Why do both equivalence partitioning and boundary value analysis? Technically, because every boundary is in some partition, if you did only bound-
4.3.2 Decision table testing Why use decision tables?.
208 A.S.M.P.I. Libro N°1 de actas. 1931.
Mientras el agua y su manejo fueron preocupación constante de todos los estamentos locales, los cuales participaban regulando su uso o consumiéndola, otros servicios como la energía, el teléfono, el transporte o el aseo público, fueron llegando lentamente.
La energía eléctrica y su fabulosa transformación en energía lumínica fueron una realidad en Itagüí desde 1901, cuando la Cervecería se instaló y con ella las primeras ruedas Pelton que transformaron la fuerza de la quebrada Doña María.
Algunos inquietos particulares vieron como fuente económica la venta de energía eléctrica y fueron instalando a lo largo del Valle de Aburrá plantas generadoras de 1, 2, o 3 kilovatios, suficiente para abastecer las necesidades de los pequeños pueblos circundantes a Medellín y redes de energía improvisadas que en ocasiones se contraponían al orden de la ciudad (Ver Foto N°26).
Las autoridades locales negociaron con estos particulares la instalación de bombillas en la plaza, escuela y alcaldía; la iglesia recibía el servicio gratuitamente.
El crecimiento de la Planta Cervecera y la instalación de Trilladoras en el Municipio aumentó la demanda de energía, lo que obligó a las empresas privadas a aumentar su vatiaje. En 1914 el Concejo aprueba un contrato con el cual se aseguraba la continuidad del alumbrado público, el cual consistía en “cinco fotos de luz eléctrica o lámparas que existen en la Plaza del lugar...(y) las dos lámparas para el servicio de la Escuela Nocturna”210
En 1923 el Municipio asume por su cuenta la construcción de una Planta Eléctrica para surtir la población. Algunos particulares disgustados con esta decisión argumentaron su oposición a dicha obra con un informe presentado por los miembros de la Escuela de Minas de Medellín y la de Matemáticas e Ingeniería de Bogotá. Por que el Municipio solo pagaba $136.80 mensuales a los empresarios particulares, y la obra costaba por lo menos $12.000, y un empréstito que estaba negociando para atender este rubro era de $5.000. Además, la planta particular con capacidad para generar 5.000 vatios, suministraba 800 en 40 lámparas de 20 vatios a la iglesia, gratuitamente, 950 en 19 lámparas de 50 vatios utilizados para el alumbramiento público y pagados por el municipio y 1220, en 61 lámparas de 20 vatios, arrendados a
particulares. Sobraban 2.030 vatios, que son imposibles de arrendar, “debido a la poca densidad de la población de la cabecera”211
Pero en 1928 el Acuerdo N°1 ratifica un contrato en el cual José Santos Restrepo se compromete a vender un lote de terreno, en El Rosario, paraje La Tablaza, para que el Municipio pueda utilizar el agua, de la quebrada de este nombre, declarada de utilidad pública, para que surta la planta eléctrica del Municipio212.
Luego el Municipio iría ampliando la capacidad de la planta, a veces presionado por la S.M.P.I., a veces por particulares, a veces por intereses políticos.
Desde el comienzo de siglo, estuvo comunicado con Medellín por línea telegráfica, pero este funcionamiento no era regular ya que las condiciones técnicas para instalar los cables eran muy precarias. Los árboles hacían las veces de postes y debido a las inclemencias del tiempo y los azotes continuos de jóvenes inquietos, la línea era desconectada y destruida. La llegada del Ferrocarril de Amagá aseguró la continuidad del servicio mas no su eficiencia. El Municipio dispuso inicialmente de un telégrafo y luego de otro mas es la estación del Ferrocarril “Yarumito”, pero sólo eran “chirridos” que traducidos quedaban en el papel.
En 1927 el Acuerdo N°2 votó una partida para una línea telefónica con Envigado, ¡la voz se escuchaba y estaba al otro lado del río!213. Hasta los años 40, Itagüí sólo tuvo dos teléfonos directos, los que a través de un operador lo comunicaban con el resto del valle. Ya para 1946 se empezaron las negociaciones para instalar teléfonos automáticos, que permitían una comunicación aparato a aparato. Apenas hasta 1955 se logra contratar la instalación de 5.000 líneas telefónicas.
La intervención de la Municipalidad en el ornato, higiene y adecuación de puentes y vías locales no fue muy notoria. Su actividad estaba limitada a la reglamentación de estos asuntos y a su sanción. Las obras estuvieron jalonadas más por la S.M.P.I., que por los mismos gobernantes, quienes muchas veces aceptaban las sugerencias y exigencias de la Sociedad sin réplica.
211 Contra la planta eléctrica de Itagüí. En: Diario Colombia Medellín, martes 26 de junio de 1923. Año VII. N°403.
212
A.H.I. Concejo. Acuerdos. Libro N°015. 1917-1930.
Los años 40 quizá la época en que Itagüí alcanzó el mayor equilibrio entre el desarrollo urbanístico y su población.
En 1940 el acueducto se extendía en “red metálica”, cubriendo la totalidad de las casa urbanas y la mayoría de las veredas. Tenía calentador y red de distribución, aunque la planta de clarificación estaba en mal estado, pero el agua era “higiénica, abundante y limpia”.
“También hay alcantarillado en esta población y abarca por lo menos las tres cuartas partes...”214. El aumento de población hizo insuficiente la infraestructura del acueducto, y a partir de los años cincuenta, la necesidad de agua potable fue uno de los principales problemas.
La pavimentación de vías fue abanderada por la S.M.P.I., que pedía colaboración a la de Medellín, o a otros como la Junta Directiva del Ferrocarril de Antioquia” (éste) manifestó su intención de propiciar la pavimentación del terraplén de la Estación Itagüí”215.
En una lista elaborada por la S.M.P.I., sobre las cinco necesidades más urgentes del Municipio, el asfaltado de carreteras predominó sobre las otras.216
Las sugerencias de la S.M.P.I., eran rápidamente escuchadas, como una que hacen en 1947,
“En el sentido de que se pida al inspector (de Sanidad), haga petrolizar el sector comprendido por el nuevo alcantarillado, toda vez que las aguas lluvias se estancan y se convierten en criaderos de zancudos haciendo invivible dicho sector”217.
La proposición es escuchada y en menos de un mes la inspección de sanidad declara: “Que es satisfactorio poder informar a la sociedad, que desde hace varios días emprendió la petrolización, no sólo del sector a que se hace referencia, sino también de todos los lugares donde pueden hacerse criaderos de zancudos”218
214 Ibid.
215 A.S.M.P.I. Libro N°2 de Actas 1941. 216 A.S.M.P.I. Libro N°2 de Actas 1937.
217 A.S.M.P.I. Libro N°2 de Actas, Acta N°196. 1947. 218 A.S.M.P.I. Libro N°2 de Actas, Acta N°197. 1947
9. ECONOMIA
9.1 LA FABRICA
La actividad económica en Itagüí fue básicamente agropecuaria, hasta que la industrialización y el proceso de urbanización lo permitió. Cañaduzales, sembrados de café, plátano, yuca y frutas en especial, fueron reemplazados por casas, calles, edificios, bodegas, fábricas y explotaciones minerales.
Su referente con respecto a la modernidad y la industrialización, a comienzos de siglo, sólo eran los trapiches, tejares y la cervecería. En la lejanía más próxima, Medellín.
“una lista parcial de las fábricas existentes en Medellín en 1916 nos da una idea de los productos que estaban transformando los hábitos de consumo del público; seis fábricas de chocolate, dos de fósforos, tres de gaseosas, seis de cigarrillos, una de hielo, ocho de velas y jabones, una de galletas y confites y dos laboratorios farmacéuticos junto con numerosos talleres grandes de mecánica y fundición. Casi todos fundados de 1900”219.
Pero el territorio local no atrajo a los inversionistas, los estrechos caminos no permitían el ingreso de grandes maquinarias. Además, en Itagüí escaseaban brazos para el trabajo.
En el período 1905-1918 disminuyó la población, y sólo empezó a recuperarse este último año.
“La única explicación posible, teniendo en cuenta que era un municipio productor de caña, con trapiches, tejares y la Cervecería Antioqueña, sea el hecho de que aquí reclutaban trabajadores para las épocas de cosecha en el suroeste, especialmente de Fredonia”220
219 PAYNE, Constantine Alexandre. Crecimiento y cambio social en Medellín: 1900-1930. Editorial Lealom. Medellín, p.137. 220 Citado por: Villegas G., Hernán Dario. Medellín. 1900-1930. Aproximación a una historia urbana. Fotocopias.
Oficios “libres”, como la carnicería, la carpintería, sastrería, arriería, herrería, oficios domésticos, la vagancia, mendicidad y acarreo de objetos y comidas221, eran parte de la vida económica local. Así los vecinos asociaban la idea de desarrollo con el incremento de la renta y no con los efectos que producía.
La llegada del Ferrocarril de Amagá al Municipio, significó el estrechamiento de los vínculos comerciales con los demás municipios vecinos. Caldas presentó un rápido auge en el crecimiento urbano, con casas, hoteles, almacenes, fincas y cantinas. Envigado adquirió un mayor dinamismo, lo mismo que Bello, pero la Estación Itagüí no logró esto. Su ubicación, alejada del casco urbano y más cerca de la cervecería fue un importante factor.
En 1927, Curtimbres Independencia comenzó labores y junto con la Cervecería se ofrecía como modelo industrial, más no como fuente de trabajo. “Inicialmente la compañía procesaba entre 30 y 40 cueros diarios, destinados esencialmente para suelas de zapatos, empleando para ello a 10 trabajadores en el proceso de curtición vegetal,...”222
La misma Cervecería ofrecía pocos empleos. En 1907 un reclamo un reclamo hecho por la empresa
por el escandalosos aumento de los impuestos, es rechazado y se le contesta que ésta además causa prejuicios ya que de la mixta reunión de sus obreros “veinticinco o treinta personas de ambos sexos” y escaso jornal, ha “surgido vicios que desdicen de la moralidad del municipio”223.
La única actividad de la empresa que beneficiaba a la sociedad era la elaboración de “chuspas”, envolturas en forma de embudo hechas con las hojas del cogollo de la caña dulce o con guasca de plátano y que protegían las botellas enviadas a otros pueblos.
“los lunes eso era hermoso... ver subir el gentío,... por aquí era mucha gente! (Montaban las chuspas) como racimos en unos palos enormes, se los trepaban en la cabeza y hasta la Cervecería,.. desde Guayabal, El Rincón, El Tablazo, de todas partes...”224
Desde el siglo XIX la actividad comercial fue la fuente de ingresos fiscales más asediada. Una lista de establecimientos de 1905 nos da una idea de lo importante que era el control fiscal: tiendas de mercancías
221 BETANCUR, Op. cit. 222 Ibid.
(3), de víveres de 1°, 2° y 3° clase (24), boticas (1), hoteles de 1° y 2° clase (4), fondas (2), tejares (6), prenderías (1), pesebreras de 1°, 2° y 3° (9), trilladoras (1), peluquerías (1), sumando 58 establecimientos, sin contar los trapiches, la Cervecería, las cantinas.225
A pesar de la marginalidad que vivía Itagüí con respecto a Medellín, hacía parte importante de la ruta hacia el suroeste, lo que le permitía ofrecer servicios a viajeros y aventureros como alimentación, transporte y alojamiento.
En 1911, el Secretario de Gobierno Departamental dirigiéndose a los alcaldes municipales, les pide elaborar un cuadro descriptivo del municipio, en el que se da cuenta de “vías comerciales, distancias, actividades económicas y demás”, para hacer una clasificación de acuerdo a las tres categorías establecidas por la Oficina de Correos y Telégrafos, y así proporcionar más comodidad en el servicio de encomiendas. Itagüí correspondiente a la categoría 2, definida en los siguientes términos:
“Los que hayan iniciado movimiento (comercial definido y constante), y dejen entender que llegarán, por el desarrollo de sus industrias, a ponerlo en punta de la primera categoría”226.
El alcalde levanta el cuadro y expone:
“(Itagüí) dista de Medellín, capital de la provincia del Centro, dos leguas aproximadamente. Por existir este Distrito, la Fábrica de Cerveza Antioqueña, parte de la vía del Ferrocarril de Amagá y haberse dedicado sus habitantes a la agricultura con mejor entusiasmo que en años anteriores, puede considerarse este distrito en la segunda categoría... Además se halla la población situada sobre caminos seccionales de importante comercio municipal”227
La presencia de esta industria agravaría el problema de contaminación ambiental en el municipio, situación que se complica más, con la aparición de Curtimbres Independencia.
224 Entrevista a Doña María Restrepo de Mejía. Julio de 1994. 225 A.H.I. Alcaldía. Varios. Libro N° 046. 1905.
A finales de los años 30, aparecen Satexco, luego Tejidunión. En 1943 Coltejer compra a Sedeco, se amplía en 1944, y en 1957 inaugura la planta de acabados, la fábrica Doña María y Coltehilos, en 1962 Furesa, en 1963 Delmaíz, y en 1964, Polímeros Colombianos S.A.228
Estas empresas mantenían buenas relaciones con las autoridades civiles y religiosas, con más fuerzas desde el comienzo del siglo ya que muchos empréstitos eran facilitados primero por Cervecería, luego Curtimbres y posteriormente Coltejer y otras empresas como la del Hipódromo San Fernando, la S.M.P.I., fue beneficiada por esta presencia ya que nunca le faltaron los “auxilios” de estas industrias y hasta de otras de Medellín, como la “Compañía Posada Tobón”, o “Cementos Argos”. Era tal el interés, que en 1955 la S.M.P.I. informa que aún “no se ha presionado a la Fábrica de Curtimbres de Itagüí para que cumplan las disposiciones sobre higiene (para) no dificultar el empréstito”229.
Los industriales empiezan a participar de obras de interés público, asfaltaban calles, construían acueductos y alcantarillados, monumentos, parques y urbanizaciones, iban moldeando su ciudad, la que compraban y les servía. Y que según el plan Piloto de Desarrollo de Medellín de 1950, se destinaba para uso industrial. Con esas palabras mágicas los inversionistas de Medellín, el resto del país y extranjeros, sedujeron, envolvieron y violentaron al Municipio, a sus ingenuas autoridades e iletrados vecinos.
En 1955 durante el régimen militar del General Rojas Pinilla, la autoridad local estaba representada por un Concejo Administrativo Municipal, encabezado por un Alcalde Militar, Mayor Alfonso Sánchez León, quien mediante Acuerdo N°33 de ese año autorizó la exención total de impuestos de Industria y Comercio y el de Mercancía Extranjera, durante 12 años. El Acuerdo 43 del mismo año reconoce las mismas exenciones a las industrias establecidas en el municipio con cuatro años de anterioridad. Pero sólo el Decreto N°58 de 1957 reglamenta tal disposición, en la cual exigía algunos requisitos, como certificados documentales de la empresa, plan de vivienda obrera, compromiso de labores ininterrumpidamente por mínimo de 15 años, y emplear mínimo el 15 por ciento del personal requerido con habitantes del municipio.
227 Ibid.
228 80 años bien vestidos. En: El Colombiano. Medellín, jueves 22 de octubre de 1987. Pág. 3D. 229 A.S.M.P.I. Libro N°4 de Actas. Acta N° 324. 1955.
Pero no sólo esto fue factor del crecimiento demográfico. La población aumentó de 8,445 habitantes en 1946 a 28.836 en 1955, en un asombroso 342.6%. Esto coincide con la violencia política en Colombia en estos años, lo que explicaría en gran parte el fenómeno.
La infraestructura del Municipio se veía resquebrajar ante la presencia de camiones y más transeúntes, Coltejer entregó $300.000 para el ensanche provisional de redes de acueductos. El Municipio de Medellín, muy interesado de que las industrias salieran de su territorio, colabora también con técnicos, ingenieros, maquinaría y hasta obreros230.
La improvisación y el desconocimiento era tal en 1955, que el presidente de la S.M.P.I., informa “Ya se dio al servicio la nueva tubería con muy buenos resultados...”231
Pero en 1956 forman una nueva comisión para “estudiar la gravísima situación presentada en el servicio del agua”232.
No obstante los desastres que estaban causando la instalación masiva de industrias y la migración, la S.M.P.I., propone “hacer conocer por los medios de difusión las exenciones que el municipio tiene establecidas...”233.
Y aun intervenía a favor de las industrias, exigiendo que no se permitiera construir viviendas en zonas destinadas para uso industrial.
Para los años 50 y 60 las autoridades y particulares disponían todo para que la ciudad sirviera a los propósitos industriales. Creían que las carencias de todo orden, desempleo, aumento de habitantes, miseria, etc., se resolverían en tanto la industria tomara asiento allí.
Pero quizá el aporte más valioso del proceso de industrialización de Itagüí y del país se lo debe esta ciudad a los sueños de dos hombres, Camilo Correa, dueño gerente administrador, promotor, alma y nervio de la quimera PROCINAL, empresa que se convirtió en una pesadilla. Se dedicó a la producción y
230 A.S.M.P.I. Libro N°4 de Actas. Acta N° 324. 1955. 231 A.S.M.P.I. Libro N°4 de Actas. Acta N° 316. 1954. 232 A.S.M.P.I. Libro N°4 de Actas. Acta N° 361. 1956. 233 Ibid..
comercialización de cine nacional “y quiso convertir a Medellín en un segundo Hollywood”. Todo su esfuerzo por construir la industria del cine nacional, se fue a la trastienda cuando una diligencia de remate judicial liquidó a la empresa en 1956 y luego serias acusaciones penales lo condujeron a la cárcel. El material que quedó luego del remate empezó a ser arrojado a la quebrada Doña María pero la oportuna presencia de Guillermo Isaza (particular que con genial inventiva, sostuvo durante muchos años un laboratorio de cine, hasta que apareció el video), lo salvaron de las aguas, quedando un invaluable material fílmico, patrimonio nacional donde quedaron registrado hechos y personajes de los años 50, eventos sociales y procesos industriales como una filmación de Cervecería Unión y Satexco.
De todo este proceso quedó un invaluable material fílmico donde que daban registrado hechos y personajes de los años 50, eventos sociales y aun procesos industriales, como una filmación de Cervecería Unión y Satexco.