En vista de lo que antecede, se nos encomendó que:
«examin[ásemos] la actual financiación y coordinación de las actividades de investigación y desarrollo, así como propuestas de fuentes nuevas e innovadoras de financiación para estimular dichas actividades por lo que respecta a las enfermedades de tipo II y de tipo III y a las necesidades específicas de los países en desarrollo en materia de investigación y desarrollo en relación con las enfermedades de tipo I.»
Se nos pidió asimismo que nos encargásemos de «llevar adelante los trabajos del Grupo de Trabajo de Expertos» y de «profundizar en el análisis de las propuestas del informe del Grupo de Trabajo de Expertos y, en particular, lo siguiente:
Cuadro 1.1 Propuestas derivadas de los trabajos del EWG y mencionadas en la resolución WHA63.28
Cuatro fuentes de financiación innovadoras (sección 5.3 del informe del EWG)
Nuevo impuesto indirecto
Contribuciones voluntarias de empresas y consumidores Impuestos sobre los beneficios repatriados de la industria farmacéutica
Nuevos fondos de donantes para la investigación y el desarrollo en materia de salud
Cinco propuestas prometedoras (sección 5.6) Código abierto
Consorcio de patentes (modelo del UNITAID) Fondo de Impacto Sanitario
Vales para examen prioritario
Legislación sobre medicamentos huérfanos
Seis propuestas adicionales (anexo 2) Derechos de propiedad intelectual transferibles Propiedad intelectual verde
Eliminación de la exclusividad de los datos
Tratado sobre investigación y desarrollo en biomedicina
Premios cuantiosos por resultados finales (recompensas basadas en el impacto)
Exenciones fiscales para las empresas que se dediquen a las enfermedades desatendidas
i) examinar los pormenores prácticos de las cuatro opciones innovadoras de recaudación de fondos propuestas por el Grupo de Trabajo de Expertos en su informe;
ii) examinar las cinco propuestas prometedoras determinadas por el Grupo de Trabajo de Expertos en su informe; y
iii) seguir estudiando las seis propuestas que no cumplían los criterios aplicados por el Grupo de Trabajo de Expertos».
Las propuestas en cuestión se enumeran en el cuadro 1.1.
Además de las propuestas específica- mente mencionadas en la resolución, también forma parte del mandato de este Grupo considerar las comunicaciones y propuestas adicionales recibidas de los Estados Miembros, de toda consulta regional o subregional, o de otras partes interesadas. Sin embargo, el texto de la resolución no especifica si también debemos ocuparnos de las cinco propuestas que figuran en la sección 5.4 del informe del EWG (agrupadas bajo el epígrafe «Propuestas para la asignación de recursos») y de las dos propuestas incluidas en la sección 5.5 («Propuestas para mejorar la eficiencia») (véase el cuadro 1.2).
En nuestra primera reunión, celebrada en abril de 2011 (véase el anexo 1), decidimos que procedía analizar el conjunto de las 22 propuestas mencionadas en el informe del EWG (incluidas las que figuran en los cuadros 1.1 y 1.21) junto con cualesquiera propuestas nuevas o revisadas presentadas por Estados Miembros u otros interesados directos. Asimismo, invitamos a los Estados Miembros y otros interesados directos a que volvieran a presentar, si así lo deseaban, cualquiera de las 109 propuestas originalmente recabadas por el EWG o cualesquiera otras propuestas que, a su juicio, no habían recibido la debida consideración por parte de este
último. Para que nuestro Grupo pudiese comprender cabalmente el panorama de propuestas y mecanismos sometidos al examen del EWG, hicimos una clasificación de las 109 propuestas iniciales (véase el anexo 2).
Con ese objetivo también, decidimos publicar inmediatamente después de nuestra primera reunión una convocatoria para la presentación de propuestas; nuestra finalidad era que los interesados directos pudieran comunicarnos propuestas nuevas o revisadas relacionadas con las 22 propuestas del EWG, así como cualesquiera otras propuestas a las que este último, por un motivo u otro, no había prestado la debida atención. En respuesta a esa convocatoria, recibimos 22 propuestas, que analizaremos junto con las 22 propuestas del EWG en el capítulo 3 y en el anexo 3.
En la primera reunión decidimos que nuestro foco de atención debía ser la financiación y coordinación de las actividades de investigación y desarrollo de tecnologías y productos sanitarios (incluidos, por ejemplo, medicamentos, vacunas, medios diagnósticos, dispositivos médicos y tecnologías de administración de medicamentos) para enfermedades de tipo II y III, lo que nuestro Grupo define como el área de I+D acorde con su mandato. No obstante, reconocemos también la importancia de otras esferas pertinentes de la investigación sanitaria que pueden requerir financiación adicional y/o una coordinación más eficaz, por ejemplo para lograr una mejora de:
• las políticas de investigación y desarrollo e innovación;
• las intervenciones de salud pública, clínicas y preventivas, por ejemplo a través de algoritmos de diagnóstico;
• el suministro de productos, tanto nuevos como de fecha menos reciente, y el acceso a los mismos, en el marco de los sistemas y las políticas de salud. En los capítulos 2 y 4 presentamos algunos datos de interés, tanto en relación con las inversiones totales en investigación y desarrollo sanitarios como con las
Cuadro 1.2 Propuestas derivadas de los trabajos del EWG pero no mencionadas en la resolución WHA63.28
Cinco propuestas para la asignación de recursos (sección 5.4 del informe del EWG)
Alianzas para el desarrollo de productos
Subvenciones directas a pequeñas y medianas empresas y subvenciones a los ensayos en países en desarrollo Premios por hitos
Premios por resultados finales (en efectivo) Contratos de adquisición o compra Dos propuestas para mejorar la eficiencia (sección 5.5 del informe del EWG) Armonización de la reglamentación
inversiones en I+D para luchar contra las enfermedades de tipo II y de tipo III. Sin embargo, no hay datos agregados sobre las inversiones relacionadas con el área de I+D abarcada por nuestro mandato.
También reconocemos claramente los vínculos entre nuestro mandato específico y los demás elementos de la Estrategia mundial y plan de acción sobre salud pública, innovación y propiedad intelectual. Estimamos que nuestro mandato fundamental debe centrarse en el elemento 2 (Promoción de las actividades de investigación y desarrollo) y el elemento 7 (Promoción de mecanismos de financiación sostenibles). No obstante, también consideramos fundamental otorgar la debida atención a las necesidades y prioridades de investigación y desarrollo (elemento 1), la mejora de la capacidad de innovación (elemento 3), la transferencia de tecnología (elemento 4) y la gestión del régimen de propiedad intelectual (elemento 5). Reconocemos además que es sumamente importante asegurar que las políticas de investigación y desarrollo tengan en cuenta la necesidad de mejorar la disponibilidad, la aceptabilidad y la asequibilidad, en apoyo del suministro y el acceso (elemento 6). Por último, también hemos ido tomando cada vez más conciencia de la importancia que reviste el elemento 8 (Establecimiento de sistemas de seguimiento y presentación de informes).
Nuestro mandato también prevé que debemos tomar en consideración las opiniones de las regiones y subregiones y examinar la idoneidad de los diferentes planteamientos de financiación de la investigación y el desarrollo y la viabilidad de la aplicación de esos planteamientos a ese nivel. Nos pareció que analizar la idoneidad de las diferentes propuestas a nivel regional dentro del plazo previsto nos plantearía serias dificultades y que era conveniente asignar la realización de una evaluación exhaustiva a las instancias locales encargadas de la formulación de políticas, capaces de tomar en cuenta las cuestiones regionales y nacionales de un modo que a nosotros nos resultaba imposible. Para paliar esa carencia, pusimos nuestro máximo empeño, dentro de los limitados recursos disponibles, en organizar consultas regionales, que resultaron muy útiles para nuestra labor. En el anexo 4 se describen las reuniones celebradas en cinco de las seis regiones de la OMS. Desafortunadamente, no nos fue posible organizar una consulta en la Región del Mediterráneo Oriental.
Por otro lado, habida cuenta de los problemas experimentados por el EWG, optamos por poner especial esmero en cumplir con nuestro deber de «respetar la integridad científica» y de realizar nuestra labor «sin conflictos de intereses», así como en tener en cuenta las opiniones expresadas por los Estados Miembros en la 128.ª reunión del Consejo Ejecutivo de la OMS, en 2010. (10) El Grupo examinó el dictamen, realizado por asesores jurídicos de la OMS, según el cual cuatro de los miembros que integran el CEWG presentaban importantes conflictos de intereses (véase el recuadro 1.1). Se nos informó de que la política de la Organización exige que se vele por la transparencia en relación con los conflictos de intereses y que al tratar de darles solución se tengan presentes las contribuciones que las personas de que se trate pueden aportar a la salud pública, aun habiendo un conflicto de intereses. Tras la debida consideración, se acordó que cualquier
miembro del Grupo Consultivo de Expertos sería libre de plantear la cuestión de un posible conflicto de intereses a cualquier otro miembro, en cualquier momento durante los debates, si lo consideraba oportuno y que, llegado el caso, el CEWG acordaría el modo de abordar cualquier conflicto aparente en relación con el asunto objeto de examen. Se convino asimismo en que, en el caso particular del Profesor Herrling, este debería excusarse de participar en el examen de la propuesta promovida por él y su empleador (véase el anexo 3).
Recuadro 1.1
Conflictos de intereses manifiestos
La Profesora Rajae El Aouad (Marruecos) es titular de una patente relativa a la utilización de péptidos sintéticos contra M. Tuberculosis para el inmunodiagnóstico de la tuberculosis y el diseño de nuevas vacunas.
El Sr. Shozo Uemura (Japón) trabaja, en su calidad de abogado especialista en patentes, para una consultoría jurídica que ofrece asesoramiento sobre diversas cuestiones legales en relación con patentes que son propiedad de diversos clientes del ámbito farmacéutico.
El Profesor Bongani Mayosi (Sudáfrica) es Catedrático y Jefe del Departamento de Medicina del Hospital y Centro Universitario Groote Schuur de Ciudad del Cabo; el departamento que dirige ha recibido financiación de una serie de compañías farmacéuticas para diversos proyectos de investigación de carácter institucional.
El Profesor Paul Herrling (Suiza) ocupa actualmente el cargo de Director de Investigación Corporativa en el Instituto Novartis de Enfermedades Tropicales. Por otro lado, ha sido el promotor de una de las propuestas sometidas al examen del CEWG.