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Todos los participantes han dado muestras de conciencia en relación con la importancia que tiene el aspecto organizativo. Las 1 Las tejedoras de Pachamama tienen un alto grado de conciencia de este aspecto: “Existe

la creencia que sólo actividades de tipo agropecuario sean las prioritarias para poder generar un ingreso respetable a las familias y no otras como la artesanía, turismo y otros servicios que mejor pueden realizar las mujeres.” Tienen claro que por medio de una actividad que genera ingreso conquistaron una dignidad ante sus compañeros y comunidades de la que no habían gozado antes: “Nuestra actividad empresarial nos da un mejor estatus a nuestra condición de ser artesanas, devaluadas en ciertas circunstancias por el hecho de no tener estudios en institutos técnicos o superiores como los varones. A esto se suma el mérito de que nuestro desarrollo ha pasado por un proceso de capacitación propia y entrenamiento en el trabajo”, (formulario de información adicional de Artesanías Pachamama).

2 Según lo expresado por Fredy Sánchez en la presentación del proyecto ante el Comité de

representantes de Artesanías Pachamama lo expresaron así: “Trabajar juntas es mucho mejor que trabajar solas. Juntas somos más escuchadas y más respetadas”. Ellas mismas indican que en muchos casos las nuevas experiencias han disminuido el desgaste e incluso han regenerado el impulso organizativo. Así han comprendido, además, que la comunicación es un recurso indispensable.

En todos los casos las dificultades enfrentadas se transformaron en retos que motivaron e impulsaron a los participantes a buscar una salida, una oportunidad. Junto al objetivo concreto de generar ingresos, en estos proyectos se suele invertir en desarrollo organizativo y asociativo, lo cual ha provocado que las empresas de tamaño reducido compartan sus éxitos con la comunidad, y que se creen programas de responsabilidad social empresarial3.

También se detectaron las dificultades que se enfrentan a la hora de asociarse, sobre todo cuando los procesos organizativos tuvieron que evadir o resolver conflictos previos del grupo. Es el caso de Lét Agogo, que comienza en un contexto organizativo de falta de credibilidad, por malas experiencias con los dirigentes de procesos anteriores4. Lo mismo ocurrió con el proyecto de recuperación de semillas tradicionales, de Colombia, que exigió sobreponerse a familias y comunidades divididas, desgarradas a consecuencia de los cultivos ilícitos. Además, los procesos se ven afectados por la rotación de líderes y representantes, particularmente cuando se espera que la capacitación tenga un efecto acumulativo sobre las habilidades organizativas.

En casi todos los proyectos se enfatiza, como factor de éxito, a las claves del desarrollo organizativo: autonomía en las decisiones, buena gestión, amplia comunicación, participación activa, empoderamiento, transparencia y rendición de cuentas, claridad en la visión y los objetivos, aprendizaje fundado en la sistematización, e intenso intercambio de experiencias. En todos estos proyectos se observan indicios de una tendencia a trabajar en red, de manera más horizontal que en los más tradicionales. En diverso grado propician acuerdos y alianzas entre múltiples actores y agentes sociales, relacionados con diferentes 3 Tal es el caso del proyecto Producción sostenible de truchas, del Perú, ya que gracias

a este se creó el Comité de deportes y cultura, encargado de promover actividades recreativas para los socios, sus familias y la comunidad en general; algo similar ocurre con el Comité de transporte, que utiliza el bus de la asociación pesquera responsable del proyecto para llevar a los habitantes de la zona a otras comunidades a adquirir cereales y realizar trueques.

4 En este proyecto fue necesario enfrentar, entre otros problemas, “La falta de

estructuración de las organizaciones campesinas: El proceso de refuerzo de los socios locales tuvo que reconsiderarse por completo. Al final se observó una decantación en el seno de las organizaciones locales que dio nacimiento a un nuevo tipo de organización”, (formulario de información adicional de Leche abundancia).

actividades —principales y complementarias—, de los sectores público y privado, de la sociedad civil y de la política5. Abundan ejemplos de buenas prácticas organizativas, y en todos los casos ha sido la condición principal que ha abierto el acceso a los mercados nacionales e internacionales. Para que ocurran los cambios, se requiere una acumulación de energía organizativa y una circunstancia estimulante, que bien podría provenir de las mismas adversidades. En el proyecto RECA, del Brasil, se cree que la asociación de pequeños agrosilvicultores es el factor clave de un florecimiento económico concertado, sostenible y solidario, y se considera a la organización como “una escuela”.

En relación con la gestión de políticas y programas, las innovaciones pueden ser una fuente de inspiración, aunque en casi todas ellas aún no se ha resuelto el tema de la escala. ¿Bajo qué condiciones se podría ampliar la cobertura y los beneficios de estas experiencias? ¿Qué se necesita para multiplicarlas, más allá de sistematizar y difundir su saber hacer? Estas son preguntas pertinentes y urgentes que sobrepasan, sin embargo, los recursos de los propios proyectos y reclaman la inclusión de otros agentes. Por ejemplo, en los proyectos Artesanías Pachamama y Producción sostenible de truchas, ambos del Perú, se considera que el modelo organizativo se puede multiplicar, sobre todo en comunidades indígenas, aunque en realidad es replicable en cualquier zona rural. Los representantes del proyecto Manejo y tratamiento de aguas residuales, de Ecuador, consideran que el aprovechamiento de los residuos provenientes del tratamiento de aguas también es replicable, siempre que se disponga del financiamiento para la infraestructura inicial del sistema. En muchos de los proyectos se amplía la cobertura mediante la replicación del mismo tipo de organización en otros lugares. Son los casos ejemplares de Lét Agogo, con nuevas microlecherías y centros de acopio, y de Artesanías de Colombia, que trabaja con contratos. Estos son claros ejemplos de modelos ya probados en la réplica en el mismo país y que bien podrían servir de ejemplo en otros países de la región.

Para la transmisión de la experiencia, es importante destacar los problemas y fracasos y la forma en que se han enfrentado. Un ejemplo ilustrativo corresponde al proyecto Producción sostenible de truchas, en que se avanzó gracias a la osadía de haber continuado experimentando, 5 Así lo plantearon los informantes de la Cooperativa C.A.U.Que.Va.: “La articulación

con otras organizaciones e instituciones le confiere mucha dinámica a los procesos, a su vez enriquece los aprendizajes de todos, plantea mejores escalas y les da más fuerza y empuje”, (formulario de información adicional de C.A.U.Que.Va.). De este modo se resuelve en la experiencia de Lucha contra el kellu-kellu, de Bolivia: “El hecho de que la demanda salga de los propios comunitarios y que ellos sean partícipes en todas las actividades de planificación, organización y control permitió que cada uno se sienta parte vital del proyecto. Además se contó con un representante de los comunitarios en el equipo técnico de Agua Clara”, (formulario de información adicional del proyecto).

incluso en áreas en que las instituciones del Estado habían fracasado, hasta lograr el cultivo de alevines de trucha, que hizo posible la independencia de sus miembros del mercado exterior. Asimismo, la recuperación de conocimientos, valores y técnicas tradicionales, actualizados por la innovación, es un recurso fundamental en varios de estos proyectos. Según las representantes de Artesanías Pachamama “el interés por aprender es lo fundamental”, aprender de la propia experiencia, de la propia realidad. En palabras de los representantes de la Cooperativa C.A.U.Que.Va.: “es necesario recuperar la cultura para retomar la producción”.

Los intercambios de experiencia también son necesarios para el progreso y la sostenibilidad de cualquier iniciativa, como lo revela el caso de la Cooperativa C.A.U.Que.Va. en donde “los productores se suman al cambio productivo a partir de éxitos ejemplares de sus vecinos”. Por otro lado, la transmisión de la experiencia entre generaciones, tanto en lo que se refiere a la recuperación del saber tradicional, como a la formación de los jóvenes, juega un papel central en el desarrollo de iniciativas innovadoras y exitosas. En este sentido, el proyecto Rescate de semillas tradicionales encierra una experiencia ejemplar, donde el saber de los mayores ofreció una alternativa a los más jóvenes en medio de una situación de riesgo extremo. Asimismo, Artesanías Pachamama hace patente, de manera ejemplar, la transmisión del oficio de tejer de las madres a las hijas e hijos que, según su vocación, fueron partícipes de “una lección aprendida en la propia realidad”, reforzada con incentivos simbólicos y afectivos. También en el proyecto C.A.U.Que.Va. está presente el retorno a cultivos ancestrales y, por tanto, del conocimiento de los ancianos, como factor de éxito.

El saber tradicional resulta ser, entonces, un factor que favorece la generación de ingresos, como en el caso de la recuperación de semillas y cultivos, o en el caso de los tejidos, donde posibilitó que los participantes del proyecto tuvieran acceso a nichos de mercado privilegiados; esto les permite posicionarse adecuadamente frente a la competencia que supone la globalización, y lograr precios privilegiados. Michel Chancy, del proyecto Lét Agogo, señaló que al oír a los representantes de los otros proyectos se percataba de que, preocupados por la modernización de las explotaciones lecheras, ellos habían descuidado el rescate y la promoción del saber de los mayores, lo cual se convertiría a partir de ese momento en una prioridad de sus acciones; esto concuerda con el énfasis que existe en este proyecto en la participación de los jóvenes productores. No debería pasarse por alto que la renovación de los integrantes de la organización complementa lo más característico de la sostenibilidad de la innovación. En este sentido, el componente educativo en varios proyectos de generación de ingresos es tan importante como la empresa misma. Un

ejemplo es el proyecto ecuatoriano de tratamiento de aguas residuales que, dada su estrategia política de largo plazo, pone especial énfasis en el desarrollo de las capacidades de sus líderes y participantes. Otro caso ilustrativo es la Cooperativa C.A.U.Que.Va. donde, por ejemplo, se han elaborado dos juegos didácticos —El pequeño productor I y II— que se difunden a extensionistas y productores de todo el país. El desarrollo de capacidades es indispensable para seguir creciendo como empresa y como asociación o cooperativa.

El hecho de participar en el concurso y, más aún, llegar a ser finalistas reconocidos públicamente en la feria anual sirvió a los participantes para valorar más la propia experiencia, además de comprender la importancia del reconocimiento nacional e internacional para alcanzar o mejorar determinadas incidencias políticas, para fortalecer la gestión del proyecto, y para acceder a nuevos recursos o consolidar el apoyo actual.