En las ciudades y villas de la Intendencia de Córdoba del Tucumán, las autoridades vacilaron sobre la posición a tomar, debido a que desde Córdoba les llegaron órdenes terminantes de reconocer al Consejo de Regencia y rechazar a la Junta, mientras que desde Buenos Aires les anun- ciaron la deposición del virrey.
San Luis
Luego de que el comandante Corvalán comunicara el 11 de junio al cabildo de San Luis la instalación de la Junta, el 13 de junio se decidió reconocerla. Llegó también una comunicación de Gutiérrez de la Concha:
Se confirmaron las noticias privadas [...] de que se ha depuesto el Virrey y creado, abusivamente, una Junta para el superior gobierno del virreinato sin más autoridad que la fuerza [...] tenga el mayor cui- dado de sostener el orden y en obedecer la legitima autoridad...
Tras rechazar la comunicación de Córdoba, el 30 de junio fue elegido diputado el alcalde de 1° voto Marcelino Poblet. Ante el pedido de tropas hecho por la Junta, San Luis contribuyó con cuatrocientos soldados que marcharon a Salta.
San Juan
El 17 de junio llegó a San Juan el comandante Corvalán con la comuni- cación de la Junta solicitando su reconocimiento, y también el mensaje des- de Córdoba en sentido contrario. El cabildo de San Juan no tomó una deci- sión inmediatamente, pasando a un cuarto intermedio hasta el día 20. Ese día se resolvió enviar un comisionado a Mendoza para indagar su estado y ver si conformaba con su sentir. El comisionado partió el 22 de junio y regresó el 26 con las noticias de las vacilaciones de Mendoza. Ese día llegó un enviado de Córdoba, por lo que se resolvió esperar la llegada del correo ordinario del 30 de junio. El 4 de julio llegó una orden de Gutiérrez de la Concha exigiendo jurar obediencia al Consejo de Regencia, por lo que se convocó a un cabildo abierto para el 7. Ese día se decidió reconocer a la Junta, aunque manteniendo el reconocimiento de las autoridades de Córdo- ba, y se fijó el 9 de julio como fecha de elección del diputado. Se eligió con un total de 77 votos a José Ignacio Fernández de Maradona.
El día 8 llegó un pedido de Córdoba para que se enviasen tropas. El 28 de julio el cabildo de San Juan envió a dos delegados a comunicar lo acontecido a las villas de San José de Jáchal y San Agustín de Valle Fértil, Francisco Pensado y Juan Crisóstomo Quiroga, respectivamente, subsu- miendo la designación a la decisión de esas villas, las cuales eligieron también a Fernández de Maradona el 6 de agoto una y el 10 la otra.
El 18 de septiembre fueron remitidos 111 milicianos sanjuaninos para la expedición auxiliar, quienes marcharon al mando del segundo coman- dante de armas, teniente coronel Mateo Cano, y del subteniente Pascual Bailón. Posteriormente, la Junta solicitó cien soldados más, por lo que el cabildo dispuso una contribución forzosa:
sin consideración de personas ni fortunas [...] los pobres, funciona- rios civiles y militares, miembros del clero, incluidos los religiosos profesos que en función de su vida de claustro y voto de pobreza no poseían recursos económicos.
El 6 de noviembre, la Junta dispuso que esos cien hombres se dirigie- ran a Buenos Aires.
La Rioja
El cabildo de La Rioja, temiendo una reacción desde Córdoba, evitó pronunciarse a favor de la Junta hasta el 1° de septiembre, cuando fue depuesto el Subdelegado de Real Hacienda y Guerra, comandante de ar- mas y de milicias Vicente de Bustos, y se eligió diputado a Francisco Antonio Ortiz de Ocampo. El cabildo pidió órdenes a Buenos Aires, mani- festando que lo hacía por haber podido librarse:
de los justos recelos que antes de ahora motivaron su silencio [...] que estando por otra parte cierta del sabio sistema que Vuestra Excelencia ha jurado conservar ilesos los derechos de nuestro bien amado rey don Fernando Séptimo y sus legítimos sucesores...
Ortiz de Ocampo, jefe del Ejército del Norte, comunicó a Buenos Ai- res su nombramiento como diputado:
Exmo. Señor: Habiéndose dignado nombrarme por su Diputado por esa capital la ciudad de la Rioja, acompañándome al efecto sus pode- res, y por segundo en defecto mio al Bachiller don Mauricio Albaro, he creído de mi primera obligación deber ponerlo en la alta conside- ración de V. E. para su conocimiento; debiendo al mismo tiempo ase- gurar á V. E. que me es tan satisfactorio y lisongero semejante nom- bramiento que me hallo resignado á que de modo alguno recaiga en el
que ocupa segundo lugar; y sobre cuyo conocimiento espero se digne V. E. impartirme las órdenes que estime conveniente.
Dios Gde. á V. E. m/ a.s
Cuartel General de Córdoba, 5 de septiembre de 1810. Exmo. Señor.
Francisco Antonio Ortiz de Ocampo.
La Junta le respondió que siguiera en su puesto:
Ha recibido esta Junta el oficio de V. S. de 5 del cte. en que comuni- cando el nombramiento que ha hecho en su persona la ciudad de la Rioja por su Diputado en esta Capital, manifiesta V. S. su deseo de ejercer este empleo con preferencia á su elegido para segundo en su defecto, habiendo determinado la Junta que continué V. S. en la Ex- pedición de que se halla encargado reservándose el uso del sobre di- cho nombramiento para caso oportuno. Lo manifiesto á V. S. de acuer- do de la misma para su inteligencia y gobierno.
Dios guarde á V. S. m. a. Buenos Aires, Septiembre 20 de 1810.
Río Cuarto
El cabildo de la villa de Río Cuarto respondió el 12 de junio a Gutié- rrez de la Concha:
que siempre a demostrado esta Villa disponiendo: a cuya propuesta y orden a Vs. estamos prontos a dar todo rendimiento y solo observar y cumplir aquellas órdenes que V.S. nos imparta demostrando en esta ocasión (como tan urgente) la fidelidad de leales vasallos expresando se digne comunicar- nos aquellas superiores órdenes que sean de la aceptación de V. S....
Pero el 9 de agosto, después de sofocada la reacción de Liniers, reco- noció a la Junta.
Envío de milicianos
La Junta dispuso el envío de milicianos desde las ciudades de San Juan, Catamarca y San Luis:
Sin perder momento dispondrá Vd. se alisten cien hombres de esas Milicias, y se dirijan á la mayor brevedad á alcanzar la Espedicion en el camino para Salta, echando mano para su competente habilitación de los fondos de Real Hacienda, y si estos no alcanzan se tomarán por via de prestamos de particulares las cantidades necesarias. La Junta encarga á V.m muy estrechamente verifique el cumplimiento de esta disposición con el mayor celo y eficacia por lo mucho que interesa al servicio del Rey y á la causa pública, y espera escitará el patriotismo de esos honrados vecinos para que contribuyan al logro de esta im- portante idea, que recomienda la Junta del modo mas espresivo. Dios G.de á V.m — Septiembre 1° de 1810.
Sr. Comandante de Armas de la ciudad de San Juan. Sr. Comandante de Armas de Catamarca.
Sr. Comandante de Armas de San Luis