• No results found

En 1990, basándose en datos de una encuesta propia, la Comisión de Investigaciones Sanitarias para el Desarrollo (CHRD) estimó que, de los US$ 30  000 millones dedicados a la investigación sanitaria en todo el mundo en 1986, US$ 1600 millones tenían por objeto responder a las necesidades de los países en desarrollo. De esa cantidad, US$ 685 millones fueron invertidos en y por instituciones de esos países, financiadas muy mayoritariamente por los gobiernos, y un 75% de ese volumen de gasto estaba concentrado en solo ocho países. Los US$ 950 millones restantes provenían de países desarrollados: la industria aportó alrededor de US$ 300 millones, los gobiernos US$ 590 millones (incluida la asistencia para el desarrollo) y fundaciones y ONG aportaron apenas US$ 60 millones. Según los cálculos de la CHRD, solo se dedicó a los problemas sanitarios de los países en desarrollo un 5% (US$ 1600 millones) del gasto total. (23)

En 1996, el Comité Especial de la OMS sobre Investigaciones Sanitarias relativas a Opciones de Intervención Futuras publicó otro detallado estudio sobre el gasto en I+D en el terreno de la salud en 1992 (24). Según sus cálculos, el volumen total de inversiones mundiales había aumentado ese año hasta los US$ 55 800 millones, de los que US$  28  100 millones procedían de gobiernos y, de esa cantidad, US$ 1200 millones de gobiernos de países en desarrollo. La industria farmacéutica había contribuido con US$  24 700 millones, y las entidades sin ánimo de lucro con US$ 3000 millones. En su informe, el Comité también trataba de estimar qué porcentaje de esos recursos se había dedicado a los problemas sanitarios de los países en desarrollo. Utilizando varios métodos, el Comité cifraba esa cantidad en US$ 2400 millones (un 4,3% del gasto mundial en investigación sanitaria). Ese volumen de gasto se desglosaba como sigue: US$ 1200 millones aportados por gobiernos de países en desarrollo; US$ 680 millones por gobiernos de países desarrollados (de ellos, US$ 380 millones en forma de asistencia para el desarrollo); US$ 400 millones por la industria farmacéutica; y US$ 80 millones por entidades sin ánimo de lucro.

El Foro Mundial sobre Investigaciones Sanitarias, establecido en 1998 a instancias del citado Comité Especial, acuñó la expresión «la brecha 10/90» para poner de manifiesto que se destinaba un 10% de la investigación al 90% de los problemas sanitarios del mundo. Irónicamente, ello parece provenir de los cálculos de la CHRD, si bien la propia Comisión nunca aludió a tal cociente, aunque en cambio afirmó, en clave más dramática, que «según las estimaciones, un 93% de la carga mundial de mortalidad prevenible (medida en años de vida potencialmente perdidos) tiene por escenario el mundo en desarrollo (...) [pero] solo un 5% [de la investigación] se destinó específicamente a los problemas de salud de los países en desarrollo (...) Por cada año de vida potencialmente perdido en el mundo industrializado, el gasto en investigación sanitaria es más de 200 veces superior al que se dedica a un año de vida perdido en el mundo en desarrollo» (23). Durante algunos años el Foro Mundial publicó de forma intermitente informes sobre el gasto en investigación. Se calcula que en 2005 el gasto mundial en investigación sanitaria ascendió en

total a US$ 160 000 millones, de los que US$ 66 000 millones procedían del sector público y US$ 94 000 millones del privado. Los recursos invertidos por el sector público en los países en desarrollo se cifraron en US$ 3 000 millones, de los que unos US$ 600 millones transitaron por la vía de la asistencia para el desarrollo. (25) Desde 2008 se llevan a cabo estudios anuales llamados «G-Finder» y sufragados por la Fundación Bill y Melinda Gates14 para evaluar los fondos que en el mundo se

destinan a I+D sobre enfermedades desatendidas. En esos estudios se cuantifican las inversiones según respondan o no a tres criterios: 1) si la enfermedad afecta de forma desproporcionada a la población de países en desarrollo; 2) si hay necesidad de nuevos productos; y 3) si hay un fallo del mercado. A grandes rasgos, estos criterios corresponden a las enfermedades de tipo II y III, pero no a las necesidades de los países en desarrollo en relación con las enfermedades de tipo I.

Según el último informe G-Finder, la inversión en este tipo de investigaciones ascendió en 2010 a US$ 3200 millones (26). Se calcula que, de esa cantidad, un 65% provenía de fuentes públicas, un 18,5% de organizaciones benéficas y un 16,4% de la industria farmacéutica. Los gobiernos de los países en desarrollo incluidos en la muestra, relativamente pequeña, del G-Finder (solo 12 países, entre los cuales no están ni China ni otros grandes países en desarrollo con capacidad de innovación) aportaron menos de US$ 70 millones, cifra tan baja que no parece una estimación plausible del gasto total de los países en desarrollo si se consideran correctas las estimaciones de la CHRD y otras ulteriores. Por ello la comparación con otros componentes de la investigación ofrecería quizá una medida más fidedigna de los progresos realizados desde 1986. Por ejemplo, la financiación pública para enfermedades «desatendidas» ha aumentado sustancialmente en los países desarrollados: de US$ 590 millones en 1986 a US$  1925  millones en 2010, lo que supone un incremento próximo al 90% en términos reales (cuadro 2.1).15

14 Véase http://www.policycures.org/projects.html. 15 Para más información véase: Implicit Price Deflator

US Bureau of Economic Analysis http://www.bea.gov/national/index.htm.

Cuadro 2.1 Principales financiadores de la lucha contra las enfermedades desatendidas, 2010 (US$ de 2007)

Financiador 2010 (US$) 2010 (%)

Institutos Nacionales de Salud de los Estados Unidos (NIH)

1 211  704 054 39,6 Fundación Bill y Melinda Gates 455 832 350 14,9 Conjunto de las empresas

farmacéuticas y de biotecnologíaA

503 525 794 16,4

Comisión Europea 92 529 756 3,0

Departamento de Defensa de los Estados Unidos

69 942 925 2,3 Agencia de los Estados Unidos para

el Desarrollo Internacional (USAID)

85 975  465 2,8 Departamento para el Desarrollo

Internacional (DPDI) del Reino Unido

97 229 720 3,2

Wellcome Trust 80 459 662 2,6

Consejo de Investigaciones Médicas (MRC) del Reino Unido

60 857  019 2,0 Ministerio neerlandés de Asuntos

Exteriores – –

INSERM – Instituto de Enfermedades Infecciosas

20 196 417 0,7

Instituto Pasteur 45 158  519 1,5

Consejo nacional australiano de salud e investigaciones médicas

19 464 047 0,6 Subtotal: 12 principales financiadores 2 742 875 728 89,6 Total financiación I+D 3 062  669  973 100

A Incluidas las nuevas empresas que respondieron a la encuesta en 2009 y 2010.

Con todo, el rasgo más llamativo ha sido el veloz incremento de los fondos procedentes de fundaciones, que pasaron de apenas US$ 60 millones en 1986 a US$ 568 millones en 2010, lo que supone quizá hasta cinco veces más en términos reales y cerca de un 19% del total de los fondos que figuran en el informe G-Finder. El 80% de esa cantidad corresponde a fondos de beneficencia donados por la Fundación Bill y Melinda Gates. Esta destina más de la mitad de su financiación a alianzas para el desarrollo de productos, y más de la mitad de los fondos de que disponen esas alianzas provienen de la Fundación. En cambio, la financiación de la industria farmacéutica, que en 2010 fue de poco más de US$ 500 millones, parece haberse estancado, o incluso haber caído en términos reales, desde 1986. Sin embargo, se impone cierta cautela al interpretar estas tendencias, pues las estimaciones correspondientes a la industria, al igual que las relativas al gasto de los países en desarrollo, son seguramente las menos exactas tanto en 1986 como en 2010 (cuadro 2.2).

Cuadro 2.2 Principales financiadores de alianzas para el desarrollo de productos (ADP) en 2010 (US$ de 2007)

Financiador Fondos para

ADP en 2010 (US$)

Porcentaje del gasto total, por financiador (%)

Porcentaje del total de fondos para ADP en

2010 (%)

Fundación Bill y Melinda Gates 253 755  901 55,7 52,5

Departamento para el Desarrollo Internacional (DPDI) del

Reino Unido 97 229  720 100,00 20,1

Agencia de los Estados Unidos para

el Desarrollo Internacional (USAID) 40 243  034 46,8 8,3

Ministerio neerlandés de Asuntos Exteriores 15 833 146 92,1 3,3

Real Ministerio de Asuntos Exteriores de Noruega 9 047 299 100,0 1,9

Comisión Europea 7 914 688 8,6 1,6

Ministerio de Asuntos Exteriores y

de Cooperación (MAEC) de España 7 159 668 100,0 1,5

Irish Aid 6 508 789 99,7 1,3

Médecins Sans Frontières (MSF) 4 725  479 100,0 1,0

Organismo Sueco de Desarrollo Internacional (OSDI) 4 231 695 31,9 0,9 Agencia Suiza para el Desarrollo y

la Cooperación 3 764 103 86,2 0,8

Banco Mundial 2 757 154 100,0 0,6

Subtotal:12 principales financiadores de las ADP* 453 170 675 56,9 93,8

Total de fondos para ADP 483 166  820

% del total de fondos para ADP (12 principales) 93,8

Más del 70% del gasto que consta en el informe G-Finder se destina a financiar actividades de I+D sobre el VIH/sida, la malaria o la tuberculosis (cuadro 2.3). De esa cantidad, un 43% proviene de los Institutos Nacionales de Salud de los Estados Unidos (NIH) (lo que representa un 78% del total de fondos que ofrece), un 14% de la Fundación Bill y Melinda Gates (un 68% de su financiación) y otro 14% de la industria (un 63% de sus gastos por ese concepto). Se observa pues que la financiación de las actividades de I+D está bastante concentrada en lo que concierne tanto a los donantes como a las enfermedades cubiertas.

Cuadro 2.3 Financiación total de I+D por enfermedad en 2010 (US$ de 2007) Enfermedad 2010 (US$) 2010 (%) VIH/sida 1 073  033 520 35,0 Tuberculosis 575,361,902 18,8 Malaria 547 042 394 17,9 Dengue 177 643 516 5,8 Enfermedades diarreicas 158 918  128 5,2 Kinetoplástidos 147 867 513 4,8 Neumonía y meningitis bacterianas 92 866 038 3,0 Helmintiasis (gusanos y duelas) 73 685 406 2,4 Salmonelosis 43 982 149 1,4 Lepra 8 840  532 0,3 Úlcera de Buruli 5 456 026 0,2 Tracoma 4 507 718 0,1 Fiebre reumática 1 736  877 0,1 Plataformas tecnológicas 27 358 501 0,9 Financiación esencial de una entidad

de I+D dedicada a varias enfermedades 76 884 279 2,5 Enfermedad no especificada 47 485  474 1,6 Total enfermedades 3 062 669  973 100,0

Fuente: Informe G-Finder 2011.