5.1 Self-healing Execution of Workflow Definitions
5.1.2 The Safety-Ring Compass Extension
1.8. TIPOS DE NEGACIÓN SEGÚN LOS PROCEDIMIENTOS
GRAMATICALES DE LA NEGACIÓN: LA NEGACIÓN ORACIONAL, SINTAGMÁTICA Y MORFOLÓGICA
Sánchez López (1999a:2563) define el verbo “negar” como “expresar la falsedad, inexactitud, irrealidad o no realización de un hecho, concepto o proposición”, y define el término de “negación” como el elemento que “alude también al conjunto de procedimientos gramaticales utilizados para llevar a cabo un acto de negar”. Por su parte, la autora divide la negación en tres tipos:
1. La “negación oracional” que es la negación que se refiere a la oración entera. El más común de los procedimientos de producir este tipo de negación consiste en la anteposición del adverbio no al verbo; el resultado es una oración que declara la inadecuación entre el sujeto y el predicado o de la proposición entera con la realidad:
–La gramática no se aprende bien en la primera edad.
2. El segundo tipo es la “negación sintagmática”o “de constituyente”, que consiste en la negación de un constituyente menor que la oración:
1) El presidente respondió no muchas palabras. 2) No por eso vamos a enfadarnos.
3. El tercer tipo es la “negación morfológica” o “de palabra”. En este tipo hay que incluir todos los procedimientos morfológicos utilizados para expresar contradicción o exclusión de un concepto, como los prefijos in-, des-, a-, etc. Este tipo de negación se caracteriza por afectar únicamente a la unidad léxica, sin producir efectos sintácticos en la oración que la contiene.
RECAPITULACIÓN
Al atender a las clasificaciones de la negación y sus tipologías en este capítulo, hemos visto como hay quien divide la negación según sus efectos en las aserciones o en las presuposiciones de la oración. Igualmente vimos como otros, a la hora de establecer las clasificaciones, atienden al ámbito de la negación y hablan de “negación interna” frente a “negación externa” e incluso, en ese afán de profundizar, de negación del “frástico”, del “trópico” y del “néustico” (Lyons) o “metalingüística” y “descriptiva” (Ducrot).
En otros casos los gramáticos prefieren clasificar la negación según sea su alcance, es decir, según las unidades lingüísticas afectadas por el significado del operador negativo. Consideraciones análogas llevan a los gramáticos a distinguir entre negación “total” y “parcial”, que, en definitiva, son términos que reaparecen en otras divisiones como la “negación gramatical” frente a la “negación léxica” y la última “oracional”, “sintagmática” y “morfológica” que, desde nuestro punto de vista muestran las siguientes correspondencias: “oracional” = “total”, “sintagmática” y “morfológica” = “parcial”. De hecho, frente a la postura que considera que la “negación morfológica” es un tipo aparte y separado, nosotros la consideramos dentro de la “negación parcial”.
Por lo demás, hemos hecho análisis de todas las clasificaciones resultantes atribuidas a la negación, con espírito unificador, con el objetivo de establecer una clasificación general.
Vimos así mismo, al hablar de “negación externa” y “negación interna”, como la “negación externa”, al negar una oración, niega la aserción y la presuposición de tal oración, de modo que la negación abarca todo el contenido de la oración y es total, mientras que la “negación interna” sólo niega la aserción de la oración, de modo que su alcance está limitado, y en este caso la negación será parcial.
Respecto a los tipos clasificados por Lyons, el primero, constatamos que el “tópico” (modal) es una “negación externa” que rechaza un enunciado anterior, y el resultado una “negación total” por cuanto afecta a todos los componentes de “P”, y lo mismo podemos decir del tipo propuesto por Ducrot, cuando habla de la “negación metalingüística”, que al presentarse como una refutación de un enunciado positivo correspondiente, debe considerarse de “total”. Mientras que la “negación del néustico” (performativa) coincide con la “negación ilocucionaria” de Searle en que el hecho de condicionar la existencia de un verbo ilocutivo explícito y viene a representar un acto de no-compromiso con el mismo. La “negación del frástico” (proposicional) viene a coincidir con la “negación descriptiva” propuesta por Ducrot. Este tipo puede ser “negación parcial” o “negación total”, según la parte negada del enunciado.
En definitiva, en este estudio clasificatorio hemos tratado de mostrar como la “negación oracional” coincide con la “negación total”, y la “negación sintagmática” y “morfológica” coinciden con la “parcial”, de lo que se deduce que los tipos principales de la negación podemos reducirlos a “negación total” y “negación parcial”, los cuales, a nuestro entender, se integran dentro de la negación proposicional.
Nuestra propuesta final a la hora de establecer la tipología de la negación, partiendo de la propuesta por Searle, quedará de la siguiente manera:
1. La “negación proposicional”, cuya incidencia es variable y que abarca, por un lado, a la “negación total”, que es la negación que se refiere a la oración entera y es la más común, y por otro, a la “negación parcial”, que consiste en negar unidades menores que la oración y así afecta al sintagma, (sea sujeto, complemento directo, complemento indirecto o complemento circunstancial) o a la palabra. Dentro de este tipo de negación incluimos, por lo tanto, la “negación morfológica”, en la que se utilizan prefijos negativos.
2. La “negación ilocucionaria”, que se caracteriza por la aparición de un verbo realizativo pleno, es decir, con las características básicas de la performatividad, sobre el que recae la negación.