• No results found

Experimental physics

In document Scientific Data Mining (Page 48-52)

ORGANISMO

Sabemos que la salud depende de diferentes factores: una alimentaci?n equilibrada, un estilo

de vida sano, una gen?tica favorable y, hoy m?s que nunca, un medio externo poco nocivo.

Algunos de ellos pueden ser modificados por el hom- bre como la alimentaci?n y el estilo de

vida mientras la gen?tica resulta determinante y dif?cil de modificar. El medio externo, en

cambio, es relativamente modificable porque depen- de de factores pol?ticos, econ?micos,

sociales, etc. Por eso en este texto trataremos de con- cienciar al lector sobre la urgente

necesidad de exigir cambios que promuevan la mejora de las condiciones de nuestro entorno

a la vez que intentaremos ense?arle a desintoxicar su organismo.

Se prev? que entre el 2007 y el 2008 entre en vigor el REACH -acr?nimo en ingl?s de

Registro, Evaluaci?n y Autorizaci?n de Sustancias Qu?micas- , norma promovida en el a?o

2003 por la Comisi?n Europea a la que la industria qu?mica puso todo tipo de trabas e

impedimentos. De hecho la propuesta presentada inicialmente por la comisi?n creada al efecto

era muy ambiciosa ya que apostaba por la protecci?n total prohibiendo cualquier sustancia

qu?mica peligrosa mediante la aplicaci?n de lo que se dio en llamar el Principio de Sustituci?n.

La idea, en suma, era obligar a las industrias qu?micas a sustituir todas las sustancias

extremadamente peligrosas por alternativas m?s se- guras. Por desgracia, sin embargo, lo que

veremos plasmado en breve plazo no tendr? nada que ver con la propuesta inicial debido a la

presi?n ejercida por las industrias norteamericanas y europeas.

Para concluir con esta introducci?n y con el fin de acercarnos a la inmediata realidad que nos espera basta a?adir que a pesar de los esfuerzos el texto que se aprobar? permite, a?n

reconociendo su peligrosidad, utilizar determinadas sustancias si se demuestra que pueden

ser "controladas". La cuesti?n que se plantea es c?mo la industria va a demostrar el "control"

sobre esas sustancias. Porque, a?n pareciendo aven- turado, se puede demostrar la

imposibilidad de conseguir tal control.

Cuando se analiza la toxicidad de una sustancia y se demuestra su inocuidad porque no ha

mostrado efectos en los par?metros dise?ados no significa que la sustancia est? libre de

toxicidad y efectos sobre otras ?reas. Adem?s es muy complicado asegurar la inocuidad o

baja toxicidad de una sustancia ya que hay multitud de elementos que pueden alterar los

resultados como el tiempo de exposici?n, el tiempo que tardan en evidenciarse los efectos, los

da?os que se miden, etc.

Los da?os de determinadas sustancias en humanos son siempre diferentes porque dependen

de la individualidad bioqu?mica, la edad, el sexo, el estado de salud, la v?a de entrada, la

capacidad de excreci?n, el tipo de vida, las sustancias nocivas ya acumuladas, etc., pudiendo

todo ello cambiar significativamente los resultados de

cualquier prueba a la que se someta.

Adem?s muchos cient?ficos y especialistas en esta materia coinciden en asegurar la falta de

ensayos rigurosos y la dificultad que entra?a recono- cer los da?os que varias sustancias

unidas pueden provocar cuando se acumulan en nuestro organismo. Un ejemplo de la

dificultad para obtener ensayos cuya conclusi?n sea segura para la poblaci?n es lo que

sucede con el almizcle sint?tico polic?clico (HHCB), sustancia presente en numerosos

champ?s y perfumes. Los ensayos toxicol?gicos apun- tan que la toxicidad aguda de esta

sustancia es muy baja pero se ha demostrado que resulta altamente peligrosa a largo plazo

porque act?a alterando la funci?n endocrina interfi- riendo en la se?al de los estr?genos, la

testosterona y las hormonas tiroideas.

Ha habido innumerables esfuerzos por parte de la comunidad cient?fica tendentes a presionar

sobre el documento final que vaya a aprobarse como el Llamamiento de Par?s de mayo de

2004 en el que un nutrido n?mero de cient?ficos alert? del elevado n?mero de c?nceres

infantiles que aparecen hoy en los pa?ses industriali- zados as? como del alarmante aumento de

la infertilidad masculina como consecuencia de la contaminaci?n qu?mica. O la Declaraci?n de Praga de junio de 2005 donde un grupo de m?s de 120 cient?ficos denunciaban y pon?an

sobre la mesa las cifras alarmantes de alteraciones hormonales, reproductivas y

degenerativas denunciando la situaci?n cr?tica en la que nos encontramos (lea en nuestra

web lo publicado en la secci?n de Reportajes en los n?meros 58 y 59). Dicho esto, como

quiera que la legislaci?n que en unos a?os entrar? en vigor no va a resolver el problema lo

mejor es asumir nosotros mismos -en la medida de lo posible- nuestra protecci?n. Y para ello

es necesario estar informados. Hablemos pues de las principales sustancias peligrosas as?

como de algunos aditivos autorizados en Espa?a cuya utilizaci?n pueden comportar riesgos

para el organismo y, por ?ltimo, sobre el etiquetado de algunos productos.

Almizcles sint?ticos

Como el HHCB -mas conocido como Galaxolide - o el AHTN -o Tonalide -. Son sustancias que

se utilizan en los perfumes, colonias, cremas, champ?s, etc. Se pueden encontrar restos de

estas sustancias en diferente medios: en la atm?sfera, en el mar, en el agua de lluvia, etc.

Pueden afectar al sistema nervioso y a la funci?n hor- monal y provocar alteraciones de la

funci?n reproductiva. Aunque lo m?s alarmante es que se desconoce qu? alteraciones puede

provocar unidos a otras sustancias qu?micas. Adem?s se acumula en el organismo ya que es

dif?cil de eliminar. Alquilfenoles y bisfenol

Se utilizan como detergentes de uso dom?stico e in- dustrial as? como en maquillajes, perfumes, tintes para el pelo, champ?s, gel de ducha... Y est?n presentes en plaguicidas, en algunos

pl?sticos de uso dom?stico, en los envases de comida precocinada, en latas de refresco,

etc., as? como en algunas prendas. Una vez utilizados los podemos encontrar en las aguas de

los r?os o en la tierra. Adem?s, al ser degradados se generan nuevas sustancias, algunas de

ellas m?s activas, que se pueden acumular en diferen- tes especies acu?ticas.

Son lo que se llama disruptores endocrinos, es decir, sustancias qu?micas que alteran la

funci?n del sistema endocrino una vez instalados en el cuerpo. De hecho pueden provocar

alteraciones esperm?ticas, abortos y alteraciones fetales relacionadas con el sistema inmune

y nervioso. Adem?s se asocian a diferentes tipos de c?ncer.

Benzofenonas

Est?n presentes en las cremas solares, barnices, cosm?ticos, envases de papel, cart?n

(como los embalajes para las pizzas). En algunos casos las altas temperaturas o la

congelaci?n pueden provocar el paso de estas sustan- cias a los alimentos.

Son tambi?n disruptores endocrinos y adem?s se les relaciona con el s?ndrome de fatiga

cr?nica y la fibromialgia. Bifenoles policlorados (PCBS)

Son sustancias cuya composici?n qu?mica es parecida a la de las dioxinas. Se producen

como consecuencia de la combusti?n de materia org?nica. Adem?s permanecen en el agua y la tierra durante mucho tiempo.

Se han encontrado restos en el jam?n curado, en el pollo y en el queso. Tambi?n est?n

presentes en los plaguicidas, fungicidas y herbicidas. Est? demostrado que estas sustancias -al igual las dioxinas- tienen reconocidos efectos

cancer?genos aun en dosis bajas. Adem?s alteran las funciones hormonal, cardiaca e inmune.

Compuestos bromados

Hay diferentes tipos de compuestos bromados pero todos tienen caracter?sticas comunes en

cuanto a su acci?n. Se acumulan en el medio ambien- te -r?os, lagos, tierra, etc.- y en el ser

humano. Se pueden encontrar en muy diversos apara-

tos el?ctricos y en el polvo de las moquetas.

Tienen capacidad para alterar los sistemas nervioso, endocrino y reproductivo.

DDT

Se trata de un conocido insecticida organoclorado prohibido en Espa?a desde 1977. Es una

sustancia que no se degrada y permanece largo tiem- po en distintos medios. Adem?s, como

se mantiene en los tejidos grasos y no se elimina, la propia cadena alimentaria hace que

aumente el nivel de esta sustancia ya que se suma el nivel de DDT dentro de la cadena de un

animal a otro hasta llegar al ser humano.

Un estudio del grupo de investigaci?n en medio am- biente y salud de la Universidad de Las

Palmas de Gran Canaria ha confirmado "la elevada presencia de este contaminante en

nuestro organismo". Datos, seg?n dichos expertos, extrapolables a toda Espa?a. Y a?n m?s:

han descubierto en casi la mitad de la poblaci?n cana- ria DDT inalterado; o, lo que es lo mismo,

poblaci?n expuesta a esta sustancia recientemente . El DDT esta relacionado con alteraciones degenerati- vas, hem?ticas, cambios en el ADN,

disfunciones inmunol?gicas, etc. Otros compuestos organoclorados

Es el caso de las dioxinas , los furanos y algunos pesti- cidas persistentes como el aldr?n , el

dieldr?n , el lindano , metoxicloro y el endosulfan . Su peligrosidad est? directamente relacionada con la v?a de entrada en el cuerpo humano, su

capacidad para permanecer estable y para fijarse en medios grasos.

Sucede como en el caso anterior: una vez introducidos en la cadena alimentaria aumentan en

cada eslab?n su dosis letal.

Producen alteraciones de tipo neurol?gico, digestivo, hormonal, hep?tico y renal. Estas

sustancias est?n relacionadas con algunos tipos de c?ncer.

Formaldeh?do

Esta sustancia es un gas vol?til que se utiliza en multi- tud de industrias como desinfectante y

fertilizante, en materiales de construcci?n, pinturas, papel, pl?sticos, cosm?ticos y materiales

aislantes. Adem?s tambi?n se produce como conse- cuencia de la combusti?n de los coches,

cigarros, etc.

Puede provocar en quienes lo inhalan de forma conti- nuada c?ncer de nariz y garganta as?

como alteraciones dermatol?gicas. Ftalatos (DEHP)

Se utilizan sobre todo en la industria pl?stica. Son altamente peligrosos. De hecho la Uni?n

Europea retir? de forma urgente algunos tipos de ftalatos pero seguimos expuestos a ellos

porque est?n dispersos en nuestro entorno: en casa, en los juguetes, en los cosm?ticos, en

el material m?dico, etc.

Producen da?os en las mucosas adem?s de alterar las funciones hep?tica, renal y hormonal.

Metales pesados

Se trata de sustancias realmente peligrosas porque nuestro organismo no est? preparado

para eliminarlas y, por tanto, pasan a formar parte de nuestro medio interno con el riesgo que

ello conlleva. Hablamos de metales como el mercurio, el plomo, el ars?nico o el cadmio.

Algunas se han utilizado hasta hace muy poco y otras se siguen utilizando de forma

incontrolada o sin darle la importancia que como resi- duo peligroso tienen.

Se utilizan en los aditivos para pinturas, en los textiles, en muchos productos ign?fugos y en

utensilios dom?sticos. Tambi?n aparecen en la atm?sfera como consecuencia de la

incineraci?n de desechos industriales y la combusti?n de los coches.

El mercurio, en funci?n de la v?a expuesta al mismo, puede provocar alteraciones de la

mucosa, de la piel, irritaci?n e infecci?n de las v?as respiratorias, astenia, anorexia,

alteraciones digestivas e intestinales, irritabilidad del sistema nervioso, etc. Y en casos

graves puede conducir a la muerte.

El plomo produce cefaleas, molestias osteoarticulares, cambios en la conducta, alteraciones

de la funci?n intestinal, infertilidad, impotencia, alte- raciones nerviosas, etc.

El cadmio es teratog?nico, es decir, puede provocar malformaciones en el feto y alterar la

funci?n renal y hep?tica.

En cuanto al ars?nico est? relacionado con el c?ncer de vejiga, ri??n, h?gado, pulm?n y piel.

Parabenos

Los parabenos se obtienen del ?cido hidroxibenzoico y se utilizan en multitud de productos

cosm?ticos, farmac?uticos y alimentarios. Dentro de este grupo se incluyen los etil, metil,

propil y butil parabenos adem?s del benzoato de so- dio.

Estas sustancias se hicieron "famosas" como conse- cuencia del revuelo que suscit? el trabajo

de un grupo de cient?ficos de la Universidad de Reading (Gran Breta?a) cuya coordinadora, la doctora Phillippa Darbre , reconoc?a haber encontra- do "niveles suficientemente elevados de

esta sustancia en los tejidos de 20 mujeres con c?ncer de mama".

Aunque no se puede probar de forma directa la causa- efecto la doctora Darbre est?

convencida de que "los desodorantes pueden encon- trarse en el origen de numerosos casos

de c?ncer de mama". Hidrocarburos bromados

Son los polibromobifenoles (PBB) , el bromodifenil ?ter (BDE) y el polibromo difenil ?ter

(PBDE) , entre otros. Son sustancias producidas qu?micamente que se utilizan en pl?sticos,

aparatos de televisi?n, telas, etc. Aunque en Estados Unidos no se fabrican ya desde 1976

su presencia en el agua, la atm?sfera y el suelo per- manece inalterada ya que son sustancias

muy estables y en los animales y seres humanos se fijan en el medio graso por lo que tambi?n

resulta dif?cil su eliminaci?n.

Pueden producir astenia, anorexia, alteraciones cut?neas y dolores generalizados, entre

otros s?ntomas. En animales de laboratorio est? de- mostrado que producen c?ncer.

Aditivos alimentarios

En Espa?a hay autorizados 300 aditivos alimentarios (BOE 12)1)96, BOE 22)1)96 y BOE

22)3)97). Hablamos de "toda sustancia que, sin consti- tuir por s? misma un alimento ni poseer

valor nutritivo, se agrega intencionadamente a los alimentos y bebidas en cantidades

m?nimas con objeto de modificar sus caracteres orga- nol?pticos o facilitar o mejorar su

proceso de elaboraci?n y)o conservaci?n".

Dicho lo cual lo primero que habr?a que preguntarse es si se justifican. Porque todo indica que

no es as? al menos en el caso de los colorantes sint?ticos. De hecho en los pa?ses del norte de Europa est?n prohibidos casi todos y en Estados Unidos s?lo hay autorizados nueve. En

cambio en Espa?a los autorizados son ?veintiocho! ?Por qu??

Hoy se sabe que pueden ser poco recomendables. Basta analizar algunos para comprobarlo:

-La Tartrazina (E-102). Se ha relacionado con el asma y las crisis recurrentes de migra?as

siendo adem?s responsable de algunas alergias. -El Amaranto (E-123). Est? prohibido en Estados Uni- dos desde la d?cada de los 70 del pasado

siglo. Es una sustancia liberadora de histaminas y, por tanto, produce reacciones al?rgicas.

-La Eritrosina (E-127). Es productora de alergias y alte- ra la funci?n de la gl?ndula tiroides.

-El Negro Brillante (E-151). Es un colorante artificial que produce alergias y en combinaci?n

con algunas bacterias intestinales puede provocar graves da?os.

renales y linf?ticas.

-El Amarillo naranja (E-110). Tiene reacci?n cruzada con la aspirina, es generador de alergias

y est? relacionado con el c?ncer.

-Adem?s de los se?alados hay otros que tambi?n pue- den ser peligrosos -as? se sospecha al

menos- como los E-122, E-124, E-133, E-171 y E-173, entre otros.

En cuanto a los conservantes -usados para prevenir la proliferaci?n de microorganismos

potencialmente peligrosos en los alimentos- hay mo- tivo para dudar de la efectividad de

algunos, no suficientemente probada. Conllevan pues riesgos para la salud. Son los casos de:

-El Benzoato (E-212). Puede producir alergias y urtica- ria.

-El Nitrato de Sodio (E-251). Produce alteraciones en la funci?n vascular.

-La Hexametilenotetramina (E-239). Puede provocar alteraciones gastrointestinales y

mutag?nicas.

-El Tiabendazol (E-233). Puede provocar alteraciones renales y hep?ticas.

Los conservantes que van del E-221 al E-227 son peli- grosos para los asm?ticos. Adem?s hay

otros a considerar como los: E-210, E-211, E-213, E- 215, E-217, E-220 al E-228, E-230 al E-

233, E-236 y E-248 al E-252.

En cuanto a los edulcorantes se obtienen por diversos procesos qu?micos a partir de

distintas sustancias o de productos vegetales. Algunos pueden tener diferentes

contraindicaciones como es el caso del sorbitol que, en grandes cantidades, produce

irritaci?n g?strica y diarrea.

Sin embrago, el uso de estas sustancias es creciente dado el inter?s por reducir la ingesta de

calor?as en los pa?ses desarrollados. Y ello supone un riesgo para la salud ya que a altas

dosis todos ellos ejercen efectos secundarios indesea- bles.

Hay dos tipos de edulcorantes: los de volumen -de dulzor similar o ligeramente inferior al

del az?car- y los intensos, de potencia muy superior. Los edulcorantes de volumen son el

sorbitol , el manitol , el isolmalt , el maltitol , el lactitol y el xilitol . Se encuentran en los

vegetales aunque en cantidades muy peque?as y su absorci?n intestinal es m?s lenta por lo

que la energ?a que aprovecha el organismo es la mi- tad de las del az?car para la misma

cantidad ingerida. Pero no dejan de tener un alto con- tenido energ?tico -son alcoholes- y

adem?s si el consumo diario sobrepasa los 20 gramos pueden causar diarrea o flatulencia.

Los edulcorantes intensos son diferentes tanto res- pecto a los anteriores como entre s? ya

que su naturaleza qu?mica y su potencia son distintas. Unos son naturales y otros no. Los

m?s conocidos son:

-La sacarina . No es asimilada por el organismo por lo que se elimina por completo.

-El aspartamo . Se trata de una dip?ptido producto de la combinaci?n de dos amino?cidos: el

?cido asp?rtico y la fenilalanina. Est? contraindicado en los enfermos de fenilcetonuria.

-Los ciclamatos . Se sintetizan a partir del benceno. Los m?s utilizados son el ciclamato de

sodio , el del calcio y el ?cido cicl?mico . Se comerciali- zan tambi?n mezclados con sacarina,

aspartamo o acesulfam K ya que son sin?rgicos con ellos.

-El acesulfam K. De estructura similar a la sacarina su dulzor es algo menor que la de ?sta.

-La neohesperidina Es un producto derivado de una mol?cula presente en la corteza de los

c?tricos, especialmente de las naranjas amargas. Se usa mucho para potenciar el olor de

alimentos y bebidas.

-La taumatina . Es una prote?na natural que se extrae del fruto de un ?rbol africano, el

Thaumatococcus danielii . Como el anterior, potencia aromas en los alimentos.

Hay estudios que indican que los edulcorantes inten-

sos presentan riesgo de padecer

alteraciones nerviosas, pueden provocar aumento del apetito y en animales de

experimentaci?n han provocado efectos cancer?genos en altas dosis. Pueden adem?s

provocar dolor de cabeza y excitaci?n nerviosa. PROBLEMAS DE IDENTIFICACI?N

Cabe a?adir que uno de los problemas m?s graves con los que se encuentran los

consumidores es la dificultad de identificar los colo- rantes, conservantes y aditivos que se

hallan en un producto al leer sus etiquetas. Deber?a exigirse claridad a ese respecto y que se

pudiese conocer no s?lo qu? lleva cada producto sino la cantidad de los mismos as? como sus

interacciones. Un ejemplo es la que se produce con los llamados ?cidos grasos "trans" que se

generan a partir de la hidrogenizaci?n de los aceites vegetales. Sorprende por ello que las

autoridades no obliguen a indicar en el etiquetado la cantidad de grasas "trans" que contiene

un preparado.

RECOMENDACIONES GENERALES

-Lea las etiquetas de los alimentos envasados. -Evite el consumo de tabaco, caf?, alcohol y drogas. -Limite el consumo de carnes y sus derivados.

-Limite la ingesta de grasas saturadas. -Evite los alimentos precocinados.

-Aseg?rese de ingerir suficientes vegetales y frutas, a ser posible de cultivo biol?gico.

-Sustituya el az?car y las harinas refinadas por az?cares y harinas completos.

-Evite los aceites vegetales hidrogenados.

-Evite, en la medida de lo posible, los aditivos alimen- tarios.

-Tome abundantes zumos de frutas y jugos de verdu- ras frescas.

-Beba suficiente agua -esto es muy importante- ya que es el diluyente universal.

-Utilice c?rcuma como colorante natural ya que tiene propiedades depurativas, antioxidantes y

hepatoprotectoras. ALIMENTOS ADECUADOS

Frutas y hortalizas frescas: tienen una reconocida acci?n lixiviante y ayudan a eliminar

sustancias t?xicas.

Ajo, r?banos y cebolla: contienen sustancias con ca- pacidad para atrapar agentes

activos potencialmente pat?genos.

Cereales integrales: la fibra que contienen tiene capa- cidad para acelerar el tr?nsito

intestinal y arrastrar sustancias nocivas.

Diente de le?n: tiene una actividad depurativa incues-

In document Scientific Data Mining (Page 48-52)