semántica- puede -y debe- explicarse a la luz de las imágenes, conceptos o contenidos culturales que las han motivado en su génesis.” (Olza Moreno, 2009:152).